jueves, 15 de octubre de 2026

Teresa de Cepeda y Ahumada. Villancico

Oh, hermosura que excedéis 
a todas las hermosuras!
Sin herir dolor hacéis 
y sin dolor deshacéis 
el amor de las criaturas.
  
Oh, ñudo, que ansí juntáis 
dos cosas tan desiguales!
No sé por qué os desatáis,
pues atado fuerza dais 
a tener por bien los males.
  
Quien no tiene ser juntáis
con el ser que no se acaba;
sin acabar, acabáis;
sin tener que amar, amáis;
engrandecéis vuestra nada.



De "Las primeras poetisas en lengua castellana"

miércoles, 14 de octubre de 2026

Juana de Ibarbourou. Camino de la cita

Es alegre el camino bajo las ramas
flexibles y doradas de las retamas,
de tal modo floridas, que es el sendero,
para los verdes prados, un pebetero.

Las glotonas abejas viven la fiesta
bajo la joya viva de la floresta.
Qué buen mago en el valle pulió el tesoro
de estas tan opulentas retamas de oro?

Traigo las trenzas llenas de la fragante
lluvia de las corolas. Cuando mi amante
pose en ellas los labios, llevará en ellos

el perfume retama de mis cabellos,
como un alma aromosa radiante y loca
que el sabor de la cita pondrá en su boca.



En "Safo en Castilla"
   

martes, 13 de octubre de 2026

Anne Mette Overgaard Jensen. Pacto

Todo lo que cuento
pasó 
y al mismo tiempo 
no fue así.
  
La memoria es un escenario 
donde los hechos se disfrazan 
de cuento,
la verdad se pone máscara
y el dolor se vuelve metáfora 
para poder decirse.
  
Te ofrezco este trato:
no busques fechas 
ni pruebas.
Busca
la temperatura de un instante,
la grieta por donde la luz insiste.
  
Soy hija del viento y del fuego.
Lo demás cambia de forma,
pero sigue siendo verdad.



De "Entre el viento y la luz"

lunes, 12 de octubre de 2026

Lola Roda. La ternura que me doy no quema

Durante mucho tiempo
confundí la ternura
con rendirme. 
  
Creí que cuidar de mí 
era bajar la guardia, 
olvidar la fuerza
que me mantenía de pie. 
  
Pero la ternura
también es fuego. 
  
Solo que arde distinto. 
  
Es ese valor suave
que no duele, 
la llama no exige, 
la pausa que no apaga. 
  
La ternura que me doy
no quema. 
  
Me cura despacio, 
sin ruido, 
sin condiciones. 
  
Es mirar mis cicatrices
y no querer borrarlas. 
  
Es saberme hogar
después de tanto incendio. 
  
Y entender que, a veces, 
  
sobrevivir
con amor
también es
una forma de arder. 



De "La ternura también arde"

sábado, 10 de octubre de 2026

Teresa Wilms Montt. No deseo el amor, ni el oro...

No deseo el amor, ni el oro. 
Mi alcoba pequeña es cofre de soledad. 
Sobre la cama extiende su flexible manto la muerte. 
En el brasero rebrillan un montón de astros, 
Gloria y sueño también los tengo. 



En "Las modernistas. Seis poetas latinoamericanas"


Maje Martínez Soto. Maldita

También los pájaros vuelan
para quitarles el frío a las plumas de sus alas, 
así como yo vuelo, con mis alas falsas, 
las de la cabeza, para calentarme. 



De "Piedras"
    

viernes, 9 de octubre de 2026

Marta Giménez Martínez. Fraternidad sobre el tiempo

A mi hermano


De entre todos mis nombres elijo Parizade,
la hija perdida del Sultán. 
Con astucia venzo a las voces aterradoras que habitan la montaña 
(como Ulises al canto de las mujeres pez).
Hallo en la cumbre al pájaro que habla, al árbol que canta,
y al agua dorada que ha de romper el hechizo de las piedras negras.
Hoy mi nombre es Parizade, la princesa bengalí
que salva a sus hermanos de ese azar inagotable,
de esa ruina tristísima que cae
sobre hombres y ciudades en los cuentos de Shahrazad.
Hoy vencemos a la muerte, hermano,
como si nunca hubiera sucedido,
y aquí mismo nos encontramos,
en esa edad mía que tú nunca tendrás.



De "El método Sherezade"

jueves, 8 de octubre de 2026

Rosa Mascarell Dauder. Cierra las contraventanas...

Cierra las contraventanas,
que nos invaden las ranas!
Las dos gatas no quieren salir
podrían ir de caza,
pero las tormentas las asustan
tanto como las caricias del ama.
  
En el bosque solo eran 
invasiones inventadas
los ratones, los pajarillos, 
los escarabajos no eran soldados
vivían en el descuido atento
eran alcanzables 
los gatos no tenían nada
ahora sí temen las tormentas,
los pantanos y las ranas
que invaden el pueblo
hasta que lleguen los bárbaros
que las fumigarán.



De "Variaciones sobre un mismo exilio"

miércoles, 7 de octubre de 2026

Juana Castro. Te pesaban las alas

Te pesaban las alas.
Una espuma de espinas te acosaba la boca
–Y el mar no se extinguía–
Era todo posible,
      cuando el alba 
tocaba los brazos del ocaso
y tu lengua-azucena se posaba, 
            como un pájaro
en lejanas palabras aprendidas.
Y la cuna otra vez, para tu pecho 
de almizcle y yerbabuena.
Solamente la voz, porque los dedos
te dañaban la frente
y un arroyo de sal te acorralada.
–Te cansas de cantar?–
Te pesaban las alas,
y el mar no se extinguía...
   
No hubo magia, ni ángel, ni canciones 
desplegando tu aire enrarecido.
Implacable la muerte, poco a poco, 
aserrándote fue,
      como una negra
flor de pesadilla. 



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"

lunes, 5 de octubre de 2026

María Encarnación Carrillo. Que la distancia la pone la edad...

Que la distancia la pone la edad
y es pena;
que la felicidad queda tan solo
en el recuerdo de una joven
que era feliz
sin saberlo.



De "Carta a Mary Shelley"