sábado, 31 de mayo de 2025

María Mercedes Carranza. Maldición

Te perseguiré por los siglos de los siglos.
   
No dejaré piedra sin remover
Ni mis ojos horizonte sin mirar.
   
Donde quiera que mi voz hable
Llegará sin perdón a tu oído
Y mis pasos estarán siempre
Dentro del laberinto que tracen los tuyos.
   
Se sucederán millones de amaneceres y de ocasos,
Resucitarán los muertos y volverán a morir
Y allí donde tú estés:
Polvo, luna, nada, te he de encontrar.



De "Hola, soledad"
En "Poesía completa"
   
    

viernes, 30 de mayo de 2025

Blanca Varela. VII

hila su imposible claridad nuevamente la envenenada
sonrisa solar
sientes el divino salivazo sobre la bestia sientes el
hedor de la rosa sientes mi corazón sobre el tuyo?
alguien escondió un ruiseñor de agujas en tu cuerpo
más tarde será tarde cuando la soledad invente lo mejor
nuevamente tus labios tus ojos las ruinas de tus caricias 
el mar de mi pecho
la soledad «estrella de mis noches»
nadie sabe mis cosas


De "Valses y otras falsas confesiones"
En "Poesía completa"

jueves, 29 de mayo de 2025

Alejandra Pizarnik. Azul

mis manos crecían con música
detrás de las flores
   
pero ahora 
por qué te busco, noche,
por qué duermo con tus muertos.



De "Las aventuras perdidas"
En "Poesía completa"
  

miércoles, 28 de mayo de 2025

Rosalía de Castro. Qué plácidamente brillan...

  Qué plácidamente brillan
el río, la fuente y el sol!
Cuánto brilla..., mas no brilla
    para mí, no!
    
  Cómo medran hierbas y arbustos,
y brota en el árbol la flor!
Pero no medran ni florecen
    para mí, no
   
  Cómo los pájaros cantan
enamorada canción!
Pero aunque canten, no cantan
    para mí, no.
   
  Cómo Naturaleza hermosa
ríe a mayo que la amó!
Mas para mí no sonríe,
    para mí, no.
   
  Sí..., para todos un poco
de aire, de luz, de calor...
Mas si para todos hay,
    para mí, no.
   
  Y bien...! Pues que aquí no encuentro
aire, luz, tierra ni solo,
habrá para mí una tumba?
    Para mí, no.



En "Una voz dulce resonó en mi oído"

martes, 27 de mayo de 2025

Sor Juana Inés de la Cruz. Arguye de inconsecuentes a los hombres

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana;
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siemptre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata, ofende,
y la que es fácil, enfada?

Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.



lunes, 26 de mayo de 2025

Claribel Alegría. Mi bailarín sufí

A Bud

Cosida estoy 
al ruedo de tu manto
me levantas
me tumbas
giro contigo
giro
y en cada nuevo giro
es más honda la entrega.



De "Voces"

domingo, 25 de mayo de 2025

Bibiana Bernal. Silencio

Ni escribir sobre los pájaros 
ni fotografiarlos.
Sólo asistir a su vuelo.
Abandonar la intención 
de eternizarlos en la palabra y la imagen.
Perpetuarse en la fugacidad
de su travesía por la mirada.
Callar, con las manos y con los ojos.
Callar, no para fingir el silencio
que dejan a su paso
sino para serlo.



En "Pájaros de sombra. Diecisiete poetas colombianas (1989-1964)"
    

sábado, 24 de mayo de 2025

María Gómez Lara. Emily Dickinson

Nací el mismo día que Emily Dickinson 
casi dos siglos después
y las cosas han cambiado un poco
desde entonces
   
no tuve
su entereza ante el dolor 
ni su oído sutil para las revelaciones 
   
vivo en un edificio alto
donde no llegan los pájaros
sólo un ruido de sirenas 
que no canta
   
es una ciudad inmensa 
aquí todos somos Nadie
pero no hemos aprendido
a guardar el secreto:
   
al caminar regamos
nuestra nada en las esquinas
   
   
Nací con la piel oscura
en un país del trópico
y vine a buscarla a este estruendo
tan lejano de su voz
que se me enredaba en las praderas
   
la imagino callando en los ladrillos
veo sus manuscritos de letras apretadas
   
como ramas de tinta negra
que se quiebran
en cualquier envoltura
en la lista de mercado
y se enlazan otra vez
para inventar el mundo
   

Nací un diez de diciembre como ella
y no traje ese silencio 
   
sin embargo
   
gracias al conjuro 
de repetir sus versos
mientras cambian los semáforos 
   
estoy a flote
   
todavía 



En "Pájaros de sombra. Diecisiete poetas colombianas (1989-1964)"

viernes, 23 de mayo de 2025

Francisca Aguirre. Este mar no lo conoce nadie...

Este mar no lo conoce nadie
salvo el propio corazón y su incierto destino.
Unas veces es claro y transparente,
otras, turbio como las ciénagas.
Por él navegan barcos
llenos de pesadumbre,
llenos también de pájaros
posados en sus mástiles
y que jamás alzan el vuelo
sujetos por un miedo pegajoso
que los deja lacrados en sus puestos
de inútiles vigías.
Nadie sabe qué orilla aguarda,
desdeñosa y lóbrega,
la llegada azarosa de estos barcos.
Viejos navíos
con la arboladura carcomida
por el salitre y la solana.
Sólo los polizones que los guardan 
saben que la marea los arrastra,
los empuja implacable
hacia una arena
en la que sin remedio
acabarán varados.
   
Quietos.
Con las velas izadas, pero muertas.
La brisa sopla en otros mares.
Aquí solo empuja el silencio.



En "Prenda de abrigo"

jueves, 22 de mayo de 2025

Concha Méndez. Altamar

A Antonio de Obregón
   
El día
ha roto sus amarras
y va a la deriva
-velas de ópalo
de viento la quilla-.
   
El mar
desperaza su sueño de peces
y de estrellas vivas.
   
Y voces sin voces
cantan en las jarcias.
   
Aves que no existen
llevan en sus picos
flores de esperanza.



De "Canciones de mar y tierra"