lunes, 20 de enero de 2025

Julia de Burgos. Es un algo de sombra

Como si entre mis pasos se paseara la muerte,
desde el cielo me miran consternados los astros.

Algo esconde paisajes a mis ojos de sueño.
Algo llueve en mi rostro las corolas del llanto.

Algo flota en mi espíritu por encima de tu alma,
algo grave y doliente que destroza mis párpados.

Definirlo? Las rosas de mi amor se conmueven,
y no encuentran la nota de la pena en sus labios.

La palabra no puede con mi carga de angustia,
y no cabe en mi verso mi dolor exaltado.

Es un algo de sombra desnutriendo mi vuelo,
un temor de ser poca a la sed de tus brazos,

de perderte una noche desde todas mis alas,
sin un surco en la frente ni un adiós en las manos.

Oh la sed infinita de estrecharte y asirte,
de escuchar que en tu vida soy montaña y soy llano,

que si agreste, sintieras un anhelo de selva,
bastaríante los riscos que contienen nos pasos,

que si a tus velas frágiles las destrozara el viento
detendrías tu naufragio en mis lirios mojados,

y si aun fuese la tierra poca senda a tus ansias,
en mi verso de espumas hallarías tu barco!

Oh la sed infinita! Oh el temor de perderte!
Oh mis ojos, cubridme, rescatadme del llanto!

Contempladlo! En sus labios mis sonrisas se baten,
y aún habita en su rostro mi recuerdo más casto.

Ved la huella de estrellas que le enciende la frente,
son las mismas, las mutuas estrellitas de antaño.

Perseguidlo! Aún es mío, aún las notas unidas
de su voz y mi poema aletean el espacio.

Aún recorre las nubes recogiendo mis lágrimas,
por quitarle a mi río la ilusión de mi llanto.

Aún se duerme en la noche sobre todas mis risas,
constelando su sueño con mis trinos cerrados.

Oh mis ojos! Cerradle los caminos inciertos,
que en las rutas perdidas lo conduzcan mis pájaros.
  
   


domingo, 19 de enero de 2025

Juana de Ibarbourou. La loba, la loba...

La loba, la loba
le compró al lobito
un calzón de seda
y un gorro bonito.


La loba, la loba
se fue de paseo
con su traje rico
y su hijito feo.


La loba, la loba
vendrá por aquí
si esta niña mía
no quiere dormir.



De "Las canciones de cuna para Natacha"

sábado, 18 de enero de 2025

Josefina de la Torre. Si ha de ser, quiero que sea...

Si ha de ser, quiero que sea
de pronto. Cuando yo piense
en horizontes dormidos
y en el mar sobre la playa.
Si ha de ser, que me sorprenda
en mis mejores recuerdos
para hacer de su presencia
un solo signo en el aire.
Dormida no, ni despierta:
si ha de ser, quiero que sea.



De "Poemas de la isla"
En "Poesía completa. Volumen I (1916-1935)"

viernes, 17 de enero de 2025

Idea Vilariño. El testigo

Yo no te pido nada
yo no te acepto nada.
Alcanza con que estés 
en el mundo 
con que sepas que estoy
en el mundo
con que seas
me seas
testigo juez y dios.
Si no
para qué todo.



En "Poesía completa"


jueves, 16 de enero de 2025

Ida Vitale. Sobrevida

Dame, noche,
las convenidas esperanzas,
dame no ya tu paz,
dame milagro,
dame al fin tu parcela,
porción del paraíso,
tu azul jardín cerrado,
tus pájaros sin canto.
Dame, en cuanto cierre
los ojos de la cara,
tus dos manos de sueño
que encaminan y hielan,
dame con qué encontrarme,
dame, como una espada,
el camino que pasa
por el filo del miedo,
una luna sin sombra,
una música apenas oída
y ya aprendida,
dame, noche, verdad
para mí sola,
tiempo para mí sola,
sobrevida.



De "Palabra dada"
En la antología "Cerca de cien"

miércoles, 15 de enero de 2025

Gloria Fuertes. Nana al hijo de trapo

Duerme larva de ángel.
Duerme mientras abro
los ojos los brazos
para hacerte árbol.
Duerme que es la una.
Duerme mi señor,
mi pequeño rey,
ya siervo de dios.
Duerme son las dos.
duerme cascabel,
queda poca noche,
duerme, mi doncel,
que ya son las tres.



De "Aconsejo beber hilo"

martes, 14 de enero de 2025

Josefina Romo Arregui. El pájaro ciego

Calladamente a ti, calladamente
-ojos en dulce bruma acongojada-
te diría mi voz apasionada:
«Dame el pájaro ciego de tu frente».
   
Yo le oigo aletear con la doliente 
angustia de su noche desolada,
con la impotencia de su voz quebrada
en el trino más suave y más caliente.
   
Dame el pájaro ciego de tu llanto
y la impotente fuerza de su canto,
yo abrigaré su noche con mi aliento
   
y arrancando a sus alas las espinas
con mis penas, hermanas golondrinas,
al alba volará sin desaliento.



De "Cántico de María Sola"
 

lunes, 13 de enero de 2025

Gabriela Mistral. Despedida

Ahora son los dioses
que por un golpe de viento
se allegan o parten;
así son todas las dichas.
Si Dios quiere vuelvo un día
de nuevo la cara,
y no regreso si los rostros
que busco me faltan.
   
Así somos como son
cimbreando las palmas:
apenas las junta el gozo
y ya se separan.
Gracias del pan, de la sal
y de la pitahaya,
del lecho que olía a mentas
y la noche "hablada".
La garganta más no dice
por acuchillada;
no ven la puerta los ojos
cegados de lágrimas.




En la antología "Las renegadas"

domingo, 12 de enero de 2025

Eunice Odio. II

   Y será como el árbol plantado
    junto a arroyos de aguas,
    que da su fruto en su tiempo,
    y su hija no cae; y todo lo que
    hace, prosperará.
                                Salmo 1-3

Al borde estoy de herirme y escucharme
ahora que le propongo al polvo una ecuación
para el deslizamiento de la garganta,

Ahora que inauguro mi regreso
junto a mi pequeñez iluminada,

Ahora que me busco revelada
y transida en otros nombres,

Cuando por mí descienden y se agrupan
anchas temperaturas matinales,

Y hay gran fiesta cerval en los caminos.




De "Los elementos terrestres"
En una Antología

sábado, 11 de enero de 2025

María Mercedes Carranza. Tarjeta de visita

El mundo es esto que miro:
   
la mesa que reúne sobre ella
cosas banales como el mantel y los vasos,
el lomo lechoso de los cerro al amanecer,
una silla que recibe la luz oblicua de la tarde,
la alcachofa que yace deshojada en un plato.
   
La vida es esto que muere:
   
una mano alzándose que ya es polvo y raíces,
la palabra que se venga del desamor y la derrota,
el olor de un jabón frotado a los 10 años,
esta tierra herida que contiene huesos y náufragos.
   
El cielo y su infierno, odio y amor,
la dicha y la desdicha, el color de la luz,
son el desencuentro de todas esas cosas
que dicta mi oscuro e incierto corazón.



De "Hola, soledad"
En "Poesía completa"