jueves, 30 de abril de 2026

Lucía Sánchez Saornil. Elegía interior

Qué viento, de repente,
ha secado tu alma?
          ~
Oh, si pudiéramos
hundir las manos en el fondo del tiempo,
y traerlas colmadas
de las emociones antiguas!
Si pudiéramos, de nuevo,
leer las páginas que hemos dejado atrás
en las estanterías del pasado
entre el polvo de nuestra vida.
Minutos! Estampas inefables
que colgamos en nuestra galería
interior; galería encantada
donde había una brisa
que abría de repente las ventanas
a un eco de canciones
y de besos...
Quién ha cerrado nuestra galería?
Quién puso luto al sol?
Quién ha cerrado el libro
de nuestros maritales?
Qué te ha dejado fría?
Qué viento, de repente
ha secado tu alma
que no la encuentro?
          ~
El tiempo 
sigue apagando lámparas;
alma loca, alma mía...
   


Grecia n⁰ 24
10 de agosto de 1919


De "Corcel de fuego"
    

miércoles, 29 de abril de 2026

Julia Prilutzky Farny. 15

Gris y más gris. No estás, y yo estoy triste
de una tristeza apenas explicable
con palabras, y de una imperturbable
soledad, que por ti nace y existe.

Siempre de gris, mi corazón se viste:
polvo y humo, ceniza abominable
y la envolvente bruma irrenunciable
que estaba ayer. Y hoy. Y que persiste.

Gris a mi alrededor. Contra mi mano
la nube espesa se va abriendo en vano
porque el fuego que soy, no está encendido

y hay niebla en lo que miro y lo que toco.
Ah, yo no sé... Tal vez te odio un poco
porque está gris y llueve y no has venido.



De "Este sabor de lágrimas"
En "Antología del amor"

martes, 28 de abril de 2026

Julia de Burgos. Canción de recuerdo

Esta noche,
el deseo de la carne se me fuga hacia la nada,
y el recuerdo de horas tiernas y felices
con mi alma se da cita.

Hace tiempo que mi alma,
en continuo sobresalto con la vida,
uno a uno deshojaba sus ensueños,
una a una renunciaba las caricias
de ese íntimo letargo,
cuando el mundo de las cosas espontáneas
nos florece ramilletes de ilusiones
en la luz no presentida
de un adentro que no piensa
ni analiza
y que sólo sabe y siente
emociones imprevistas.

Esta noche mi alma vibra
en hallazgo de sí misma,
y alejada de la carne,
es presente en el recuerdo de tu vida.

Cómo vuelven las primeras ilusiones,
y el silencio de los besos que se abrieron como rosas
al connubio de tus labios y mis labios
en el lecho de la brisa
y el murmullo de los otros que nos dimos
en el fondo de tu vida y de la mía!

La emoción de aquellos ojos
que al mirarme se miraban en el fondo de ellos mismos,
y al cerrarse,
en los míos prolongados de los suyos
se veían!

La inquietud de aquellas manos
que asaltaban el camino de las mías,
y hacia el íntimo sendero de tu alma
desviaban el capricho de mi loca fantasía,
que iba en busca de tus ojos y tus labios
sin saber que era más hondo
lo que aquella vida intensa que portaban presencia!

La pasión de aquellas horas
que se echaban al momento
sin ropajes y sin bridas,
cuando el signo visitante del deseo
en colores deslumbrantes
mi respuesta recibía.

Por los hondos ojos de esta
noche mía,
voy filtrándome al pasado
en las alas de un ensueño que me mira.

Es el sueño un leve acierto
con la nota más incierta de mi vida,
esa nota que me pierdo de mi carne
y me escondo en la ilusión de ser mentira.



lunes, 27 de abril de 2026

Juana de Ibarbourou. La sed

Tu beso fue en mis labios
De un dulzor refrescante.
Sensación de agua viva y moras negras
Me dio tu boca amante.

Cansada me acosté sobre los pastos
Con tu brazo tendido, por apoyo.
Y me cayó tu beso entre los labios,
Como un fruto maduro de la selva
O un lavado guijarro del arroyo.

Tengo sed otra vez, amado mío.
Dame tu beso fresco tal como una
Piedrezuela del río!



De "La raíz salvaje"


domingo, 26 de abril de 2026

Idea Vilariño. De nuevo

De nuevo está la muerte
rondando y como antes
escrupulosamente
me roe todo apoyo
me quiere fiel y libre
me aparta de los otros
me marca
me precisa
para mejor borrarme.



En "Poesía completa"


sábado, 25 de abril de 2026

Andrea Aranda. Ojos de metal

La infinita circunferencia metálica
encierra la finitud; al igual que los ojos
de quienes amamos,
un día dejarán de marcar la hora.
  
Honra ese preciso instante,
en que tu tiempo y el suyo
se sincronizan,
pues, aunque parece algo común,
es, en verdad, un acto divino.



De "Mi alma y tú, Minotauro"

viernes, 24 de abril de 2026

Gloria Fuertes. Sueño

Sobre el agua sin fin,
sin orillas ni peñas.

Con una comba verde,
saltaban las sirenas.
-Tres sirenas extrañas
y seis ojos de menta,
y seis manos de nacar
y seis piernas perfectas
herían las olas
con suave violencia.

Las vi, sé que existen,
yo era una de ellas.



De "Isla ignorada"


jueves, 23 de abril de 2026

Clara Janés. Excusa y razón que del libro se da

No vives en tu vida
ni en los tiempos que corren,
dónde vives?, preguntan.
En el amor, respondo,
convertidas mis venas en arroyos espejos
que dan cauce a esta leyenda
de dos jóvenes 
que, tras largo trayecto,
hallaron cada uno, en sí, al otro,
y en este punto quedaron suspensos,
que no mira el amado
sino en el interior de los sueños.



De "Diván del ópalo de fuego (o la leyenda de Layla y Machnún)"
En "Movimientos insomnes"
    

miércoles, 22 de abril de 2026

Delmira Agustini. Selene

Medallón de la noche con la imagen del día
Y herido por la perla de la melancolía;
Hogar de los espíritus, corazón del azul,
La tristeza de novia en su torre de tul;
Máscara del misterio o de la soledad,
Clavada como un hongo sobre la inmensidad;
Primer sueño del mundo, florecido en el cielo,
O la primer blasfemia suspendida en su vuelo...
Gran lirio astralizado, copa de luz y niebla,
Caricia o quemadura del sol en la tiniebla;
Bruja eléctrica y pálida que orienta en los caminos,
Extravía en las almas, hipnotiza destinos...
Deposada del mundo en magnética ronda;
Sonámbula celeste paso a paso de blonda;
Patria blanca o siniestra de lirios o de cirios,
Oblea de pureza, pastilla de delirios;
Talismán del abismo, melancólico y fuerte,
Imantado de vida, imantado de muerte...
A veces me pareces una tumba sin dueño...
Y a veces... una cuna ¡toda blanca! tendida de esperanza y de ensueño...
  


De "El rosario de Eros"

lunes, 20 de abril de 2026

Claribel Alegría. Lloro por dentro...

Lloro por dentro
atada estoy
al caos de la nada
tengo recuerdos sueltos
de otras vidas
en ninguno estás tú 
un pájaro en el árbol
será su canto embrujador?
me detengo
está mudo
me mira
sin mirarme
está cantando en mí 
me adentro en la arboleda
los árboles sonríen
susurran entre sí 
es distinto el susurro
eran voces aquellas
estos son instrumentos
puedo escuchar la lira
el tambor
el violín
era un pájaro oscuro
con las alas azules
nunca antes lo vi
o quizá sí 
envuelto en otra forma
Y la ceiba
la ceiba?
hay Olivos
y robles
y laureles
más la ceiba no está 
en qué se habrá trocado?
(...)



Fragmento de "Amor sin fin"

Alfonsina Storni. Llévame

Quiero olvidar que vivo: llévame a donde sea;
Enrédame en tu alma; la aurora centellea.

Tómame entre tus manos como blanco capullo
Y muéstrame a los dioses con gloria y con orgullo.

¡Llévame! Está la noche muy negra y muy sombría!...
La muerte por los mundos anda de cacería.

Hazme olvidar lo mucho que me pesa en los hombros
Esta carga pesada de pesados escombros.

¡Libértame! En tus manos yo quiero pesar menos
De lo que pesan—luces—los pensamientos buenos.

Liviana más que el aire, más que el aire liviana;
Como globo de espuma que asciende en la mañana.

Espuma, brisa, aroma, capullo, flor, fragancia:
Llévame para siempre sin rumbo ni distancia.




De "Irremediablemente"

domingo, 19 de abril de 2026

Alejandra Pizarnik. Más allá del olvido

alguna vez de un costado de la luna
verás caer los besos que brillan en mí
las sombras sonreirán altivas
luciendo el secreto que gime vagando
vendrán las hojas impávidas que
algún día fueron lo que mis ojos
vendrán las mustias fragancias que
innatas descendieron del alado son
vendrán las rojas alegrías que
burbujean intensas en el sol que
redondea las armonías equidistantes en
el humo danzante de la pipa de mi amor



En su Poesía completa



sábado, 18 de abril de 2026

Sara Vial. Basta un pétalo o pluma

Con el calor de un pájaro me embriago 
de tibieza y de luz que necesito,
suave oquedad colmada de infinito
en el recodo nuevo que le hago.
  
Basta un pétalo o pluma para el vago
y silvestre sigilo a que me invito,
es su peso sin peso este fortuito
secreto de algún nido que rehago.
  
Ovillado en mi palma, cielo puro,
conversación de pájaro es el día
en donde nadie pueda ser oscuro.
  
Olor a trigo tienen las estrellas,
a cáñamo feliz la luna fría
y alpiste sin tocar la pena aquella.



De "En la orilla del vuelo"

viernes, 17 de abril de 2026

Esperanza Ortega. Escribir un poema te llena de dicha...

Escribir un poema te llena de dicha.
Como una mendiga que entierra su tesoro,
sonríes en silencio,
el mundo te acompaña un trecho del camino;
sientes su vecindad,
ya no estás, ya no eres frágil, ya no te duelen las rodillas,
podrías encaramarte a un árbol y retar desde allí a tus poetas
a que suban contigo
a otear un paisaje 
que existe solo gracias a tus versos.
  
Pero escribir un poema no es tarea fácil,
podrían transcurrir días y meses 
y años sin que tú escribas un poema.
Pasa el amor y se aproxima el miedo,
nacen los nietos
y mueren los amigos.
Y cuando las palabras 
se deslizan por fin entre tus dedos
también puedes mancharte con el óxido 
de sus bordes roídos.
Puede que sí o puede que no.
Puede ser que te asalte por la espalda
la vieja que te mira de reojo
mientras tú permaneces con la pluma en el aire.
Pero tampoco es del todo imposible
que en forma de ancianita inofensiva,
con su guadaña oculta entre las faldas,
la descubras un día arrastrándose 
hacia ti con sigilo,
sin saber que eres tú quien la observa,
encaramada en tu verso feliz.
  
Si, tú misma,
tan ágil y poderosa como ella,
sabiendo que por fin has escrito
un poema a su altura.



De "Los versos de mi amiga"

jueves, 16 de abril de 2026

Mari Trini. Nostalgia

Llena de amor
loca de cordura.
Insomnios de ensueño
dañinos e inquietos
Aún dudas?



De "Poesía crónica"

miércoles, 15 de abril de 2026

F. Jarmouni. XXVII

El mundo tiene bordes afilados
y me corto en cada esquina de su nombre.
Hoy, su ausencia es un grito que no cesa,
un ruido sordo clavado en el centro de mi pecho.
Nada tiene sentido.
El café sabe a distancia, 
la luz lastima más que consuela.
El reloj avanza con torpeza,
y yo... Yo solo la espero.



De "Elegía a noches y lirios"

martes, 14 de abril de 2026

Raquel Gavilán Párraga. Un dolor antiguo

La hoja cae lenta,
se disuelve en la tierra,
como una palabra que nadie pronuncia.
El aire roza el silencio
y algo en la raíz se despereza,
un susurro en la corteza,
un murmullo en la carne dormida.
  
Miras,
pero no hay ojos en el fondo.
El tiempo es una gota
que resbala por las grietas
del pensamiento.
  
La memoria es un musgo
que crece en las fisuras de lo dicho;
y lo no dicho 
se arremolina en el hueco
del pecho,
en la cavidad donde habitan 
los pájaros que ya no cantan.
  
Hay un dolor antiguo 
que se asoma al borde de los días, 
una grieta que se expande
con cada amanecer.
   
Y, sin embargo,
sigues aquí, 
en la piedra quieta,
en la hoja que cae,
en la inmensidad
de lo nunca pronunciado.
   
Todo es 
y no es,
como la sombra de un árbol
que ya no existe.



De "Volcán y cristales"

lunes, 13 de abril de 2026

Blanca Varela. Si me escucharas...

si me escucharas
tú muerto y yo muerta de ti
si me escucharas 
  
hálito de la rueda
cencerro de la tempestad
burbujeo del cieno
  
viva insepulta de ti
con tu oído postrero
si me escucharas



De "Concierto animal"
En "Poesía completa"
   

sábado, 11 de abril de 2026

Amparo Dávila. Retorno a Pinos

Volveré hasta el pueblo mío, como vuelve el ave
  errante;
  cansada de alturas y de espacios.
   
Volveré con la joyante luz de una atardecida; con el
  último
  rayo, peregrino de sol.
   
Con el último rayo de sol, rodando por las calles
  empinadas
  y culebreantes, recorreré los lugares que me vieron
  niña;
   
y niña seré otra vez, cogida al recuerdo de las cosas!
   
Volveré a ver, la caravana silenciosa de mujeres que
  van 
  por agua al kiosko;
   
cántaros rojos y brillantes, cántaros llenos de agua
  zarca,
  que desfilan en la tarde.
   
Volveré a oír las campanas de la Parroquia que llaman
  para el Rosario; el Rosario que melancólico se
  desgrana
  entre las manos.
   
Y en la noche, iré a sentarme en la Plazuela a beber
  atole.
   
Oh noches de mi pueblo calentadas con atole; atole con
  sabor
  de jarro!
   
Volveré hasta el pueblo mío, como vuelve el ave
  errante,
  a beberme la luna, en el atole de sus jarros. 



De "Salmos bajo la luna"
En "Poesía reunida"

Carolina Rey de Alba. 90

Debe merecer la risa, no la pena.



De "Noventa formas de amor"

viernes, 10 de abril de 2026

Cristina Rivera Garza. XIV. Hazañas contra los muertos

Me pides mis notas. Do re mi fa. Do sol. Mi
pentagrama. Mi memoria.
Te arrepentirás, te dije.
Un árbol enfermo de pájaros. Un animal triste.
   
Pedir es lo peor.
   
No entendí por qué o de qué
te arrepentirás. Y, por eso, correré aún más aprisa
sin volver la vista, guiada
   
la mano invisible sobre mi pecho
   
(ese universo)
(una vez y otra, una y otra vez, una y otra más).
   
Allá afuera: Great Deeds Against the Dead. Allá adentro,
Goya.
Una copia en el tiempo. Una incesante réplica.
Un fingimiento.
Ah! Saña. Pedir (que es lo peor)
Dar.



De "La muerte me da por Anne-Marie Bianco"
En "Me llamo cuerpo que no está. Poesía completa"

jueves, 9 de abril de 2026

Pino Betancor. Primer sueño

Si pudiera volver al primer sueño,
a la primera espuma, al primer hábito, 
redescubrir la luz con ojos nuevos,
acariciar la flor con nuevas manos.
   
La hierba primitiva, siglos verdes,
espacios verdes por mi piel rodando.
Los pájaros de entonces, los de siempre,
con sus alas de luz en lo más alto.
   
Sentir la sangre golpear de nuevo
en el pequeño pulso acelerado,
y hablar con un lenguaje puro y fresco.
Y reinventar palabras, risas, cantos...
   
Si pudiera volver al primer sueño,
tú serías de nuevo el primer llanto.



De "Las oscuras violetas"
En "Sombra de rebeldía"
    

miércoles, 8 de abril de 2026

Claribel Alegría. El umbral

Hice anoche
contigo
un viaje largo
no importa si fue en sueños
o me lancé al vacío 
se desplazó un barrotes
y en un umbral ignoto
me encontré.
Salté del tiempo
que me miró de frente
avanzó 
se detuvo
y con una antorcha
entre las cejas
señaló los instantes
que hilvanaron mi vida.
Qué buscas?
preguntó. 
No sabría decirlo
susurré:
el perdón
la mandala
ese perdón que es mío
y no puedo otorgarle
que camina conmigo 
y no viene de fuera
ese perdón arisco
que retumba en mis sienes
que me oprime
y hace brotar las lágrimas
que lavan.
(...)




Principio de "Amor sin fin"

martes, 7 de abril de 2026

Gioconda Belli. Abril más cruel que el invierno

Todas tuyas son mis noches,
En estos días de encierro.
Los días son todos míos
De mi boca relamiendo 
El largo del largo tiempo.
Urdiendo tapices paso
Páginas que no me dejan.
El día entero se extiende
El sol fiel de la mañana
Los pájaros con sus cantos
Afuera de mi ventana.
No se nota lo que pasa
Podría ser cualquier fecha
Cualquier abril encendido
Caliente y bien amarillo,
Pero no es cualquier abril
Éste superó al de Eliot
Ha llegado el más cruel
Más cruel que el más duro invierno.
No sé qué haría sin vis
Por más que ame el estar sola
Las noches se han hecho largas
Inquietas y preguntonas 
Preguntan qué hacer mañana 
Cuántas muertes más habrá 
Si querré abrir los periódicos 
Leer en el desayuno
Con el cereal y las frutas
Lo que se llevó la plaga
Ancestros que no pensaron 
Morir estas muertes tristes.
Me encierro en palabras bellas
Acepto la incertidumbre
Siempre la vida es incierta
Hoy más incierta que nunca.
Pero en la noche estás vos
Las almohadas que conozco
El respirar de los perros
Echados en las alfombras.
Ven y cerremos los ojos
Pretendamos que la vida
Nos salvó de este naufragio 
Las noches mías son tuyas.
Lávate bien esas manos.


Abril, 2020/En la pandemia



De "Material de lectura"

lunes, 6 de abril de 2026

Tere Medina. Romance en blanco y negro

Siempre a deshora me buscas,
siempre a destiempo te aguardo.
Cielo amor -cielo de luces-
este perseguirse amargo:
cuando tú estás en el cénit
yo me arropo en el ocaso.
Amanécete esta noche
de pronto, como un relámpago,
aunque nada justifique
tu orgía de besos cálidos.
Amanécete esta noche
que te estoy queriendo tanto
que se florecen de estrellas,
para cenirte, mis brazos.
Amanécete esta noche:
mi cuerpo te está esperando
tímido de oscuridades,
fértil de caminos lácteos,
deseoso de eclipsarse
junto a la luz del amado.
No habrá una nube que manche
el limpio azul del abrazo!
Hasta los reinos de Dios
nos llevará el ígneo carro
y, en una boda perfecta,
nuestros fuegos enlazados,
romperemos de las horas
el ritmo absurdo, mecánico.
Triunfo de goce nupcial
fuera de tiempo y espacio!
   
Amanécete a deshora
hoy que a destiempo te aguardo.



De "Rimas eróticas"


domingo, 5 de abril de 2026

Blanca Eslava. Tierra

De la tierra, pájaros
donde se secan las plumas
blancas, azuladas
que hacia el cielo quieren
su vuelo.
   
En la tierra, la pisada
que mira con ansia,
donde
las plumas se hacen alas.
   
Alas sobre tu mirada,
agua de torres estrechas
que no oyen la muerte
de las lejanas espadas.
  
Salto, dantza, 
chapoteo de pequeñas
orillas,
donde comienza cada jornada.



De "Certeza del amanecer"

sábado, 4 de abril de 2026

Miriam Reyes. Con o por medio de tu cuerpo...

Con o por medio de tu cuerpo
amplío los límites de mi consciencia
mi consciencia
que no es materia sensible
pero tiembla



De "Con"

viernes, 3 de abril de 2026

Patricia Gallego. Funámbulo

Abrazar y sentir que se deshace el barro
y como magia desaparece.
Ropa que no cubre el frío
ni el cuerpo desnudo.
A cada paso sentir como funámbulo 
un hilo que se enreda y anuda muy dentro,
tenso, a punto de romperse.
Hang que suena en un desierto
y se duda si es una ilusión de los oídos.
Cruzar al amanecer y mostrarse así:
la voz como una bandada de pájaros que se alejan.



De "Perro verde, corazón rojo"

jueves, 2 de abril de 2026

Nerea Zubikoa. Aturdida

Atraviesas 
mi garganta
como un grajo la niebla.
  
Como un águila 
que remonta el vuelo,
en medio de la selva.
  
Aturdida 
sin poder darte salida,
en este otoño que quema.



De "Transtorno de déficit de ti"

miércoles, 1 de abril de 2026

Carmen Megías Vicente. 5. La loca que tengo escondida

Perder hasta el encogimiento
hasta difuminarme con el peso de unas ojeras enormes
acusando una presión sobre la cabeza
que conduce por los paños del aturdimiento.
  
Perder hasta cambiar
de color
de sabor
de maneras
buscando a la loca que tengo escondida
para que nadie la vea.
  
Extender los brazos 
observar su onda expansiva 
y remover un vaso de agua con mejunjes
para llevar la pérdida,
la impotencia 
de no saber devolverme en la dosis exacta
entregarme al hilo infructuoso de la soledad.
  
Caer en la trampa.
Pisar las ramas que la cubrían y
caer
caer
caer
como Alicia
a otro mundo donde vuelvo a reencontrarme 
con la que corre de un lado a otro
y sin saber la hora
piensa que llega tarde a todas partes.



De "Bestiary"