sábado, 1 de agosto de 2026

Lola Roda. Tu voz sonaba a promesa recién abierta

Hay palabras
que no se dicen:
se respiran.
  
Tu voz 
tenía la textura
de una caricia lenta,
  
de esas que no piden permiso
porque ya saben
que son suyas.
  
Me hablaste 
como si el aire fuera frágil, 
como si temieras 
romper algo dentro de mí. 
  
No lo sabías. 
Ya lo habías roto.
  
Era una herida dulce, 
de esas que no se quieren curar. 
  
Me dijiste «ven».
Y el verbo se me quedó temblando
en la garganta. 
  
Tu voz sonaba
a promesa recién abierta, 
a esa ilusión 
que una parte de ti
ya sabe que dolerá. 
  
Y aun así, 
fui. 



De "La ternura también arde"