domingo, 22 de febrero de 2026

Gloria Fuertes. Quiero ser

Quiero ser
sueño de tu dormir,
alegría de tu risa!
paz de tu descanso,
verso de tu poesía,
beso de tu amor.
Vida de tu vida!
Y no,
lágrima de tu llanto,
de tu rosa espina,
insomnio de tu noche,
imposible de tu vida,
ladrona de tu calma,
elegida de tu carne.
y sí!
elegida de tu alma!



De "Isla ignorada"


sábado, 21 de febrero de 2026

Clara Janés. Razón de ser

A José Manuel Blecua

Yo no soy más que el ave,
menos soy,
pues no tengo ni el árbol por cobijo
ni unas alas que el terror escondan
y ahuyenten la distancia
ni es nítida mi voz
ni expresa bien la entraña de la tierra.
El ave dialoga con su ser
y no le exige nadie nada más.
Yo, en cambio, reclamada, aborto 
un cántico de olvido.
Cada noche me musita el animal su instinto,
los ríos me susurran,
la hojarasca a los vientos da respuesta;
yo por mi voz parezco
en vano intento. 
Si de mi baja cuerda
de amargura, mi destino tronchado,
si de mi baja cuerda
manara cuanto he amado,
vibrante el mundo en mi garganta airado...
Más cómo ser murmullo del abismo.
Acontece la sombra.
Perdonad el silencio:
la nada me recubre desde dentro.



De "Ver el fuego"
En "Movimientos insomnes"
    

jueves, 19 de febrero de 2026

Ernestina de Champourcin. Último ensueño

Prende a mi vestido capullos de almendro,
perfuma de nardo mis cabellos
y entierra entre las flores los recuerdos.
Apaga las luces... pero haz que a lo lejos
Beethoven suspire, nostálgico y lento.
Cerraré los ojos y sobre mis dedos
se irá deshojando, silencioso y yerto,
el llanto divino del último ensueño.
   
Entorno las puertas. Deshaz este velo
que tejí con plata. Ya sólo deseo
descansar tranquila! Cuándo esté deshecho,
recoge sus hilos, bésalos y... luego
deja que mis manos vayan componiendo
con las hebras rotas el postre ensueño.
   
Mi vida se acaba. Ya sé que me muero!
Y quiero extinguirme, muda, sonriendo,
con el alma alegre y el corazón lleno
de bellas quimeras, guardando en mi pecho
toda la agonía del postrer momento.
Déjame que muera viviendo mi ensueño!



(En silencio, 1926)


En "Rojo-Dolor. Antología de mujeres poetas en torno al dolor"
    

Delmira Agustini. La copa del amor

¡Bebamos juntos en la copa egregia!
Raro licor se ofrenda a nuestras almas,
¡Abran mis rosas su frescura regia
a la sombra indeleble de tus palmas!
Tú despertaste mi alma adormecida
en la tumba silente de las horas;
a ti la primer sangre de mi vida
¡en los vasos de luz de mis auroras!

¡Ah! tu voz vino a recamar de oro
mis lóbregos silencios; tú rompiste
el gran hilo de perlas de mi lloro,
y al sol naciente mi horizonte abriste.

Por ti, en mi oriente nocturnal, la aurora
tendió el temblor rosado de su tul;
así en las sombras de la vida ahora,
yo te abro el alma como un cielo azul.

¡Ah, yo me siento abrir como una rosa!
Ven a beber mis mieles soberanas:
¡yo soy la copa del amor pomposa
que engarzará en tus manos sobrehumanas!

La copa erige su esplendor de llama…
¡Con qué hechizo en tus manos brillaría!
Su misteriosa exquisitez reclama
dedos de ensueño y labios de armonía.

Tómala y bebe, que la gloria dora
el idilio de luz de nuestras almas;
¡marchítense las rosas de mi aurora
a la sombra indeleble de tus palmas!




miércoles, 18 de febrero de 2026

Circe Maia. La muerte


A las tres de la tarde le anocheció de golpe.
Se le voló la luz, las agujas
del tejido, la lana verde, el cielo.
Ves qué fácil, qué fácil:
un golpecito, un hilo
que se parte en silencio
a las tres de la tarde.
  
Y después ya no hay más. De nada vale
ahogarse en llanto, no entender, tratar
de despertarse.
Muerte, de pie, la muerte
altísima, de pie, sola, parada
sobre mayo deshecho.



En la antología "Material de lectura"

martes, 17 de febrero de 2026

Alfonsina Storni. Soledad

Señora soledad, que tu esqueleto
creí de grises vértebras un día,
aníllame con fuerza entre tus arcos,
que no quiero de ti partirme ahora.

Que al acercarme vi que en flor abría
tu aparente esqueleto calcinado,
y en tus vértebras limos creadores;
y eran tus cuencas de un azul de llama.

Holgada estoy: tu cielo no me nieva;
deja caer en claros remolinos
unos trenzados de cristales rosas.

Y nuevamente con sus voces altas,
entre tus finas nieblas escondidos,
oiga cantar mis pájaros de fuego.





Poesía no recogida en libros
(Antología Mayor de la editorial Hiperión)

lunes, 16 de febrero de 2026

Alejandra Pizarnik. Quien alumbra

Cuando me miras
mis ojos son llaves,
el muro tiene secretos,
mi temor palabras, poemas,
sólo tú haces de mi memoria
una viajera fascinada, un fuego incesante.
   


En su Poesía completa



sábado, 14 de febrero de 2026

Angélica Liddell. Hasta el gorrión ha encontrado una miga...

Hasta el gorrión ha encontrado una miga 
en el banquete de nuestra continencia
después de laurear de día a las lombrices.
Tanto bendice este pájaro al Compasivo
que urde su nido entre las metralletas.



De "Veo una vara de almendro. Veo una olla que hierve"
   

Carmen Méndez Barrera. Se murió de la pena...

Se murió de la pena.
No por la puñalaita trapera de don Juan.
Tranquila, Inés, que ya se enterarán.



De "Heroína"
    

viernes, 13 de febrero de 2026

Juana Castro. Erica Pájaro

A Erica Jong
con el título de su libro.


Esta cama me sabe a naftalina,
a pan atrasado y a perfume
         sin tapa.
Es la misma minuta reservada 
del mismo arco-iris gris de cada noche.
Y las alas se duermen
mirando las cortinas.
Y los días escalan un camino
incoloro de brisas y de pájaros.
Los cristales cerrados 
me tientan a la vez y me protegen
de la danza cromada
en total inmersión de los que viven. 
Me circunda una cárcel sin fronteras
mientras suena la música del águila.



De "Cóncava mujer"