Mostrando entradas con la etiqueta Marina Romero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marina Romero. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de enero de 2026

Marina Romero. Las siete de la tarde

Silencio horizontal,
y el recordar, adentro.
Que le quiten al día 
las siete de la tarde,
que se me escapa el alma
por las venas abiertas!
Que le nazcan al sol
alas nuevas de pájaro
para que no se quede
rezagado en el aire!
Que se abran los luceros
en repentina danza
para hacerse presentes
en esta noche mía,
y su luz sin cansancio
se vuelque a manos llenas
cual lluvia generosa 
en estío difícil!
Lo que tú necesitas,
como yo,
es cubrir esa hora
con una luminosa compañía, 
y cerrar al pasado
su afán osa insistencia.
A vivir la sorpresa 
de la flor y del agua
como si fueran plena
riqueza adolescente,
y a inventarnos un nombre
de sabor siempre niño,
para que no nos puedan
descubrir el secreto!


(Del libro "Presencia del recuerdo")


En "Mujeres del 27. Antología poética"
    

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Marina Romero. Vigilia

Estoy así, despierta,
porque un día sin nombre
se me ocurrió mirarte
más allá de los ojos.
En raudos manantiales
se me escaparon sueño
y luz, en asombros seguidos
por mis ojos abiertos,
olvido de los párpados 
sin conocer la hora.
Ya todos los silencios 
se han rendido a mi amparo,
largura inacabada 
de mi eterna vigilia,
y en todas las sorpresas 
de imaginado sueño,
la codiciada aurora 
se queda con los pájaros.


(Del libro "Presencia del recuerdo")


En "Mujeres del 27. Antología poética"
   

viernes, 22 de agosto de 2025

Marina Romero. La espera

En esa gran ventana horizontal,
tu espera,
hermana de una nube,
de un pájaro,
de un capricho de sombras
a la luz.
Todo roza el momento
al llegar
y al marcharse,
ese momento eterno
que ha perdido su tiempo 
encuadrado en el marcó
con fijeza de piedra.
Otoño o primavera,
alba o atardecer,
siempre tu misma luz
sin ceñir al paisaje.
Y tu esperar, seguro,
con dolor de costumbre,
sigue en esa ventana
como recién nacido.



(Del libro "Presencia del recuerdo")


En "Mujeres del 27. Antología poética"

domingo, 28 de julio de 2024

Marina Romero. Entre mil gritos sordos

Entre mil gritos sordos
me escuché.
Tan sola dentro de mí,
que salí fuera a llorar
y no lloré.



En "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

jueves, 18 de abril de 2024

Marina Romero. Que hueca estaba la luna...

¡Que hueca estaba la luna!
En un corro las estrellas
le estaban bordando el manto
de nardos y hierbabuena.
La luna se iba a casar
con un don juan. ¡Quién la viera!,
su anillo de desposada
lo entretejieron las perlas.
La noche no tiene hoy
candil de luz mañanera,
que se ha casado la luna
y está su corte de fiesta.



De la antología "Peces en la tierra"
 

jueves, 1 de febrero de 2024

Marina Romero. He perdido mi sombra...

He perdido mi sombra con el sol de las doce
y he recorrido el campo sola hasta el mediodía
he dejado en ayeres lo que yo más quería
y en mitad del camino se me ha perdido el goce.

Mi corazón se niega a que se le despoje
de esa inmensa largura que tiene todavía,
y espera que la noche se duerma en lejanía
sin herirle sus sueños al más peuqeño roce.

La vida que uno vive se la teje inventando,
y aunque la verdad falte o se nos rompa el hilo
hay que seguir forjando con ahinco la trama,

porque si se nos marcha la sombra desangrando
nos quedaremos sólo en inquieto filo
de una luz o una sombra, de un ayer o un mañana.



De la antología de poetisas españolas
Tomo II
de la editorial Torremozas

viernes, 1 de diciembre de 2023

Marina Romero. Hace cuatro besos

Hace cuatro besos
que dormía al ueño,
un beso de llanto
y un beso de fuego,
un beso de angustia
y un beso de miedo.
HAce cuatro siglos
que desperté al eco,
un eco de agua
y un eco de hielo,
un eco de espuma
y un eco de viento.
Hace dos miradas
que perdí mi vuelo.



De la antología de poetisas españolas
Tomo II
de la editorial Torremozas

jueves, 18 de mayo de 2023

Marina Romero. No quiero para mañana...

No quiero
para mañana un reloj
que marque el tiempo,
quiero despertar, a solas
con la sombra de tus dedos,
caricias en lontananza
de un sueño apenas deshecho.
Así sentirte, dormida,
en casi un sueño despierto,
saber que estás
sin que esté
mi corazón cara al viento.



De la antología "Peces en la tierra"