jueves, 20 de marzo de 2025

Piedad Bonnett. 4

No querría jamás, llegar al centro.
Mi meta, Teseo, es él camino.
Con el hilo he tejido, no un traje,
sino una inmensa red de fantasías. 



De "Lección de anatomía"
en "Poesía reunida"

miércoles, 19 de marzo de 2025

Sor Juana Inés de la Cruz. Fuerza es que os llegue a decir...

Fuerza es que os llegue a decir
que sin salud llego a estar,
de vivir para estudiar
y no estudiar el vivir.
Y así, el llegar a escribir
de ajena letra, no hacer
novedad os pueda, al ver
que haya resuelto, al serviros,
por no poder escribiros,
escribiros por poder.



En "Finjamos que soy feliz"

martes, 18 de marzo de 2025

Lucía Sánchez Saornil. Margarita

En las amplias estancias, al placer penumbrosas,
tu desnudo triunfaba como un mármol egregio,
y tu carne divina, sobre un tálamo regio,
deshojaba el encanto de sus líricas rosas.

De la lira sonora bajo el lánguido arpegio
al amor se encendieron tus pupilas radiosas,
y en silencio alumbraron -lamparitas gloriosas-
el ensueño sin nombre de tu azul sacrilegio.

Fuiste toda una hoguera de placeres paganos;
los gusanos del vicio -los terribles gusanos-
incansables tejieron el telar de tu suerte.

Y en la trágica hora de tu horrible agonía,
aun sentiste el deseo que tu carne encendía,
bajo el bárbaro abrazo con que asalta la muerte.



En "Safo en Castilla"
    

lunes, 17 de marzo de 2025

Julia Prilutzky Farny‏. Viaje sin partida

X

Quiero un amor de todos los instantes,
aunque no sea amor para la vida;
quiero un amor con la ansiedad del antes
para después del ansia desmedida.

Quiero la fe de todos los amantes
en este solo amor, ver contenida:
tumulto de horizontes trashumantes
y luego, claridad de agua dormida.

Quiero un amor transfigurado en fuente
de todo florecer: fruto y simiente;
a tal único amor, mi amor sentencio:

aquél de la impaciencia y el latido
y la fiebre y el grito y el gemido
y el difícil momento del silencio.



De "Viaje sin partida"
En "Antología del amor"

domingo, 16 de marzo de 2025

Gioconda Belli. Yo, la que te quiere

Yo soy tu indómita gacela,
el trueno que rompe la luz sobre tu pecho.
Yo soy el viento desatado en la montaña
y el fulgor concentrado del fuego del ocote.
Yo caliento tus noches
encendiendo volcanes en mis manos,
mojándote los ojos con el humo de mis cráteres.
Yo he llegado hasta vos vestida de lluvia y de recuerdo,
riendo la risa inmutable de los años.
Yo soy el inexplorado camino,
la claridad que rompe la tiniebla.
Yo pongo estrellas entre tu piel y la mía y
te recorro entero,
sendero tras sendero,
descalzando mi amor,
desnudando mi miedo.
Yo soy un nombre que canta y te enamora
desde el otro lado de la luna,
soy la prolongación de tu sonrisa y tu cuerpo.
Yo soy algo que crece,
algo que ríe y llora.
Yo,
la que te quiere.



En una antología

sábado, 15 de marzo de 2025

Clara Janés. Columna del infinito

Levanta el índice, Brancusi,
y delimita el vuelo de los pájaros
ahora que anochece.
Con tu ecuación perfecta
que proyectada en alto
dará siempre infinito
-la concretes en cien, cincuenta o
veintisiete eslabones
más eslabón truncado-,
distribuye
los espacios furiosos
que acechan 
el ocaso.



De "En busca de Cordelia y poemas rumanos"
En "Movimientos insomnes"

viernes, 14 de marzo de 2025

Vanessa Pina Castro. 1

Pienso en números, en días,
en un domingo quizá, en años.
Pienso hasta la migraña,
hasta la jaqueca palpitante,
clavándome como una estaca
rótulos, hitos, carteles
de "prohibido olvidar".
Fue un día como hoy:
cruz en el calendario.
Fue cuándo, cuánto ya:
y las copas de los árboles se burlan
bailando lentas como en un juego.
Pero qué importan al final las fechas
que se revuelven en los árboles
y en el pelo.
Qué importan las primaveras,
los inviernos, las fotos robadas,
el carmín de uñas,
un almizcle guardado
en algún baúl del recuerdo.
Qué importan los calendarios.
Importa que tú no estás
y que yo te echo de menos.



De "Calendarios"


jueves, 13 de marzo de 2025

Teresa Wilms. VIII

Paseaba por un callejón de cementerio.
Entre lápidas grises  y sombrías  yedras,  de pronto aca-
rició mis ojos una nota de luz y de calor.
Era una rosa té.
Acerquéme a ella y le hablé con aquel lenguaje que
sólo poseemos los enamorados del azul, el lenguaje
que se habla a las flores y piedras preciosas, y  le pre-
gunté.
De dónde vienes princesa té?
Abrió  sus  pétalos  la  rosa  embalsamando  la  necrópo-
lis, y con voz de ramaje y de fuente me contestó:
Fue  mi  cuna  un  cráneo joven. Mis pétalos son las  ho-
ras de  amor de una  doncella  que se  olvidó de  desper-
tar a los quince años.
Ella  duerme,  y  yo canto  sobre su lecho la canción  de
sus besos a ruiseñores y alondras.
Al venir  la noche  el ruiseñor refresca su lírica gargan-
ta  en la  primera  perla  de rocío que me regala el sere-
no,  y  cuando  amanece,  la  alondra viene a buscar en mi
corazón  la  dulzura  con  que  ha de despertar a los hom-
bres del mundo vivo.
El  graznido  de un  cuervo silenció la voz de la rosa que
se recogió en sus pétalos tímida e infantil.
Me  postré  entonces  sobre  la  piedra,  y con aquel len-
guaje  que  se  habla  a  las  flores,  dejé a la doncella
muerta.
Duerme  juvenilia,  soñando  en  el  amor  que  te  encen-
dió el alma.
La  tierra  es un  amado con  labios de narcótico y  carne
de pétalos.



De "Anuarí"


miércoles, 12 de marzo de 2025

Alejandra Pizarnik. Cenizas

Hemos dicho palabras,
palabras para despertar muertos,
palabras para hacer un fuego,
palabras donde poder sentarnos
y sonreír.
   
Hemos creado el sermón 
del pájaro y del mar,
el sermón del agua,
el sermón del amor.
   
Nos hemos arrodillado
y adorado frases extensas
como el suspiro de la estrella,
frases como olas,
frases con alas.
   
Hemos inventado nuevos nombres
para el vino y para la risa,
para las miradas y sus terribles 
caminos.
   
Yo ahora estoy sola
-como la avara delirante
sobre su montaña de oro-
arrojando palabras hacia el cielo,

pero yo estoy sola
y no puedo decirle a mi amado
aquellas palabras por las que vivo. 



De "Las aventuras perdidas"
En "Poesía completa"

martes, 11 de marzo de 2025

Piedad Bonnett. 19

No sabes lo que llevas
en tu valija. Cuando la abras
volarán golondrinas
y murciélagos a los que harás cantar
para espantar el miedo.



De "Tretas del débil"
En "Poesía reunida"