sábado, 27 de junio de 2026

Olga Orozco. En tu inmensa pupila

Me reconoces, noche,
me palpas, me recuentas,
no como avara sino como una falsa ciega,
o como alguien que no sabe jamás quién es la náufraga y quién la endechadora.
Me has escogido a tientas para estatua de tus alegorías,
sólo por la costumbre de sumergirme hasta donde se acaba el mundo
y perder la cabeza en cada nube y a cada paso el suelo debajo de los pies.
Y acaso no fui siempre tu hijastra preferida,
esa que se adelanta sin vacilaciones hacia la trampa urdida por tu mano,
la que muerde el veneno en la manzana o copia tu belleza del espejo traidor?
Olvidaron atarme al mástil de la casa cuando tú pasabas
para que no me fuera cada vez tras tu flauta encantada de ladrona de niños,
y fue a expensas del día que confundí en tu bolsa la blancura y la nieve, los lobos y las sombras.
Ahora es tarde para volver atrás y corregir las horas de acuerdo con el sol.
Ahora me has marcado con tu alfabeto negro.
Pertenezco a la tribu de los que se hospedan en radiantes tinieblas,
de los que ven mejor con los ojos cerrados y se acuestan del lado del abismo y alzan vuelo y no vuelven
cuando Tomás abre de par en par las puertas del evidente mediodía.
Tú fundas tu Tebaida en lo invisible. Tú no concedes pruebas. Tú aconteces, secreta, innumerable, sin formular,
como una contemplación vuelta hacia adentro,
donde cada señal es el temblor de un pájaro perdido en un recinto inmenso
y cada subida un salto en el vacío contra gradas y ausencias.
Tú me vigilas desde todas partes,
descorriendo telones, horadando los muros, atisbando entre fardos de penumbra;
me encuentras y me miras con la mirada del cazador y del testigo,
mientras descubro en medio de tus altas malezas el esplendor de una ciudad perdida,
o busco en vano el rastro del provenir en tus encrucijadas.
Tú vas quién sabe adónde siguiendo las variaciones de la tentación inalcanzable,
probándote los rostros extremos del horror, de la extrema belleza,
la imposible distancia de los otros, el tacto del infierno,
visiones que se agolpan hasta donde te alcanza la oscuridad que tengo,
hasta donde comienzas a rodar muerte abajo con carruajes, con piedras y con perros.
Pero yo no te pido lámparas exhumadas ni velos entreabiertos.
No te reclamo una lección de luz,
como no le reclamo al agua por la llama ni a la vigilia por el sueño.
O habría de confiar menos en ti que en las duras, recelosas estrellas?
Hemos visto tantos misterios insolubles con sus blancos reflejos,
aun a pleno sol!
Basta con que me lleves de la mano como a través de un bosque,
noche alfombrada, noche sigilosa,
que aprenda yo lo que quieres decir, lo que susurra el viento,
y pueda al fin leer hasta el fondo de mi pequeña noche en tu pupila inmensa.



De "La noche a la deriva"
En "Poesía completa"
   

viernes, 26 de junio de 2026

Idea Vilariño. Por qué

Por qué
aún
de nuevo
vuelve el viejo dolor
me rompe el pecho
me parte en dos
me cubre de amargura.
Por qué
hoy
todavía.



De "Vuelo ciego"


jueves, 25 de junio de 2026

Gloria Fuertes. ¿Qué vas a hacer?

- ¿Qué vas a hacer esta tarde?
- ...
- Vente entonces con mis manos,
Vente entonces con mis versos,
Vente entonces con mis labios.



De "Isla ignorada"


miércoles, 24 de junio de 2026

Clara Janés. Abre la boca...

Abre la boca -dijo-,
bebe la redondez de la esfera,
bebe los siete colores del espectro,
bebe la plenitud de la música,
bebe la ascensión de los pájaros al alba,
bebe la pureza de esta hora
antes de que la nieve se funda
en el silencio negro de mi beso
que robará el color de tus ojos
para siempre.



De "Arcángel de sombra"
En "Movimientos insomnes"

martes, 23 de junio de 2026

Rosa Mascarell Dauder. Un paisaje de postal para unos ojos velados...

Un paisaje de postal para unos ojos velados 
Una senda que no lleva a ningún café
Una cicuta que no mata
Unos gatos ajenos 
Maleza
  
Un claro en el bosque para no tropezar.



De "Variaciones sobre un mismo exilio"



lunes, 22 de junio de 2026

Claribel Alegría. Invocaciones

Invoco a la muerte
sin cesar
pero también invoco
a la poesía
que sé que me aleja
de la muerte.



De "Otredad"

domingo, 21 de junio de 2026

Lamiae El Amrani. El dorado ennegrecido

Acabaron con los restos de lo que fuimos
y truncaron nuestras vidas
a fuerza de balas,
con explosivos negros
que machacaban a cada paso
las tiernas ilusiones abandonas.
Nos separaron 
con arabescos de hierro forjado 
con mares que nos ahogan 
con desiertos que nos entierran.
Y descubrimos en silencio,
que nos arrebataron 
la tranquilidad de contemplar
la belleza de la noche
a través de los versículos del Corán. 
Que ya no podemos soñar
sin oír que los latidos 
de nuestras casas se apagan.
Que ya no podemos llorar
porque nuestras lágrimas 
las reservamos 
para acontecimientos importantes.
Y caminamos en silencio
intentando no molestar 
mientras el cielo
aun nos caía una lluvia de fuego,
que logra iluminar, por un instante,
nuestra mirada
y somos conscientes
de que seguimos atrapados 
entre la desgracia 
oscura y dorada 
que nos rodea.



En "Más allá de Sherezade. Poesía contemporánea de Mujeres del Magreb. Volumen I. Memoria, exilio e inmigración"

sábado, 20 de junio de 2026

Juana Castro. Y todo será igual

Y todos me veréis, y volverán las tardes
a llenar como cántaros mansamente el vacío, 
y todo será igual,
al silencio del mundo se morirán los pájaros
y cada madrugada alumbrará una historia 
radicalmente triste, sin que nadie la sepa.
Podré reír, y tal vez las palabras
me sigan cautivando con su música mágica
y otra vez en los dedos se me enrede la urgencia...
Pero mis ojos
vendimiarán la luz como un milagro,
porque habré renacido desde las hondas llagas.
Serán largas mis manos, como el afán del álamo
que finalmente madura sus raíces 
y se queda testigo de la aurora.
Floreceré en ternura, en mazapán forjado
de fuego y de vigilias.
Mi materia no es ya
aquella que me dieron cuando al abrir los ojos,
ni un cabello me queda sin el dolor más puro,
ni una célula en pie que no avive la llama.
Serenamente 
convocaré mi lengua en los humildes
y tendré la alegría como un pámpano mudo.
Y todo será igual.
Pero en mitad de todas las retinas
mi granada tal vez aliente como un brazo...



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"

jueves, 18 de junio de 2026

Alejandra Pizarnik. Poema

Tú eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.



miércoles, 17 de junio de 2026

Elvira Hérnandez. Aves de paso

Sí. Eso somos.
Pero nos hemos acostumbrado
a comportarnos como monumentos.
Y así nos va.



De "Pájaros desde mi ventana"
En "Material de lectura"