lunes, 31 de agosto de 2026

Claribel Alegría. Lluvia

Te escucho
lluvia
te escucho
y sé que te escucharé
cuando empapes
mis cenizas
bailando sobre mi tumba.



De "Otredad"

domingo, 30 de agosto de 2026

Alfonsina Storni. Tu dulzura

Camino lentamente por la senda de acacias,
me perfuman las manos sus pétalos de nieve,
mis cabellos se inquietan bajo céfiro leve
y el alma es como espuma de las aristocracias.

Genio bueno: este día conmigo te congracias,
apenas un suspiro me torna eterna y breve...
¿Voy a volar acaso, ya que el alma se mueve?
En mis pies cobran alas y danzan las tres Gracias.

Es que anoche tus manos en mis manos de fuego,
dieron tantas dulzuras a mi sangre, que luego
llenóseme la boca de mieles perfumadas,

tan frescas, que en la limpia madrugada de estío,
mucho temo volverme al caserío,
prendidas en los labios mariposas doradas





De "El dulce daño"
(Antología mayor de la editorial Hiperión)

viernes, 28 de agosto de 2026

Alejandra Pizarnik. Tu voz

Emboscado en mi escritura
cantas en mi poema.
Rehén de tu dulce voz
petrificada en mi memoria.
Pájaro asido a su fuga.
Aire tatuado por un ausente.
Reloj que late conmigo
para que nunca despierte.



Anne Mette Overgaard Jensen. Prólogo

No todo viaje se mide en kilómetros.
Hay desplazamientos que ocurren en la piel,
en la manera de sostener el silencio,
en la forma en que una voz aprende a no esconderse.
  
Este libro nació de un cruce.
Un lugar sin coordenadas,
donde el viento todavía empuja 
y la luz ya empieza a quedarse.
  
El viento enseñó la forma:
cómo mantenerse en pie,
cómo no desbordar,
cómo doblar la emoción como un abrigo
y guardarla para después.
La luz llegó sin pedir permiso.
No explicó: ardió. 
Mostró que el cuerpo también piensa,
que el deseo no es una falta,
que existir puede ser una afirmación. 
  
Entre ambas fuerzas se abre esta escritura.
No como una batalla,
sino como una conversación lenta,
una respiración que aprende a no elegir bando.
  
Aquí la infancia es un clima,
el idioma una casa que a veces se rompe,
los trenes un pulso que no sabe quedarse,
el sur una llamarada que enseña a ocupar espacio,
el espejo una puerta,
el cuerpo un territorio que deja de pedir disculpas.
  
Nada de lo que se dice ocurrió exactamente así. 
Pero todo ocurrió. 
La memoria no repite: transforma para poder decir.
Hace de la herida metáfora, 
del temblor lenguaje, 
del paso una forma de permanencia.
  
Cada poema es una habitación abierta.
Entre la niña del horizonte blanco,
la joven de líneas rectas, 
la mujer que aprende a no apagar su luz.
Se sientan juntas.
Respiran.
Por primera vez, no tienen que justificarse.
  
Este no es un libro de llegadas.
Es un libro de sostener.
De aprender a habitar la contradicción 
sin romperse, 
de aceptar que la casa no siempre tiene muros,
de reconocer que el hogar puede ser un cuerpo
que por fin se queda en sí mismo.
  
Si algo desean estas páginas 
no es ser entendidas, 
sino acompañar.
Que quien lea encuentre su propio cruce,
su propio viento,
su propia luz
y ese lugar secreto donde ambas fuerzas 
dejan de empujarse 
y empiezan a conversar.



De "Entre el viento y la luz"

jueves, 27 de agosto de 2026

Lola Roda. He aprendido a mirarme sin pedir perdón

Durante años, 
cada vez que me miraba al espejo
buscaba disculpas. 
  
Por las veces que fui demasiado, 
por las veces que no llegué. 
  
Me pedía perdón por llorar, 
por arder, 
por quedarme cuando debía huir. 
  
Hasta que entendí
que no era culpa mía sentir tanto. 
  
He aprendido a mirarme sin pedir perdón, 
a acariciarme con la mirada
como quien perdona una vida entera. 
  
Ya no me escondo tras los «estoy bien».
  
Ahora me nombro sin miedo, 
me abrazo con todo lo que fui, 
incluso con lo que ya no quiero ser. 
  
No soy la que se salvó del fuego. 
Soy la que aprendió 
a arder
sin desaparecer. 
Sin dejar de ser. 
  


De "La ternura también arde"

miércoles, 26 de agosto de 2026

Andrea Aranda. Ícaro

La Verdad es esa compañera
que hace surco en la tierra.
  
Ara y siembra despacio,
para que, al acompañarla
el tiempo exacto,
te nutras de su cosecha.



De "Mi alma y tú, Minotauro"



martes, 25 de agosto de 2026

Susana Benet. Buenas noches, madrugada

Que cante el pájaro
o los vecinos griten, 
o que un taladro 
perfore las paredes
  
como si se anunciara 
el final de los tiempos,
no será suficiente
razón para que el párpado
  
se despegue o que un sueño
profundo se interrumpa 
cuando uno tiene
el alma secuestrada,
  
y no hay golpe de luz
que la rescate. 



De "Buenos días, medianoche"

lunes, 24 de agosto de 2026

Sara Vial. Pues mutua fue la primavera verde

Pues mutua fue la primavera verde
y la humedad del mar en nuestra boca
y el canto de la alondra en nuestra copa
y el gigantesco azul que no se pierde.
  
Pues conociste el fruto que se muerde
en la mañana de oro que se invoca
y sabes de la playa que se toca
aunque de ti la sal ya no se acuerde.
   
Supiste de la flor y de la nube, 
la gota de rocío que nos sube
al paralelo azul, pero en la huella
  
ni con raíz salada ni con llanto
sabes al fin parar en la distancia
esta barca de otoños que se estrella.



De "En la orilla del vuelo"

domingo, 23 de agosto de 2026

Amparo Dávila. Ni un solo pájaro...

Ni un solo pájaro
en la noche
ni nada que nos retoñe
el cuerpo olvidó su rostro
su sombra
     su recuerdo



De "El cuerpo y la noche"
En "Poesía reunida"

sábado, 22 de agosto de 2026

F. Jarmouni. XVIII

Mañana, tal vez, ya no duela tanto.
Hoy, sin embargo, tu recuerdo es un diluvio. 
Mis ojos se llenan de ti y desbordan,
pero, entre lágrima y lágrima,
hay segundos en los que el mundo se calla
y la paz se asoma como un susurro tímido.
Aquí espero a que este silencio se haga constante,
un silencio que sana el alma.



De "Elegía a noches y lirios"

viernes, 21 de agosto de 2026

Blanca Varela. I

el pájaro escarlata te mira
(me mira)
  
diminuta
lisa estrella
único
eterno ojo de ave
vivo fuego azul
  
(lejos
en la tierra de la muerte
la mano que confundió días y sueños)
  
mirada única 
perfil de llama
tras su color inmóvil
todos los pájaros



De "Otros poemas"
En "Poesía completa"
   

miércoles, 19 de agosto de 2026

Olga Orozco. XV

Imágenes falaces! Laberintos erróneos los sentidos!
Anagramas intransferibles para nombrar la múltiple y exigua realidad!
Cada cuerpo encerrado en su Babel sin traducción desde su nacimiento.
Tú también en el centro de un horizonte impar, pequeño y desmedido.
Cómo era tu visión?
Era azul el jardín y la noche el bostezo fosforescente de una iguana?
Tenían una altura de aves migratorias mis zapatos?
Los zócalos comunicaban con andenes secretos que llevaban al mar?
La música que oías era una aureola blanca
semejante a un incendio en el edén de los niños perdidos en el bosque?
O era un susurro de galaxias perfumadas en la boca del viento?
Bebían de tu respiración la esponja palpitante y el insaciable pan?
Había en cada mueble un rehén sideral cuyos huesos crujían por volver a vivir?
Cada objeto era un ídolo increíble que reclamaba su óbolo,
su cucharada de aceite luminoso desde el amanecer?
Olfateabas la luna en la cebolla y la tormenta en el espejo?
Crecían entre tú y yo inmensos universos transparentes?
El mundo era una fiesta de polillas ebrias adentro de una nuez?
O era una esfera oscura que encerraba sucesivas esferas hasta el fin,
allí, donde estabas soñando con crecientes esferas como cielos para tu soledad?
Inútil cuestionario!
Las preguntas se inscriben como tu dentellada en el alfabeto de la selva.
Las respuestas se pierden como tus pasos de algodón en los panteones del recuerdo.



De "Cantos a Berenice"
En "Poesía completa"


Maje Martínez Soto. Hora azul

Hay unas horas, 
la madrugada...
en vuelo silencioso cantos de pájaros
de luces enternecidas acarician los valles
y soplan cálidas brisas de mayo. 
   
Hay unas horas, 
la madrugada...
que no se puede estar fuera de la tristeza
con vete a saber qué secretos milenarios escondidos
y la antigua tentación, siempre, de cerrar los ojos. 
  
De cerrar los ojos...
de madrugada. 
Vuélveme fuego escultor, alba,
o déjame ya dormir, 
déjame ya. 



De "Piedras"

martes, 18 de agosto de 2026

Tere Medina. Añoranza del caminante

Cuánto te recuerdo!
Cómo te nostalgian
mis noches con canas!
   
Eras como un árbol
fuerte, oscuro y seco,
con la copa desgreñada.
Qué importa si miento
al versar tu facha?
Eras como un árbol
que mi calor combreaba.
   
No me fuiste nunca sexo,
solo ternura y palabra.
Y sin embargo
cómo te inventa mi almohada!
Eras como un árbol
con raíces de silencio
en la verdad deseada.
   
Cómo te recuerdo!
Cuánto te nostalgian
mis noches con canas!



De "Rimas eróticas"

lunes, 17 de agosto de 2026

Gabriela Wiener. Retornante

la calle es un desierto
a esta hora es un desierto de brillos falsos
  
por eso
mejor regresar
a nuestro barrio de pájaros desvelados
como tú y yo
aquí viven y duermen las flores más comunes
los geranios y otras
amarillas y rojas
orquídeas de magdalena 
antes de que cante cualquier animal
es mejor fugar 
o aferrarse a los pastos crecidos
  
la noche es la frazada de los vagabundos
húmeda mañana 
no me desampares 



De "Ejercicios para el endurecimiento del espíritu"



domingo, 16 de agosto de 2026

Pino Ojeda. Solo hay noches en la tierra...

Solo hay noches en la tierra. 
En las estrella
seguimos
tú y yo
sonriendo al sol. 


De "Canciones"
En "Yo seguiré aquí"

viernes, 14 de agosto de 2026

Marta Giménez Martínez. El sueño

Traiga cuentos la guitarra
de cuando el fierro brillaba.
Jorge Luis Borges

Acaso soñó Shahrazad en la noche de su palacio
con un bibliotecario ciego que en su hoy es
nuestro ayer desnudo de todo misterio?
Soñó que sería ella
el mito del mito?
Tal vez lo vio atorado en su ceguera,
palpando los tules y las sedas
con la voz rocosa de los navajeros, 
rebotando sus dudas contra las paredes
del Teatro Coliseo de Buenos Aires
mientras las sílabas de su nombre,
Shah - ra - zad,
se descalzaban en la boca del maestro
y en la calle desaparecían 
los hijos hermosos.
Tal vez ella lo soñó para que en los cafés 
tristemente iluminados de El Cairo y Estambul,
las sílabas de su nombre,
Bor - ges,
se descalcen tibiamente,
en el templo gastado de tu boca.



De "El método Sherezade"

Rosario Castellanos. Canción

Yo conocí una paloma
con las dos alas cortadas:
andaba torpe, sin cielo,
en la tierra, desterrada.

La tenía en mi regazo
y no supe darle nada.
Ni amor, ni piedad, ni el nudo
que pudiera estrangularla.



De "Materia memorable"
En "Juegos de inteligencia"
   

jueves, 13 de agosto de 2026

Juana Ibarbourou. Noviembre

¡Ay luna nueva, fresquita
Como una hilacha del día,
Que en el cielo azul y claro
La tarde dejó perdida!


¡Ay luna recién llegada,
Que en el fondo del aljibe
Pareces una pestaña
Caída en el agua triste!


Voy a pedirte una gracia...
(Dicen que es bueno pedirla
Cuando la luna es así,
Delgada y recién nacida.)


Ampárame con tu embrujo
Esta pálida sonrisa
Que después de tanto tiempo
Vuelve a prestarme la dicha.


Haz que ella crezca contigo
Y que me alumbre la cara,
Como tú, cuando semejas
Una medalla dorada.


Luna fina de Noviembre,
Sobre el mar y sobre el campo;
Sé cordial a mi dulzura
Como lo fuiste a mi llanto.




miércoles, 12 de agosto de 2026

Rosa Mascarell Dauder. El dolor afina la escucha

El dolor afina la escucha
El batir de alas lejanas
Las olas del mar en calma
Los ríos de la sangre
El canto de gargantas rotas
El estruendo del árbol al nacer
El crepitar del corazón humillado
Las aulas vacías
El desierto
El agua
El ay.



De "Variaciones sobre un mismo exilio"



martes, 11 de agosto de 2026

Delmira Agustini. Por tu musa

Cuando derrama en los hombros puros
De tu musa la túnica de nieve,
Yo concentro mis pétalos oscuros
Y soy el lirio de alabastro leve.

Para tu musa en rosa, me abro en rosa;
Mi corazón es miel, perfume y fuego,
Y vivo y muero de una sed gloriosa:
Tu sangre viva debe ser mi riego.

Cuando velada con un tul de luna
Bebe calma y azur en la laguna,
Yo soy el cisne que soñando vuela;

Y si en luto magnífico la vistes
Para vagar por los senderos tristes,
Soy la luz o la sombra de una estela...



De "El rosario de Eros"

lunes, 10 de agosto de 2026

Juana Castro. Había que morir

En verdad os digo que si el
grano de trigo no cae en la
tierra y muere quedará sólo;
pero si muere, dará mucho fruto.
(San Juan, 12, 24)

Había que morir.
Había que morir una y mil veces 
para sentir la alondra adormecida.
  
No hay más luz que el dolor
y bendigo la noche y las espadas
con la quietud serena de las horas
que traspasan los poros del otoño.
  
Aprended a llorar 
cuando el viento taladre vuestros ojos
y Dios se os hunda como 
el último cordel de la esperanza.
  
Sin ángeles. Sin agua. Solo el vientre
profundo del silencio
y la amistad sin manos, guarecida de lejos.
A la espalda del último latido
estaba la verdad,
la posesión radiante de las islas más dulces,
la dádiva copiosa, madurando
su germen triturado.
En dos alas flagrantes me contemplo
y a mis bodas asisto con el alba,
con los trinos intactos,
y pronuncio sonora
la crisálida viva
de mi resurrección. 



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"

domingo, 9 de agosto de 2026

Alfonsina Storni. ¡Ven, dolor!

¡Golpéame, dolor! Tu ala de cuervo
bate sobre mi frente y la azucena
de mi alma estremece, que más buena
me sentiré bajo tu golpe acerbo.

Derrámate en mi ser, ponte en mi verbo,
dilúyete en el cauce de mi vena
y arrástrame impasible a la condena
de atarme a tu cadalso como un siervo.

No tengas compasión. ¡Clava tu dardo!
De la sangre que brote yo haré un bardo
que cantará a tu dardo una elegía.

Mi alma será el cantor y tu aletazo
será el germen caído en el regazo
de la tierra en que brota mi poesía.




De "La inquietud del rosal"
(Antología Mayor de la editorial Hiperión)

sábado, 8 de agosto de 2026

María Encarnación Carrillo. Buscar el alma...

Buscar el alma
que escuche 
un corazón que florece.
Candor de la palabra traslúcida
que es pétalo iridiscente.
  
Comprender sin entender,
pues la sinceridad no es un idioma
de otro mundo. 
Pequeña margarita, no pises la semilla
que la tierra envuelve.
  
Manto de terciopelo,
suave caricia que muerde.
Vocablo que el corazón inocente
regala en forma de corona.
Palabra sincera 
que brota 
en el mar de las esquirlas 
que es el lenguaje del otro.



De "Carta a Mary Shelley"

viernes, 7 de agosto de 2026

Esperanza Ortega. Nieve...

Nieve,
/        Señora
del  silencio  y  la
Contemplación,  /  que  te
derramas  sobre  un  mundo
ensimismado. / Míranos con tus
ojos  de  cierva  invulnerable,  /
mientras el grito se detiene en
la  garganta  /  y  el  pájaro 
silente / frena su vuelo
sin caída. 



De "Los versos de mi amiga"


jueves, 6 de agosto de 2026

Patricia Crespo Alcalá. Irae Dies

Alzarse y no mirar atrás
soñar y vencer a los sueños
empuñar el dolor contra el verdugo,
mentiras de niebla y viento.
Gritar y no dejar a la voz
vaciarse en el olvido.
  
Abrir el cielo y mirar el mundo,
cara a cara, sin temor,
y enfrentarse al sinsentido de la vida
sabedor de su sentido.



De "Manifiesto de incertidumbre"

miércoles, 5 de agosto de 2026

Clara Muschietti. Soy la que se lleva la mano a la cara...

Soy la que se lleva la mano a la cara
por incomodidad, por hastío,
soy la que arruga la nariz con resignación,
no dudo en concluir, en relacionar
soy la que cierra los ojos con fuerza,
la que durmió durante años, la que no durmió,
la que nunca fue
del todo joven.



De "La canción que cantás"

martes, 4 de agosto de 2026

Laura Fernán. No es el miedo

No es en sí tener miedo
ni el temor a caer en la nada
ni que las alas se rompan en vuelo;
si te atreves, amigo, ya ganas.
  
Es más bien el «no me atrevo»
sin ningún atisbo de esperanza,
es el gesto de hacerse pequeño
sin darse cuenta de que la vida pasa.
  
Lo que tiene la vida de bello
es poder batir las alas,
que aquí no tenemos dueño
y pronto llegará mañana.



De "El año en que hibernamos"

lunes, 3 de agosto de 2026

Elvira Hernández. Gente sin situación

conocen el principio ultrafísico
todo se paga en la vida?
  
contables de punta a rabo
sin cicatrización
inextinguibles
un signo de caín
un karma sin redención
salvavidas agujereados
perdonazo inalcanzable
  
la escoba sobre la escoria
la ollada del desperdicio
llega a interpretación de mercado
  
la oferta de caminos es más que un sembradío de espinas
territorio fértil en gases disuasivos y
vallas papales



De "Un fantasma recorre el mundo"
En "Material de lectura"

domingo, 2 de agosto de 2026

Noelia Pena. matriz de pensamiento

Que no vaya a cambiar el mundo
no quiere decir gran cosa.
  
Querer a alguien es cambiar algo.



En "Una vida política"

sábado, 1 de agosto de 2026

Lola Roda. Tu voz sonaba a promesa recién abierta

Hay palabras
que no se dicen:
se respiran.
  
Tu voz 
tenía la textura
de una caricia lenta,
  
de esas que no piden permiso
porque ya saben
que son suyas.
  
Me hablaste 
como si el aire fuera frágil, 
como si temieras 
romper algo dentro de mí. 
  
No lo sabías. 
Ya lo habías roto.
  
Era una herida dulce, 
de esas que no se quieren curar. 
  
Me dijiste «ven».
Y el verbo se me quedó temblando
en la garganta. 
  
Tu voz sonaba
a promesa recién abierta, 
a esa ilusión 
que una parte de ti
ya sabe que dolerá. 
  
Y aun así, 
fui. 



De "La ternura también arde"