sábado, 7 de febrero de 2026

Juana de Ibarbourou. La niña boba

Las manos sobre la falda,
La mirada, al fuego, recta.

Haciendo "la niña boba"
Mientras los demás conversan.

Y un bienestar infinito
Soñando, soñando quieta.



De "Raíz salvaje"

viernes, 6 de febrero de 2026

Nerea Zubikoa. Sin ti a la vista

Deambula
la desazón 
por calles que conozco.
  
Mi vida atrapada 
en el recuerdo
de un instante.
  
Ojos que buscan y no encuentran.



De "Transtorno de déficit de ti"


jueves, 5 de febrero de 2026

Gloria Fuertes. Estás pensando en la luna...

Estás pensando en la luna
para olvidarte de mí.

Yo, ya ves, pienso en la noche

para acordarme de ti.



De "Los brazos desiertos"


martes, 3 de febrero de 2026

Carmen Conde. Cuánto rumor de ti lleva mi sangre!...

Cuánto rumor de ti lleva mi sangre!
Espesa de tu voz se me despliega
en ala de inquietud; me sobresalta.
Un olor de flores sin espinas
aísla mi descenso de tu alma.
   
Nadie que diga "ven", llega a mi oído;
camino en soledad yendo con muchos.
Me alejan ya de mí porque nos llevan
por noches sin abrir, por avenidas
de horas y más horas y más horas...
   
Quisiera, -todavía!- que mi madre
cerrara su calor en torno mío.
Y un dulce resplandor de amparo ancho
cubriera mi dolor de estar presente
por medio de mi cuerpo, aquí, tan lejos!
   
...Y solo es tu recuerdo lo que te bate.
Si existo, es que soy fuerte:
                    no lo olvido.



(Poema enviado por Carmen Conde a Amanda Junquera en una carta fechada el 13 de abril de 1946 desde Madrid.)


En "Poemas a Amanda"
    

Sara Vial. De cobre y no de arcilla

Después que me haya muerto y te hayas ido
esta piedra del mar será besada
por la boca del sol y contemplada
por los ojos del mar recién nacido.
  
Después que te hayas muerto y me haya ido
este árbol talado dará flores
y seguirá creciendo en corredores
de pájaros que vuelven por sus nidos.
   
Después, mucho después la clara silla 
en donde ahora escribo y la ventana
proseguirán seguras por su orilla.
  
Tañido fui, fugaz, de una campana
que seguirá -de cobre y no de arcilla-
perdurando -sin verme- en la mañana.



De "En la orilla del vuelo"

lunes, 2 de febrero de 2026

Marta Sanz. Llega un momento de la vida...

Llega un momento de la vida
en que no sabes
cómo protegerte del frío
que llevas sembrado en el hueso,
ni del calor,
que siempre agosta
y se bebe toda el agua.
No sabes.



De "Amarilla"


domingo, 1 de febrero de 2026

Eva García Madueño. Fantasmas

A veces transitaba las calles de su infancia.
Apenas sin darse cuenta recorría 
palmo a palmo rincones donde habitaban 
aquellos viejos fantasmas camuflados 
entre el aroma a nostalgia de jazmines
las risas de otros niños y el miedo
a la caída.
   

   
De "Disforia"


   

viernes, 30 de enero de 2026

Natalia Litvinova. Amarilis, a destiempo entendí...

Amarilis, a destiempo entendí 
que eras la menta asiática 
que brotó en mi ventana
   
el escarabajo que se enredó en mi pelo
la ciruela que rodó a mis pies
  
el pájaro carpintero que rozó mi oreja
mientras leía apoyada en el tronco
  
y ahora persigo
como Artemisa a los animales
  
ando con flechas en los ojos



De "Amarilis"

María Mercedes Carranza. Soñar

Con Asenet

Ni sombra ni alma ni sonrisa tiene
ahora es de la región de los sueños,
allí va y viene como por el mundo.
Tan sólo que vuela cuando quiere
como si estuviera en un cuadro
  de Chagall.
Cambia de sitios y de cielos
tocada por la magia del letargo.
  Se esfuma,
  habla sin boca
y atraviesa paredes igual que dios.
Está ella en el sueño
-aunque a veces es otra-
como si fuera por el mundo.
  Al despertar,
quizás todavía en duermevela,
miro al otro lado y sé
que no se ha ido.



De "Los placeres verdaderos (poemas inéditos"
En "Poesía completa"


jueves, 29 de enero de 2026

Concha de Marco. La Sacerdotisa

Exige acatamiento, sumisión,
esparcirá terror con aromas sagrados
pronunciando automática 
las voces caprichosas del oráculo. 
  
Sin saber
Nada sobre el silencio de las márgenes 
Nada sobre lo que en determinado momento fragmenta un mundo 
Nada sobre las horas de los centinelas
Nada sobre el lugar donde a morir van los pájaros 
Nada sobre el invierno de la conciencia
Nada sobre las vastas estancias de la soledad
Nada sobre la desventura que se acepta y nutre
Nada sobre la estremecedora semejanza entre laberinto y desierto 
Nada sobre la forma del tiempo y su espinosa sustancia
Nada sobre lo que ordena el esclavo del destino
Nada sobre el viento que sopla a través de uno mismo
Nada sobre las bacterias de la inmortalidad 
Nada sobre la mentira que no debe decirse nunca
Nada sobre la verdad que hay que ocultar hasta la muerte
Nada sobre el oscuro tiempo de la eternidad 
Nada sobre el espía y torturador interno que fabricamos nosotros mismos
Nada sobre la luna marítima que escribe y borra sin dar tiempo a leer
Nada sobre la virtud de gozar el instante que huye
Nada sobre el hombre que comió carne humana
Nada sobre el que rompió dinero por orgullo
Nada sobre los que son arrastrados por la conciencia de la historia
Nada sobre el impalpable tejido de los sueños
Nada sobre el privilegio de compartir las miserias ajenas
Nada sobre el deseo de evadirse del propio fantasma
Nada sobre los que se encuentran separados de las consecuencias de sus actos
Nada sobre la dicha que se apoya en valorar las cosas mínimas 
Nada sobre los obligados al secreto absoluto
Nada sobre la puerta desconocida y última cuya llave posee el subconsciente
Nada sobre los ídolos ocultos por temor a su influjo
Nada sobre el espectador que se sitúa en escena
Nada sobre el comediante emboscado en él 
Nada sobre la armonía del universo, en que las tragedias de la sangre intervienen hasta en el desequilibrio de los números.
Nada
Nada
Nada.



De "Tarot"