viernes, 10 de octubre de 2025

Claribel Alegría. Instantes

Es la suma de instantes
la que forja el instante
de nuestras vidas.



De "Otredad"

miércoles, 8 de octubre de 2025

Carmen Conde. Tierra

No puedo separarte de tu destino o misión.
Eres mi cuerpo y seré de tu tierra, mañana.
Amasijo de aves, de flores, de cenizas tibias
que conllevas tú. 
   
Así estoy creada, con los seres minúsculos
que inacabable absorbes, codicia avariciosa
de incorporarse criaturas, las que hiciste
para dejarlas volar, oler, amar y quemarse...
Ah, esas hogueras tuyas que no se acaban nunca
y alimentamos todos.
   
En mis manos hay parte de tu corteza,
de las ya consumidas y dolientes partes
que vientos y lluvias avasallaron... Oigo
vocecillas apenas, gemidos apenas, oigo
la muchedumbre que te puebla. Digo:
esto fue una alondra, esto de flores
consumidas con ansia de volver al origen. Estos
granos son de algún cedro, nogal o ciprés
que lentamente se desmoronaron.



(De La noche oscura del cuerpo, 1980)



En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"
    

Alfonsina Storni. Para siempre suspensa

Oh, esta noche, esta noche, me tiraría triste
debajo de la luna y te diría: ven,
oh muerte bienhechora, que para ti me hiciste.
Apágame los ojos y anúlame la sien.

Astros, sistemas, mundos, me pesan en los hombros,
me pesa la amargura, me deshace el dolor.
Mis manos, ofendidas, no tocan más que escombros:
espinas sobre espinas brotaron en mi flor.

Abríos, rosas blancas; volad, volad, palomas;
poneos encarnadas, sabrosísimas pomas;
abejas, haced mieles; derramaos, laúd.

Bajo la noche de oro, con una luna inmensa,
tal vez quede mi vida para siempre suspensa,
muy rubia mi cabeza, muy negra mi inquietud.




De "Irremediablemente"

martes, 7 de octubre de 2025

Alejandra Pizarnik. La enamorada

esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues

hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada, adónde vas?
desesperada nada más!



En su Poesía completa



lunes, 6 de octubre de 2025

Circe Maia. Estas tardes

Estas tardes de paz, de cielo liso
de gritos infantiles en las calles
de ladridos y juegos.
   
Van navegando juntas siempre iguales
con su mismo aire limpio
sus árboles sin viento
sus veredas de idénticas baldosas
y el lento oscurecerse de sus horas
de despacioso tiempo.
   
Y no es posible entrar dentro de ellas
-real, realmente dentro-
antes de haber pasado ya están hechas
de la misma sustancia del recuerdo.



De "Presencia diaria"
En "Transparencias"
    

domingo, 5 de octubre de 2025

Teresa Wilms Montt. XLVII

   Insondables, sombríos misterios de los crepúsculos pálidos que resucitan en el alma lo que ha sido, y dan nostalgias por lo que no ha existido.
   Hora donde ahonda la belleza de la pena, hora que fascina como los ojos de un mago.
   El crepúsculo es el milagro del día, es un prólogo de cosas que se insinúan y flotan en vaguedades por la imaginación del mundo.
   Adoro los tonos violetas y las atornasoladas luces de la tarde, porque visten a la tierra de una languidez enferma de intensidad.
   Un corazón torturado se aviene con los caprichos tristes del sol que agoniza.



De "Inquietudes sentimentales"

viernes, 3 de octubre de 2025

Nuria Parés. Viernes de domingo

Preguntas: "Cómo estás?" Si te dijera
"triste" no diría verdad, que no es tristeza
esta hondura de tiempo, este sentir
el tiempo ya vivido, usada y vieja
ya la tarde, gastadas y raídas
estas horas como una ajada prenda
"de andar por casa"... No estoy triste.
Hoy hoy tengo, justa y clara, la videncia
de esta tarde porque ya la he vivido,
no sé dónde ni cuándo, pero entera.
La conozco. Sé que hoy no habrá sol
y sé que no habrá brisa. Tolvaneras
vendrán de abajo arriba, levantarán
del suelo papeles de meriendas
olvidadas, polvo terroso y ocre
con el aroma de naranjas secas
y llevarán las horas de este viernes
hacia una tarde de domingo inmensa.
Sé que habrá de sonar en algún lado
una campana reidora y terca...
(la campana es un ser contradictorio,
importunando sin cesar la pena
o lastrando de hondura la alegría).
Ya de azafrán el cielo, por las desiertas
calles de la ciudad, doblando las esquinas
a tanteos, irán las horas ciegas.
Hoy me quedaré en casa inventando
quehaceres imprevistos... Si vinieras
podrías ayudarme en tantas cosas!
volveríamos este viernes a su esencia
de día de trabajo. Con nuestras manos
haríamos un nudo a la campana terca
hasta dejarla muda, colgando de la torre 
como un ajusticiado de su cuerda
y, si quedara tiempo aún, me ayudarías
a zurcir esta tarde tan lastimosamente vieja.



De "Canto llano"
En "Colofón de luz"

Natalia Sosa. Fatalidad

Te esperaba. Hacía tiempo que el gris era mi signo,
que una enorme lengua de crepitante fuego
devoraba mis sueños,
ciñéndose los otoños, constantes como inviernos,
sobre mi inquieto pecho.
   
Algo fatal cubría mis ventanas y paredes,
y yo no me oponía. 
Salpicaba la nieve el dolor de mi frente
y en todos los espejos de las calles,
en todos los ecos de los vientos,
aparecía mi sombra como si arribara 
de una ciudad remota y apenas conocida.
   
Me crecían en los ojos raíces de tristezas,
erráticas estrellas cuyos destellos
te reflejaban siempre.
   
Perdí todo contacto con mi propia apariencia.
   
Me olvidé del mar que amaba tanto,
del rincón del café donde tus ojos
se incendiaban a veces como salvajes mares.
Y, ahora mismo, tras un cristal cerrado
donde paso otro día más que marca tu distancia 
pienso en la fatalidad de este sufrir sin nombre
sometiendo al recuerdo
todas las cosas tuyas y mías que conmigo mueren.



De "Diciembre"
En "Soy éxodo y llegada"

jueves, 2 de octubre de 2025

Julia de Burgos. Armonía de la palabra y el instinto

Todo fue maravilla de armonías
en el gesto inicial que se nos daba
entre impulsos celestes y telúricos
desde el fondo de amor de nuestras almas.

Hasta el aire espigose en levedades
cuando caí rendida en tu mirada;
y una palabra, aún virgen en mi vida,
me golpeó el corazón, y se hizo llama
en el río de emoción que recibía,
y en la flor de ilusión que te entregaba.

Un connubio de nuevas sensaciones
elevaron en luz mi madrugada.
Suaves olas me alzaron la conciencia
hasta la playa azul de tu mañana,
y la carne fue haciéndose silueta
a la vista de mi alma libertada.

Como un grito integral, suave y profundo
estalló de mis labios la palabra;
nunca tuvo mi boca más sonrisa,
ni hubo nunca mas vuelo en mi garganta!

En mi suave palabra, enternecida,
me hice toda en tu vida y en tu alma;
y fui grito impensado atravesando
las paredes del tiempo que me ataba;
y fui brote espontáneo del instante;
y fui estrella en tus brazos derramada.

Me di toda, y fundime para siempre
en la armonía sensual que tú me dabas;
y la rosa emotiva que se abría
en el tallo verbal de mi palabra,
uno a uno fue dándote sus pétalos,
mientras nuestros instintos se besaban.




miércoles, 1 de octubre de 2025

Idea Vilariño. Constante despedida

Estos días
los otros
los de nubes tristísimas e inmóviles
olor a madreselvas
algún trueno a lo lejos.
Estos días
los otros
los de aire sonriente y lejanías 
con un pájaro rojo en un alambre.
Estos días
los otros
Este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.



De "Pobre mundo"
En "Poesía completa"