miércoles, 10 de abril de 2024

María Eugenia Vaz Ferreira. Enmudecer

Quien no sabe estar alegre
no tiene por qué cantar.
Si se derrotó a sí mismo
qué enseñará?

A repicar las campanas 
con bronces de funeral,
los enlutados clarines
a resonar.

Quien no sabe estar alegre
rime a sí mismo su mal.
Por eso enfundo mi flauta,
la del ambiguo cantar,
y quien me escuche, oiga sólo
mi paso en la soledad.



De "La isla de los cánticos"

martes, 9 de abril de 2024

María de Zayas. Amar el día...

Amar el día, aborrecer el día,
llamar la noche y despreciarla luego,
temer el fuego y acercarse al fuego,
tener a un tiempo pena y alegría.

Estar juntos valor y cobardía,
el desprecio cruel y el blando ruego,
tener valiente entendimiento ciego,
atada la razón, libre osadía.

Buscar lugar en que aliviar los males
y no querer del mal hacer mudanza,
desear sin saber qué se desea.

Tener el gusto y el disgusto iguales,
y todo el bien librado en la esperanza,
si aquesto no es amor, no sé qué sea.



De la Antología de poetisas españolas
Tomo I: hasta 1900
Selección de Luzmaría Jiménez

lunes, 8 de abril de 2024

María Cegarra. 41

Los árboles quieren asomarse al fondo de mi aterida transparencia. Porque se ahogaron las rosas del ensueño, y mi superficie -adverbio de tu resplandor- es una fortaleza de cristal.



De "Cristales míos"
     

domingo, 7 de abril de 2024

María Beneyto. Golondrinas ausentes

En dónde están ahora?
Todo el aire es un hueco
en el que nadan hojas frágiles,
larvas de mariposas venideras,
cadáveres de brisas, inefables
pájaros por nacer.
Y una ciudad vestida de aves blancas
necesita el oscuro contrapunto.

Él dice para siempre en dulce augurio:
"volverán..." sí, como vuelve
el árbol a cantar hojas, la nube
a ser líquido amor, o la tristeza
a ir al mar.
Él habla
de los muertos, tan solos.
De la ausencia
de manos en el arpa.
De ángulos oscuros
donde en espectro de la noche vive...

En dónde están?
Quizás las viejas tristes, solitarias,
de los atardeceres las encuentren
en su regazo frío, allí de súbito
suplentes del latido y la esperanza.
En dónde...?
El ser que las reclama,
el que confía en ellas, el que añora
"volverán", las recuerda, interminable.

Pero se han ido. Ya va a llover.
El otoño anochece lentamente.



De "Para desconocer la primavera"

sábado, 6 de abril de 2024

Margarita Hickey. De las mujeres

De bienes destituidas,
víctimas del pundonor,
censuradas con amor,
y sin él desatendidas;
sin cariño pretendidas,
por apetito buscadas,
conseguidas, ultrajadas;
sin aplausos la virtud,
sin lauros la juventud,
y en la vejez despreciadas.



En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

viernes, 5 de abril de 2024

Margarita Ferreras. Silencio de Plata

(...)
Silencio de plata. Pensamiento mudo.
Dentro de mi pecho sigue tenazmente
el reloj de sangre contando los días
contando las horas que pasan sin verte.


De la antología "Peces en la tierra"

jueves, 4 de abril de 2024

Margarita Abella Caprile. Ciénaga

Ciénaga: no imagines que sólo existen ciénagas,
hay acequias purísimas, frescas y cristalinas,
y vertientes
y fuentes
que irisan, en el aire, sus gotas cantarinas;

y Nilos que desbordan fertilizando valles,
y ríos subterráneos que, al surgir de la entraña
de la tierra, de un salto se levantan del suelo,
como en ansioso vuelo,
porque sus aguas tienen esencia de montaña.

Ciénaga tú no puedes comprender transparencias,
el lodo te enceguece. Tu opacidad malsana
fermentando tinieblas se vuelve más obscura;
Y pensar que antes eras un lago cuya hondura
medía los añiles sin fin de la mañana!

Ciénaga: no imagines que sólo existen ciénagas;
esclava de tu propia inmovilidad, ignoras
la augusta maravilla de los mares inmesos,
cuyos ecos intensos
dejan en las orillas mil cadencias sonoras.

No imagines que el cielo se mezcla con tu barro,
ni que humilla su altura, porque, a veces, destella
lejanamente, sobre tu sordidez lustrosa,
la piedad luminosa
de un reflejo se estrella.



De la antología "Volver"

miércoles, 3 de abril de 2024

Piedad Bonnett. En consideración a la alegría

A qué llorar, me digo,
todo estaba previsto
      me muerdo las falanges
los asombros por qué 
      miro la luna
      ajena y sola y sobria en su talante
si desde siempre
desde el nacer, desde el morir, y en cada hora
pacientemente crece el hilo, crece,
y también crece la baba del gusano y la piedra
atravesada aquí,
      bebo y saludo
      y soy cordial con mi vecino ciego
pues no son tiempos éstos dados a patetismos,
ni es elegante
exhibir el dolor.
A qué llorar, me digo: 
sería 
inoportuno con la muchedumbre 
que ríe afuera con su risa de siglos.



De "Nadie en casa"
    

martes, 2 de abril de 2024

Estefanía Cabello. Escribo...

Escribo
desde el lugar abierto a la intemperie. 
   
Son visibles los estragos
de la fuerza del mar sobre las rocas de la costa.
   
Sobre estas rocas tomo conciencia:
rozo con mis yemas allí donde alguna vez
fui besada.



De "Muchacha con mirlo en las manos"

lunes, 1 de abril de 2024

Marcia Belisarda. Procurad, memorias tristes...

Procurad, memorias tristes,
divertir mi sentimiento
con penas que siempre son,
y no con gustos que fueron.
Representadme pesares,
dejad pasados contentos,
que son figuras de humo
en el teatro de el viento.
Muy bien entiendo las voces
de vuestro mudo silencio,
que mal concertadas suenan,
que acordes fueron un tiempo.
De mis muertas esperanzas
clamor parecen sus ecos,
o que se cantan endechas
a mi perdido sosiego.
Si con inciertos favores
olvidais agravios ciertos,
guerra armais al corazón,
No menos que a sangre y fuego.
No me deis en vaso de oro
disimulado veneno,
creyendo así lo que dice
quien no cree lo que siento.
Memorias, dejadme ya,
o acabad mi vida luego,
que no hay fuerza en el alma
para tan crueles tormentos.



 De la Antología de Poetisas españolas
Tomo I: hasta 1900
de la editorial Torremozas
Selección de Luzmaría Jiménez Faro