viernes, 24 de julio de 2026

Carmen Méndez Barrera. Ella...

Ella. Que me cose hasta las roturitas de las entrañas. Que guarda mis cristales rotos para hacerme espejos. Que me cuida el sueño y me agarra de la mano si me encuentra sonámbula.
  
Ella. La hija, la hermana, la amiga y la madre. La mía. 
   
Perdóname, pero no te quiero por darme la vida.
Te quiero por devolvérmela cada vez que la pierdo.



De "Heroína"

jueves, 23 de julio de 2026

Juana Castro. Carmen del perdido pretérito

Amigas lejanas, perdidas
como hormigas en pliegues de memorias.
Hoy os quiero a mi lado,
vulnerables los ojos y las trenzas.
Os ama sobre todas las cosas
Este libro confuso de recuerdos.
  
Tan ancha era la luz
en aquellos atardeceres de bombillas antiguas,
tantos sueños trinaban 
calentando la gripe y los inviernos,
tantos dulces secretos 
pugnando por abrir el amor y los pechos.
Aquel claro rumor
encendido de monjas y de novios,
aquella adolescencia de chinas, de latín y de álgebra.
   
Perdimos para siempre los recreos,
las risas sin final del mediodía, 
los helados de junio en los exámenes.
Todas las direcciones conjuradas 
en esta madurez redonda de los años.
Se ha trocado en timón inexorable 
la golondrina azul entre las manos.
   
Enmudecieron ya las caracolas 
en la arena total del compañero,
se borraron del mundo nuestros nombres,
existimos en otros, nos murieron.

Y ahora abarcamos la distancia
de mujer a mujeres absorbidas,
cuando un viento infantil sigue saltando
a la comba canciones de otro tiempo.
  
Y es inútil buscarnos el pasado
en el tibio calor de lo entrañable.
Se murió la amistad de aquella hora,
la misma del adiós a las muñecas.



De "Cóncava mujer"

Blanca Eslava. A modo de Haiku

Desde la turba
pinos, hayas y robles,
la luz avanza.
   
Hoy os recuerdo,
golondrinas mañaneras, 
dónde el vuelo?
   
En los viñedos
de sarmientos cortados,
la soledad gris.
   
Cuando no llueve, 
crecen los largos juncos,
susurra el río.
   
El desconsuelo
de la higuera vacía 
llena el camino.
   
La blanca nieve 
que en tu abrazo florece
luego es agua.



De "Certeza del amanecer"

martes, 21 de julio de 2026

Nerea Zubikoa. Vacío

Desea 
el grajo
arrebatarme la desazón 
su atrevimiento
me inquieta.
Huérfana
hueca
con la vista
desarmada,
en el vuelo negro
que
todo reclama.



De "Transtorno de déficit de ti"

Susana Benet. También las hojas...

También las hojas
que hace sonar el viento
cuentan su historia. 


De "Buenos días, medianoche"

lunes, 20 de julio de 2026

Eva García Madueño. Esencia II

Habitar el trueno
abrazar las mareas 
naufragar.



De "Disforia"
    

sábado, 18 de julio de 2026

Natalia Litvinova. Me arqueo y me saco fotos...

Me arqueo y me saco fotos
mientras repito: soy Perséfone
   
vestida de negro?
no, desnuda
  
oliendo a perfume rancio?
no, recién bañada
con jabón de tomillo
  
con el pelo desgreñado?
no, con cuatro trenzas
  
raquítica?
no, me entrené durante años
salté la soga, levanté pesas
y elongué 
para alcanzar la elasticidad
de la muerte



De "Amarilis"
    

viernes, 17 de julio de 2026

Concha de Marco. El Carro

2

Simplemente
  moría el canario amarillo,
su bolita de plumas
  sobre la húmeda grava.
Otros pájaros
  se apretaban juntitos bajo el techo
de la gran jaula
  rodeados de noche,
de lluvia sobre el parque,
  de luces solitarias.
Adiós su dulce canto,
  sus ojitos negros,
su temblorosa
  enverdadura de oro.
  
Abrid la jaula!
  Dejadme
que me lo lleve a casa.
  Lo acunaré en mi mano
y con mi aliento volverá a la vida.
  Reposará junto a mi corazón;
latirán juntos dos círculos de sangre.
  Oh, delicada vida compartida.
A la mañana lo soltaré al sol.
  
Qué noche tan grande,
qué inmensas las horas,
qué infinito espacio
para la muerte de un pájaro de oro
bajo la lluvia en la jaula cerrada.



De "Tarot"

Amparo Dávila. El cuerpo es una estrella fugaz...

El cuerpo es una estrella fugaz
una llama encendida
que se apaga
  
     La noche es una ala negra
     que se extiende
     y envuelve en su negrura



De "El cuerpo y la noche"
En "Poesía reunida"


miércoles, 15 de julio de 2026

Lorena Acosta Iglesias. La ola o el eco

Necesito escuchar las gaviotas
sin el ruido del estercolero.
  
La larga honda del mar
me alcanza.
  
Cuánta belleza se desliza en la falta,
en la sombra de lo inequívocamente errado.



De "Llamada del vacío"