jueves, 28 de mayo de 2026

Juana Castro. Ana del sobresalto

No traían un pan los niños bajo el brazo.
Traían montañas de pañales
cantando a gritos suciedad amarilla.
  
Traían el dolor cruzándoles la boca,
una luna de insomnio en los oídos,
pleamares de lágrimas en sombra.
   
Eran pájaros flotándome ateridos
en el aire suspenso de mis brazos,
un fuego de luciérnagas mis ojos
aliviando la fiebre de sus noches.
  
Eran ríos sin agua, desbordada 
en microbios su infancia sonriente,
su longitud pequeña, tan inválida. 
   
Era un verde teñido de antibióticos 
fermentando la fruta de sus años,
hematíes de niebla en terciopelo
caídos de su piel, melocotón flamante.
  
Yo, una madre de llanto en la penumbra
de sus cunas de ritmo y de termómetros, 
una vana oblación de mi parálisis 
a sus vidas de sol y de cipreses.



De "Cóncava mujer"

miércoles, 27 de mayo de 2026

Blanca Eslava. En el aire blanco

No hay volumen 
en la niebla,
los cuervos vuelan
a mi paso
y no hacen sombras
en el aire blanco.
   
En la niebla
no hay distancias.
  
No hay realidad
en la niebla.
   
Vivo en un difuminado
de soledad
por la mañana.
   
En la niebla 
no hay sonidos.
   
Transito sin formas,
transito sin fe
en un silencio blanco.



De "Certeza del amanecer"

martes, 26 de mayo de 2026

Miriam Reyes. Ensayamos formas de remendar...

Ensayamos formas de remendar
lo que podría sufrir desgarro
  
detenido en el vano de la puerta
tiembla el cuerpo presintiendo 
   
del punto que atravesaría el anzuelo
gotea vaticina y desmaya la sangre



De "Con"

lunes, 25 de mayo de 2026

Patricia Gallego. De blanco cristal

Mensajes que se escriben en remoto
con un teclado para el error.
Hay un tejado de emociones con goteras
que calan la pantalla.
La jerarquía en el orden de las palabras
forma un espantapájaros torcido por las arrugas de los días,
mientras al fondo los gorriones terminan la cosecha.
Llegan los gritos que se leen
con ojos quemados del blanco cristal.



De "Perro verde, corazón rojo"

domingo, 24 de mayo de 2026

Nerea Zubikoa. Brindis

Descalzan mis pies
la dulce desidia.
Descorcho la pena
que se instala en mi cama.
Y esta vez,
sí, esta vez,
brindo por mí. 



De "Transtorno de déficit de ti"

sábado, 23 de mayo de 2026

Sara Vial. Raíz del mar

Sobre la arena la dejó el oleaje
y era un ángel golpeando en las rompientes, 
su ala me alcanzó por las corrientes
que remontan los pájaros en viaje.
  
Era el pecho de un barco, el abordaje 
del viento en su costado ennegrecido,
un alcatraz sonámbulo y perdido
que no alcanzó a volar desde su encaje.
  
Era la soledad aprisionada 
en su propio huracán, la cima helada
de un pez petrificado en su madera.
  
Un espolón de sueño en embestida,
era la seca espuma de una herida
cicatrizada en otra primavera.



De "En la orilla del vuelo"

viernes, 22 de mayo de 2026

Clara Muschietti. Como hiciste esa mañana...

Cómo hiciste esa mañana
para flotar en la pileta
con los rayos? Todos corrían
y yo trataba de entender,
cómo hice antes para resistir,
qué tenía, poderes,
o era estar y no preguntarse,
y seguir la corriente?
Y ahora? El clima no mejora, las condiciones
  no mejoran,
los enfermos no mejoran, vos pensás que yo
podría repetir esas frases que dicen
que todo pasa y no hay mal que por bien
no venga?
No lo creo, viste lo que hice
con mi cara, qué cosa para lograr
ese gesto tan antiguo?
Qué era lo que sostenía
la respración, qué cosas nos mantenían
en pie con el pelo limpio?



De "La canción que cantás"

jueves, 21 de mayo de 2026

Natalia Litvinova. No les creas a las flores...

No les creas a las flores
cantaban las ancestras
no son frágiles
no se cortan fácil
no se despegan de su polen
no acarician con sus pétalos
   no huelen a amor
   no son fáciles
no están cuerdas las flores
no están solas las flores
no se van a doblegar



De "Amarilis"

miércoles, 20 de mayo de 2026

Concha de Marco. Los Amantes

1

Hoy estoy tan alegre
como si el mar fuera mi propio cuerpo.
Pongo la mano sobre el pecho y le escucho cantar
en continuadas olas de armonía.
Esta mañana, a las siete,
vibraba silenciosa la luna allá en lo alto,
y mi amigo, dormido,
soñaba en los pinares de su niñez.
  
Y por qué tienes esos ojos
y esa estatura y ese pelo
y esas manos y esa sonrisa
y ese ser como eres,
que viviendo a tu lado
cuando por la calle te encuentro
me parece un milagro.
     
A veces te sigo, vas pensativo,
juntas las manos sobre la espalda.
Si hace viento, despeina tu pelo blanco,
si llueve, te vas mojando
como si la lluvia no fuera contigo.
Y siempre ecuánime, sereno,
con esa dignidad de tu persona
y tanta humanidad que te desborda.
   
Eres el árbol
a cuyo tronco se abraza esta yedra
con más firmeza cuanto pasan años.
Ternura de tus horas para conmigo.
Qué hice yo para merecer tanto?



De "Tarot"

martes, 19 de mayo de 2026

Inma Chacón. La luna no sabe...

La luna no sabe
que te has ido.
  
Sigue saliendo
todas las noches.
  
Para ti.



De "Alas"