sábado, 20 de junio de 2026

Juana Castro. Y todo será igual

Y todos me veréis, y volverán las tardes
a llenar como cántaros mansamente el vacío, 
y todo será igual,
al silencio del mundo se morirán los pájaros
y cada madrugada alumbrará una historia 
radicalmente triste, sin que nadie la sepa.
Podré reír, y tal vez las palabras
me sigan cautivando con su música mágica
y otra vez en los dedos se me enrede la urgencia...
Pero mis ojos
vendimiarán la luz como un milagro,
porque habré renacido desde las hondas llagas.
Serán largas mis manos, como el afán del álamo
que finalmente madura sus raíces 
y se queda testigo de la aurora.
Floreceré en ternura, en mazapán forjado
de fuego y de vigilias.
Mi materia no es ya
aquella que me dieron cuando al abrir los ojos,
ni un cabello me queda sin el dolor más puro,
ni una célula en pie que no avive la llama.
Serenamente 
convocaré mi lengua en los humildes
y tendré la alegría como un pámpano mudo.
Y todo será igual.
Pero en mitad de todas las retinas
mi granada tal vez aliente como un brazo...



De "Del dolor y las alas"
En "He cantado en la noche. Poesía reunida"

jueves, 18 de junio de 2026

Alejandra Pizarnik. Poema

Tú eliges el lugar de la herida
en donde hablamos nuestro silencio.
Tú haces de mi vida
esta ceremonia demasiado pura.



miércoles, 17 de junio de 2026

Elvira Hérnandez. Aves de paso

Sí. Eso somos.
Pero nos hemos acostumbrado
a comportarnos como monumentos.
Y así nos va.



De "Pájaros desde mi ventana"
En "Material de lectura"

María Encarnación Carrillo. Y dices que ahora...

I am alone-oh, how alone! [...]
Well, then, now I am reduced to these white pages,
Wich I am to blot with dark imagery.

2nd Octuber 1822,
Mary Shelley's Journal

Y dices que ahora
estás sola, Mary Shelley.
Y yo te comprendo.
Que la única compañía 
es la página en blanco,
la página a la que yo
voy cada día
y que es blanca
como una sábana blanca
con la que me envuelvo.
  
Y siento que voy a llorar
porque la página en blanco
vive en mí. 
Y converso 
y es un diálogo blanco
como la página en blanco
que es el diálogo
que tengo cuando me hablo.
  
Yo también sé 
que con nadie con-verso.
Es el monólogo del ave
que canta en la rama
del árbol del bosque.
Solitaria canta
aunque no la escuchen.
Y en la libreta
de blancas páginas 
intercambio impresiones
con ello,
con lo blanco,
y el ave que canta
en la rama del árbol del bosque
no la oigo porque no estoy allí,
como nadie me oye a mí 
pues nadie hay aquí.
  
Quiero compartir, 
quiero hablar,
quiero expresarme 
dentro de otra persona;
pero la página en blanco
se impone,
y comprendo 
que no puedo escribir
en el lienzo
del alma
que no está presente.
  
Y me repliego
a la página en blanco, 
y busco aquello
de lo que estaba hablando
antes de escribir estas palabras,
y me visto de lino blanco,
y converso conmigo, blanco,
y te digo, Mary Shelley, blancamente, 
que mi corazón es blanco 
y mi cara es blanca
y mis manos son blancas,
también;
y soy tan blanca,
tan blanca toda, entera,
como esta página blanca 
con la que converso
monólogo blanco y solitario
de sábana que envuelve
y ave que canta. 


Atentamente,
M. E. C. G.



De "Carta a Mary Shelley"

martes, 16 de junio de 2026

Claribel Alegría. Pequeño infierno

A Lillian

Mi única ambición
es alcanzar la paz
disfrutar del ocaso
las estrellas
la belleza del pájaro
y el salto del río.
No lo consigo aún:
la violencia
y el caos
me socavan
y me sacan de quicio
y me inundan la mente
de voces
y de ruidos
que no puedo apagar.
Es un pequeño infierno
el que me habita
y aunque sigue gustándome vivir
me alegro cuando pienso
que la muerte está cerca
y voy a disolverme
en átomos de luz.



De "Otredad"


domingo, 14 de junio de 2026

Eva García Madueño. Vacío

El sol se desvaneció en sus manos.
La oscuridad cubrió su infancia.
La incertidumbre se hizo presente.
  
Inmóviles quedaron los columpios,
deshabitadas las horas,
desprovisto el aire de su voz.



De "Disforia"

Marta Sanz. Es necesario inmunizarse contra el chillido...

Es necesario inmunizarse contra el chillido
del pájaro que cae del nido en verano y que que-
da, horas y horas, piando en el alcornoque hasta
quemarse del todo.
  
Es necesario inmunizarse porque Madrid se
llena de chillidos en verano y detrás del primer
chillido se detecta otro y unos pasos más allá
otro y luego la sospecha de la tierna muerte se
hace realidad en el cuerpo, concreto y despan-
zurrado, de un pajarito contra el asfalto o la
tierra.
  
Para sobrevivir es necesario perder el oído.
  
Quedarse sorda.
  
Sentirse
muy mala gente.



De "Amarilla"

sábado, 13 de junio de 2026

Gabriela Mistral. Volverlo a ver

Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas 
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?
  
Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?
  
Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido, 
ni en la gruta que vuelve mi alarido?
   
Oh, no! Volverlo a ver, no importa dónde, 
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!
  
Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado 
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!



En "Material de lectura"

viernes, 12 de junio de 2026

Blanca Varela. Alba

Al despertar
me sorprendió la imagen que perdí ayer.
El mismo árbol en la mañana
y en la acequia 
el pájaro que bebe
todo el oro del día.
   
Estamos vivos,
quién lo duda,
el laurel, el ave, el agua
y yo,
que miro y tengo sed.



De "Luz de día"
En "Poesía completa"

jueves, 11 de junio de 2026

Rosario Castellanos. Silencio cerca de una piedra antigua

Estoy aquí, sentada, con todas mis palabras
como con una cesta de fruta verde, intactas.

Los fragmentos
de mil dioses antiguos derribados
se buscan por mi sangre, se aprisionan, queriendo
recomponer su estatua.
De las vidas destruidas
quiere subir hasta mi boca un canto,
un olor de resinas quemadas, algún gesto
de misteriosa roca trabajada.
Pero soy el olvido, la traición,
el caracol que no guardó el mar
ni el eco de la más pequeña ola.
Y no miro los templos sumergidos;
sólo miro los árboles que encima de las ruinas.
mueven su basta sombra, muerden con dientes ácidos
y el viento cuando pasa.
Y los signos se cierran bajo mis ojos como
la flor bajo los dedos torpísimos de un ciego.
Pero yo sé: detrás
de mi cuerpo otro cuerpo se agazapa,
y alrededor de mí muchas respiraciones
cruzan furtivamente
como los animales nocturnos en la selva.



En "Poesía no eres tú"