domingo, 1 de marzo de 2026

Lucía Sánchez Saornil. Caminos de arco-iris

A Norah Borges, por una deuda antigua

Eché mi corazón al mar
en busca de tu huella.
   
Eres lo que no se sabe
bruma.
   
Yo iba abriendo caminos de arco-iris
para alcanzarte
y tras tus pasos
seguían mis antorchas
cuando tu mano de oro
abrió mi costado izquierdo.



Ultra n.⁰ 4
1 de marzo de 1921


De "Corcel de fuego"

sábado, 28 de febrero de 2026

Julia Prilutzky Farny. Poemas de la soledad

II

Nada sucede en vano. Nada pasa
sin dejar rastro alguno. Ni una gota
se decanta sin huella, ni una nota
sin traspasar los muros de la casa.

El corazón está, punzante brasa,
acechando la lucha y la derrota.
Y no le importan hoy, ni voz que brota
ni sangre augur ni vértigo que arrasa.

Pero nada transcurre inútilmente,
nada de lo llorado queda ausente.
Si más tarde sonríe, y luego olvida,

y se aquieta su ritmo y se encadena,
permanece en el cántico una pena
irremediablemente desvalida.



De "Sonetos"
En "Antología del amor"

viernes, 27 de febrero de 2026

Julia de Burgos. Interrogaciones

Una risa se me acaba de reír en los labios.
-Risa de qué?
-De todo lo creado.

Un llanto se ha echado a llorar dentro de mis ojos.
-Llanto de qué?
-De todo lo soñado.

Un olvido se me ha olvidado en el bosquejo de mi mente.
-Olvido de qué?
-De todo lo pasado.

Un desprecio se ha despreciado él mismo en mi mañana.
-Desprecio de qué?
-De todo lo futuro.

Qué me queda del presente?
Lo río...
Lo lloro...
Lo olvido...
Lo desprecio...



En "Song of the simple truth"


jueves, 26 de febrero de 2026

Juana de Ibarbourou. Fusión

Amor secreto, gracia esclarecida;
palor de luna en la apretada sombra.
Dulce se hace el labio que te nombra
y albea de nuevo la agrisada vida.

Nos torna a dar la rosa ya vencida
ternura y mimo -vegetal paloma-
Y anda en cielo y en mar, vuelo y aroma,
la cifra de la senda ya elegida.

Se ata en la sangre indestructible lazo
apretado en el sueño y el abrazo,
por tibio pulso y realizada suerte.

En sólo un cauce dos ardientes ríos.
En campo ya de los luceros fríos,
un solo ritmo y una buena muerte.



De la antología "Breviario de los sentidos"

martes, 24 de febrero de 2026

Josefina de la Torre. A la manera de Bécquer

Tú eras la voz que lanza su llamada
y yo el eco que sabe responder.
Tenías que perderte o que encontrarme!
Tuvo que ser!
 
Tú eras la inspiración y yo la llama
que al juntarse definen el porqué.
Tenías que ignorarte o descubrirme!
Tuvo que ser!
 
Románticos los dos; acostumbrados
uno a soñar, otro a soñar también;
la misma senda, inevitable encuentro...
Tuvo que ser!


Uno de los poemas inéditos
en "Poesía completa. Volumen II (1936-1989)"

Idea Vilariño. Qué fue la vida

Qué fue la vida
qué 
qué podrida manzana
qué sobra
qué deshecho.

Si era una rosa
si era
una nube dorada
y debió florecer
liviana 
por el aire.

Si era una rosa
si era
una llama feliz
si una cualquiera cosa
que no pese
no duela
que se complazca en ser
cualquier cosa
cualquiera
que sea fácil 
fácil.

No pudo consistir en corredores
en madrugadas sórdidas
en asco
en tareas sin luz
en rutinas
en plazos. 
No pudo ser
no pudo.

No eso
lo que fue
lo que es
el aire sucio de la calle
el invierno
las faltas varias las
miserias
el cansancio

en un mundo desierto.



En "Poesía completa"


lunes, 23 de febrero de 2026

Ida Vitale. Un desierto de nada

Bajo la pálida 
lluvia de luz de la ventana,
inconclusos poemas,
fantasmas de lo que no ha sido,
alzan sus banderas,
las derrotan y mueren.
   
Bajo la pálida 
lluvia de luz de la ventana,
flota una especie blanca,
me digo,
un desierto de nada.



De "Mella y criba"

domingo, 22 de febrero de 2026

Gloria Fuertes. Quiero ser

Quiero ser
sueño de tu dormir,
alegría de tu risa!
paz de tu descanso,
verso de tu poesía,
beso de tu amor.
Vida de tu vida!
Y no,
lágrima de tu llanto,
de tu rosa espina,
insomnio de tu noche,
imposible de tu vida,
ladrona de tu calma,
elegida de tu carne.
y sí!
elegida de tu alma!



De "Isla ignorada"


sábado, 21 de febrero de 2026

Clara Janés. Razón de ser

A José Manuel Blecua

Yo no soy más que el ave,
menos soy,
pues no tengo ni el árbol por cobijo
ni unas alas que el terror escondan
y ahuyenten la distancia
ni es nítida mi voz
ni expresa bien la entraña de la tierra.
El ave dialoga con su ser
y no le exige nadie nada más.
Yo, en cambio, reclamada, aborto 
un cántico de olvido.
Cada noche me musita el animal su instinto,
los ríos me susurran,
la hojarasca a los vientos da respuesta;
yo por mi voz parezco
en vano intento. 
Si de mi baja cuerda
de amargura, mi destino tronchado,
si de mi baja cuerda
manara cuanto he amado,
vibrante el mundo en mi garganta airado...
Más cómo ser murmullo del abismo.
Acontece la sombra.
Perdonad el silencio:
la nada me recubre desde dentro.



De "Ver el fuego"
En "Movimientos insomnes"
    

jueves, 19 de febrero de 2026

Ernestina de Champourcin. Último ensueño

Prende a mi vestido capullos de almendro,
perfuma de nardo mis cabellos
y entierra entre las flores los recuerdos.
Apaga las luces... pero haz que a lo lejos
Beethoven suspire, nostálgico y lento.
Cerraré los ojos y sobre mis dedos
se irá deshojando, silencioso y yerto,
el llanto divino del último ensueño.
   
Entorno las puertas. Deshaz este velo
que tejí con plata. Ya sólo deseo
descansar tranquila! Cuándo esté deshecho,
recoge sus hilos, bésalos y... luego
deja que mis manos vayan componiendo
con las hebras rotas el postre ensueño.
   
Mi vida se acaba. Ya sé que me muero!
Y quiero extinguirme, muda, sonriendo,
con el alma alegre y el corazón lleno
de bellas quimeras, guardando en mi pecho
toda la agonía del postrer momento.
Déjame que muera viviendo mi ensueño!



(En silencio, 1926)


En "Rojo-Dolor. Antología de mujeres poetas en torno al dolor"