domingo, 27 de septiembre de 2026

Alfonsina Storni. Ojo

Reposa.
El crepúsculo
muere más
allí, donde, pájaro quieto,
aguarda.
  
Mares tristes,
apretados,
mueven
en él
sus olas.
  
Los paisajes
del día
lo navegan
lentos.
  
Tímidas,
las primeras estrellas
lloran
su luz insabora
en la pupila fija.
  
En el fondo oscuro
largas hileras humanas
se le desplazan
incesantemente:
parten
en distintas
direcciones;
retroceden;
retroceden;
tocan
los primeros
hombres:
  
gimen porque nace el sol.
Gimen porque muere el sol...
  
Todo está allí,
apretado en la cuenca,
donde,
pájaro quieto,
aguarda.



En"Las modernistas. Seis poetas latinoamericanas"


sábado, 26 de septiembre de 2026

Olga Orozco. Brillos, soplos, rumores

Es exigua esta luz.
Apenas si dibuja escenas inconstantes hechizadas por el fulgor de la corriente
o pájaros prisioneros en un témpano inmóvil.
Todo lo que se va entre dos golpes de ola, como cambiar los ojos;
todo lo que se queda como estatua de sal en su visión insomne.
Esta luz es de paso y es mortal.
Nada que me descifre qué puede ser entonces
esta intención de brillo que llega sin un cuerpo donde poder estar,
este soplo a través de una brecha más honda que un anillo vacío
o este rumor de frondas que traspasan la noche lado a lado.
Tal vez brillo de miradas que vuelven
como vivas monedas rescatadas desde el fondo sin fondo de un tonel;
tal vez soplo de bocas que me nombran con mi nombre de arena;
tal vez rumor de antiguos ropajes desgarrados por los vigías de otro mundo.
Alguien que se rehace con la dócil sustancia de las apariciones.
Es voraz esta luz.
Absorbe sin piedad al que retorna con su rostro extranjero.
Sólo me deja restos, vestigios insolubles de esos vagos tejidos que fragua la nostalgia.
Aunque quizás se trate de mi propia nostalgia y de otra luz.
¿No soy acaso un brillo, un soplo y un rumor también indescifrables,
allá, donde acudo con mi carne intangible y mis disueltos pies
a una densa reunión de desaparecidos?



De "Mutaciones de la realidad"
En "Poesía completa"

viernes, 25 de septiembre de 2026

Winétt de Rokha. Canción de Tomás

A la entrada, en el índice de todos los caminos: tú,
de todas las perspectivas, de todas las lontananzas
como el nido de un pájaro que no existió
y lo oímos cantar en nosotros.
  
Fruta de recuerdo,
ya estarás cambiado, Tomasito, en el país de los muertos,
con aquella flor resonante,
que traías en tu manita de hombre escogido por el destino,
y esos ojos de ilusión de aventurero.
  
Voy a deshojar los innumerables pájaros
para tu navío de sombra.



En "Material de lectura"

jueves, 24 de septiembre de 2026

Circe Maia. Palabras

Tantos millones de bocas
tienen pasadas.
Pedro Salinas

En este cuarto me rodean muebles
que no conoces: tengo puesto ahora
este vestido que no has visto y miro
-hacia dentro, hacia fuera?- No lo sabes.
  
Pero ahora y aquí y mientras viva
tiendo palabras-puentes hacia otros.
Hacia otros ojos van y no son mías
no solamente mías:
las he tomado como tomo el agua
como tomé la leche de otro pecho.
Vinieron de otras bocas
y aprenderlas fue un modo
de parender a pisar, a sostenerse.
  
No es fácil, sin embargo.
Maderas frágiles, fibras delicadas
ya pronto crujen, ceden.
duro oficio apoyarse sin quebrarlas
y caminar por invisible puente.



De "El puente"
En una de las antologías de "Material de lectura"


miércoles, 23 de septiembre de 2026

Carmen Méndez Barrera. Más que por volar...

Más que por volar,
te admiro
por hacerlo
con las alas rotas.



De "Heroína"
    

martes, 22 de septiembre de 2026

Blanca Eslava. En el pinar

El profundo verde de los pinos
me enseñó el límite
de los huesos cóncavos.
   
No iré a ninguna parte.
Este frío es mi paisaje.



De "Certeza del amanecer"

lunes, 21 de septiembre de 2026

Nerea Zubikoa. People

Miradas 
que habitan 
en la ausencia
de un brillo perdido.



De "Transtorno de déficit de ti"


domingo, 20 de septiembre de 2026

Gabriela Mistral. Canto que amabas

  Yo canto lo que tú amabas, vida mía, 
por si te acercas y escuchas, vida mía, 
por si te acuerdas del mundo que viviste, 
al atardecer yo canto, sombra mía. 
  
  Yo no quiero enmudecer, vida mía. 
Cómo sin mi grifo fiel me hallarías?
Cuál señal, cuál me declara, vida mía?
  
  Soy la misma que fue tuya, vida mía. 
Ni lenta ni trascordada ni perdida. 
Acude al anochecer, vida mía;
ven recordando un canto, vida mía, 
si la canción reconoces de aprendida
y si mi nombre recuerdas todavía. 
  
  Te espero sin plazo y sin tiempo. 
No temas noche, neblina ni aguacero. 
Acude con sendero o sin sendero. 
Llámame adonde tú eres, alma mía, 
y marcha recto hacia mí, compañero. 



En"Las modernistas. Seis poetas latinoamericanas"
 

sábado, 19 de septiembre de 2026

Eva García Madueño. Evanescencia

A veces solo un deseo:
desvanecerse,
como pisadas a la orilla del mar.
   
Dejando solo un destello
apenas un resplandor.



De "Disforia"

viernes, 18 de septiembre de 2026

Amparo Dávila. Ámbito del silencio

El silencio es un espejo negro
donde se ahogan todas las preguntas.

La tarde cerró de golpe sus ventanas
al invadir la voz los musgos del silencio.
  
Hay veces
que una palabra
pesa sobre el mundo
como un astro incendiado
recostado en el hombro de una rosa.
  
Es preciso callar.
Dejar que el agua ignore
su propio nombre,
sepultar en ataúdes de niebla
las voces de las hojas
y los tumbos del mar,
detenerse a envejecer
como las piedras,
ahogándose en palabras
nunca dichas.
  
Un muro de sal amarga
se calcina en la garganta
y puñales de luna congelada
mutilan gritos,
dejándonos
en la rama del viento
sin alas y sin voz.
  
Bien lo sé,
a mitad del sueño
existen muelles sombríos
donde el silencio tiene
potestad de nube.
   
La voz es una isla,
lágrima ardida
frente al mundo, en suspenso,
cercada por una soledad de multitudes.
  
Si todos supieran!...
  
El corazón lastima
como pétalo herido
al rodar del verano,
cuando la voz madura
y el día feliz ahonda
por los rincones de la brisa.
  
Pero no, olvidemos...
  
Llueve en el recuerdo
helada lluvia de ceniza
y el rostro de la voz
pálido y ciego
habita los espejos negros
de la ausencia.
  
Alguien me dice:
hay perlas ancladas
en el polvo de los días,
hay ecos golpeando
ventanas de futuro.
  
Pero es inútil asirse
a la infancia de la voz,
cuando la noche cubre el corazón
y en el silencio se ahogan las estrellas.
  
Dejemos que el día se marche
golpeándonos las sienes...



De "Perfil de soledades"
En "Poesía reunida"