viernes, 10 de mayo de 2024

Sofía Casanova. Ni fe!

Cuando llegó del áspero sendero
a la cumbre distante,
halló en vez del albergue apetecido,
tan solo abrumadoras soledades.

Cuando, sin fuerzas ya, llegar creía
de la jornada al fin, miró el camino
roto por la mitad cortado el paso
por la negrura del abierto abismo.

Vacilante cayó junto a unas rocas,
vencida el alma, de su cruz al peso.
La fe le hizo buscar aquel calvario
y allí no estaba lo que vio su anhelo.

Brotó la sangre de su planta herida
y no pudo avanzar en el camino;
pensó en retroceder, y heló sus ojos
una impotente lágrima de hastío.

Rindiose al desaliento su alma noble,
y, al sentir su esperanza que moría,
dijo: Fe en lo ideal que no alcanzamos,
ay! tú también amargas nuestra vida.



En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

jueves, 9 de mayo de 2024

Silvina Ocampo. Anotaciones (2)

Quisiera escribir un libro sobre nada.



De "Anotaciones"
de la "Antología esencial"

miércoles, 8 de mayo de 2024

Silvia Castro Méndez. Cosas nuevas

Somos ajenos
tú 
y yo misma y mi casa.
Idea Vilariño

Su retrato es ya carne de cajones.
Me he cortado el cabello
y un hombre me ha besado en ese que fue nuestro sillón.
He comprado una lámpara de vidrios emplomados,
la nueva novela de Marías, 
una seda granate de Benarés...
Ni mi casa ni yo seremos ya las mismas.
La ventana está abierta
y un niño en la vecindad práctica conjugaciones
en futuro perfecto.



De "La náufraga"

martes, 7 de mayo de 2024

Serafina Núñez. Elegía para los niños de España

Desesperada aquí, clavada aquí,
negada a los inútiles abanicos
soltando negros pájaros desde mi isla limitada
estoy desenterrando el llanto de todas las campanas.
La angustia convoca las gargantas.
Es el día de la cólera, del grito, del brazo derrumbando las estatuas sin fuego,
el día que nos pide la palabra y la vida.
-Mis paisajes hunden cielos de horror bajo las lágrimas.
Aquí desesperada, aquí en mi isla limitada
me socava el gemido y la furia:
es el día del crimen!
La luna roja, fría, se levanta
desde miles y miles de ojos niños
ya para siempre sorprendidos.
Ayer en los parques, en las plazas,
rodando sus aros -mundos- al futuro
la infancia instalaba júbilos en palomas.
Hoy, lentos ríos oscuros conducen al lamento de España por sus niños.
Eran la miel, la risa, la mañana,
la próxima ciudad para el destino.
Siglos y siglos despertando abrían
su flor en aguas de sus pechos puros.
Hoy -árboles tiernos desgajados-
un bracito sangrando, acusando,
una boca soñando el último columpio para el juego
confundida con el vidrio y la cal en el polvo sin latido...
Es la hora del crimen. Por mis venas
madres martirizadas confunden sus gemidos.



De "Isla en el sueño"
En "Tierra de secreta transparencia"
   
   

lunes, 6 de mayo de 2024

Sara Torres. Hoy sin embargo...

HOY    SIN EMBARGO
se estancan las flores
bajo una lluvia fina



De "El ritual del baño"


domingo, 5 de mayo de 2024

Sara Herrera Peralta. Feliz cumpleaños

No tendríamos ciudad,
ni tendríamos la lengua,
ni la boca, ni el idioma.

Si no hubieran pasado treinta y cuatro años
ni yo hubiese amado a dos hombres
y a una mujer muerta,
si no hubieran sido los ricos y la tradición
los que pusieron nombre a esta lucha, 
mi voz sería hoy la nieve inútil.

Prefiero el mar al río,
la única tierra que encuentro igual en los viajes,
el cielo despejado.

Mi vida tiene hoy treinta y cuatro años,
cuando me pregunto quien soy,
mi respuesta está dentro
entre ovarios y trompas de falopio.

En este camino, los pájaros,
la nostalgia, les rêves, la niña extranjera.

A pesar de los elementos químicos,
sobrevivimos porque la alegría es necesaria.

Nuestro es el mundo,
mi abuelo lo sabía meses antes
de que yo cumpliera
estos treinta y cuatro años,
por eso en el silencio sigo siendo
una mujer niña hecha de huesos y cerezas 

y en las tormentas crezco.

Puedo salvarme.
El día que he cumplido treinta y cuatro años
puedo decir y puedo escribir
que puedo salvarme.

Pero no puedo salvaros a todos.



De "Hombres que cantan nanas al amanecer y comen cebolla"


sábado, 4 de mayo de 2024

Pita Amor. Yo soy mi casa

Si el amor no lo he cantado,
será porque lo he vivido?
Si el dolor lo he pregonado, 
será porque va conmigo?



En "Pita Amor. Un caso mitológico.
Antología de Guadalupe Amor"


viernes, 3 de mayo de 2024

Rosario Castellanos. Canción de cuna

Es grande el mundo? -Es grande. Del tamaño del miedo.
Es largo el tiempo? -Es largo. Largo como el olvido.
Es profunda la mar? -Pregúntaselo al naufrago.

(El tentador sonríe. Me acaricia el cuello
y me dice que duerma).
   


De "Lívida luz"
En "Juegos de inteligencia"


jueves, 2 de mayo de 2024

Gloria Fuertes. Elegía a mi corazón (al que quiero mucho)

... Y no te faltará corazón mío
si dejas de saltar y de arquearte,
que no te faltará tu caja fuerte...
de la mejor madera -carne y hueso-;
yo misma tu ataúd, no te preocupes...
Así que no irás solo -nada de eso-;
tú me has acompañado siempre viva, 
e iré contigo para donde sea
iré contigo, corazón amigo,
contigo -ya sin ti- muerta de pena. 


De "Lo que pasa es que te quiero. Poemas de amor (y desamor)"



miércoles, 1 de mayo de 2024

Rosana Acquaroni. Advertencia para el lector de oficio

El Jardín Navegable no existió nunca.
Acaso fue pulsado a tiempo por un domador de pájaros,
por un equilibrista ciego que sufrió durante siglos
el cautiverio de estas palabras.

Este es el manuscrito de una erosión.
Esta es la narración imposible de un instante.
El peldaño de la duda.
El borde fronterizo de una sílaba,
la cámara lenta de un abismo,
la aclimatación de la sonrisa,

(Mi padre moría una noche de verano, esto lo recuerdo,
y lo enterramos cuando todavía vivía para mí, pero era
tarde, lo sé, había muerto para el resto del día, para
el resto de los años, para el resto...)

los jardines erráticos, extintos,
donde, por un instante, caemos en la cuenta de que vivimos.



De "El jardín navegable"