Soy tormenta que no pide permiso,
huracán de entrañas desbordadas,
mi piel, pergamino de galaxias indomables,
un incendio que nadie puede apagar.
Amo como se ama en el abismo,
con vértigo y furia,
brillante e indómita,
con la rabia de quien sabe
que las estrellas están destinadas a estallar.
Soy chispa en polvo cósmico,
grito mudo en el vacío eterno,
una supernova que desafía el ocaso,
un estallido que arde en su propia eternidad.
De "Volcán y cristales"