viernes, 10 de noviembre de 2023

Concha Lagos. Paso a paso prosigue el caminar en vilo

Nunca, nada, nadie.
Tres palabras terribles.
A. Machado.

Razones no nos faltan para creer a ciegas
que ha de salir el sol de nuevo cada día,
pero seguridades no tenemos.
Hay leyes ignoradas, cataclismos,
igual que en nuestra historia.
Olvidos y costumbres
nos ponen una venda, a veces de colores,
colores aptos para la esperanza
y el sueña todavía, sin embargo,
la frontera de la palabra noche saben todos.
   
Podría ser un día tan azul como el mar,
un perder pie de pronto en el profundo hueco de la sombra.
Podría estar en la mano de un ambicioso de poder,
de un pobre loco, tal vez de un sádico.
   
Siglo tras siglo el hombre busca asirse.
Nuevos modos intenta: técnicas, ciencias, cauces
donde amoldar lo nuevo, donde afianzar sus torres. 
Pero el tiempo le huye sin dejarse apresar.
   
A lo suyo está el tiempo, nunca toca diana 
ni advierte del comienzo y menos de la meta.
   
Los relojes de arena se quedan detenidos
y alguien grita triunfal:
El tiempo ya no existe!
Y hasta engola la voz para ajena sentirla.
   
Es un fingir audacias, un inocente engaño;
prueba fallida siempre.
   
Paso a paso prosigue el caminar en vilo,
aún menos que el vilano, que pasajera nube;
menos que el aleteo del más mínimo insecto.
   
Tendiéndole al futuro toda clase de redes,
otra vez al presente, a enredarse en las dudas,
o al sí desesperado que el hombre busca a ciegas, 
ansiando que algún péndulo, con cuerda eterna y firme,
sin descanso prolongue su ritmo y el tic tac.



De "Teoría de la inseguridad"


jueves, 9 de noviembre de 2023

Bernarda Ferreira de Lacerda. Romances a las soledades de Busaco

II

Por entre las peñas duras
que se cuelgan de los cerros,
ya coronando la tierra,
ya siendo basas del cielo,
hay mil cóncavas cavernas 
de laberintos perfectos,
que en intrincados anfractos,
el aire retumba en ecos. 
Habitan muchas especies
de animales dentro de ellos, 
y de cada especie de estas
hay individuos sin cuento. 
El cerdoso jabalí, 
el pardo ligero ciervo, 
que corre los montes altos
más veloz que el mismo viento. 
También el cobarde corzo
anda por allí sin miedo;
el tejón y la jineta, 
la zorra y el lobo fiero. 
La cauta y tímida liebre,
con el inquieto conejo,
que desde una piedra en otra
salta lascivo y travieso.
Los ligeros pajarillos, 
son tantos y tan diversos,
que volando por el aire,
forman escuadrones densos.
Rompiendo con sus gargantas
aquel profundo silencio,
sin compás, claves ni letras,
hacen concordes acentos.
La filomena se queja
entre dulcísimos quiebros,
respóndele el sirguerillo 
con el chamariz parlero. 
La negra mirla le ayuda,
mientras en los ramos secos
gime la tórtola triste
por su compañero muerto.
También gime de otra parte
Progne por el hijo tierno, 
que, por vengar a su hermana,
mató con tirano pecho.
Arrulla la palomilla 
y grazna el negro cuervo,
y el ánade en las lagunas,
mientras se baña contento.
Entre ellas bate las alas
el nevado cisne bello,
que con música suave
festeja el día postrero.
La garza y perdiz calzada
andan allí sin recelo;
la galerita y la grulla,
vigilante en todo tiempo.
Allí el águila real
tiene larguísimo imperio 
y enseña los hijos suyos
a mirar al rubio Febo.
Infinitos pececillos 
nadan por los arroyuelos, 
vistiendo el aire de plata
con sus saltos y rodeos.
Concuerdan solo en ser peces,
que en lo demás son diversos,
con diferencias notables,
con apellidos inmensos.



En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVII"


miércoles, 8 de noviembre de 2023

María Zambrano. Delirio de Antígona

Entra en la tumba de piedra; viva, separada de los vivos. Sigue repitiendo obstinada la última frase que Sofócles pone en su boca: "Dioses: muero por haber sostenido la Piedad".

   1°. Muero viva. Acude la niñez, la madre y el hermano. Acaso le amaba? A quién amaba? Había vivido? Sus sueños; sus juegos. Sus temores. Su novio, qué era?
   2°. El Amor y la Piedad.
   Rebelión. Acaso tenía yo un voto? Oh Padre! El incesto, hija del incesto, voy a, hacia los muertos, hacia la inmortalidad.
   Tema de la virginidad.
   La luna.



De "Poemas"

martes, 7 de noviembre de 2023

Idea Vilariño. Noche de sábado

Todo el aire
los cielos
el vasto mundo ebrio 
dan vueltas y más vueltas y más alrededor
de este cuarto esta cama
esta luz esta hoja.
Toda la vida
toda
vibra frágil y densa
o brilla por ahí
o se rompe oscuro.
Toda la vida vive
toda la noche es noche
el mundo mundo
todos
están afuera están 
fuera de aquí
de mi ámbito
para todos es sábado
es la noche del sábado
y yo estoy sola sola
y estoy sola
y soy sola
aunque a veces
a veces
un sábado de noche
me invada a veces una
nostalgia de la vida.



En "Poesía completa"
 
 

lunes, 6 de noviembre de 2023

Inés de Zayas. Canción a San Isidro

Hoy que, Isidro, Gregorio soberano
en el cielo recibe,
donde sagrado vive,
la beatitud dichosa de tu mano;
hoy que deidad le añades
al número inmortal de sus deidades;
hoy, pues, que ilustremente le conduces 
al orbe luminoso
donde surca glorioso
golfos de llamas, piélagos de luces,
que resplandecen bellas
más que el puro candor de las estrellas.
Madrid, aun en el mismo acento muda,
cuando en tan arduo intento
calla el mayor acento,
santísimo en la tierra te saluda,
y en la celeste esfera
apóstol ya divino te venera.
No acaso, no, remite a tu desvelo 
y a tu grave cuidado, 
santísimo prelado, 
la militar Jerusalén el cielo,
pues con aplauso tanto
al que le ofreces tú pregón a santo.
Tu frente adorne, pues, majestuosa
la tiara eminente,
que en tu sagrada frente
menos se juzga noble que forzosa;
ella misma se debe
digno decoro a tu peinada nieve.
Vive, Gregorio, oh, tú!, vive, reparo
de la iglesia oprimida,
que el cielo en nueva vida
te reserva, te suple Fénix raro,
siendo al purpúreo nido
de no estéril ardor restituido.



En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVII"


domingo, 5 de noviembre de 2023

Gertrudis Gómez de Avellaneda. Las contradicciones (a imitación de Petrarca)

No encuentro paz, ni me conceden guerra,
de fuego devorado tengo frío,
abrazo al mundo y quédome vacío,
me lanzo al cielo y préndeme la tierra.


Ni libre soy, ni la prisión me encierra,
veo sin luz, sin voz hablar ansío,
temo sin esperar, sin placer rio,
nada me da valor, nada me aterra.


Busco el peligro cuando auxilio imploro,
al sentirme morir me encuentro fuerte,
valiente pienso ser y débil lloro,

Juguete soy, con tan estraña suerte,
de una belleza, a quien ardiente adoro,
que no quiere mi vida ni mi muerte.




De la Antología de Poetisas españolas
Tomo I: hasta 1900


sábado, 4 de noviembre de 2023

Claribel Alegría. Eres mi otro yo

Eres mi otro yo
mi vagabundo yo
mi espejo-puente.
Convocando silencios
empiezo a comprender:
mi destino eres tú 
y no sé qué hacer
contra tu muerte.
Día y noche
te busco
el tiempo que me sobra
lo distraigo
con preguntas
y lágrimas
y hastío.
Te busco en las auroras
en las sombras 
en los vericuetos de mi yo
en la fosforescencia 
del desvelo. 
En mi herida te busco
en mi dolor
queriendo atravesarlo
rebasarlo
hasta llegar a ti.



De "Saudade"


viernes, 3 de noviembre de 2023

María de Alvarado. Epístola de Amarilis a Belardo (Lope de Vega) (Fragmento)

Tanto como la vista la noticia
de grandes cosas suele las más veces
al alma tiernamente aficionarla, 
que no hace el amor siempre justicia,
ni los ojos a veces son jueces
del valor de la cosa para amarla,
mas suele en los oídos retratarla 
con tal virtud y adorno,
haciendo en los sentidos un soborno 
(aunque distinto tengan el sujeto,
que en todo y en sus partes es perfecto),
que los inflama a todos,
y busca luego artificiosos modos
con que pueda entenderse
el corazón que piensa entretenerse,
con dulce imaginar para alentarse, 
sin mirar que no puede 
amor sin esperanza sustentarse.
El sustentarse amor sin esperanza,
es fineza tan rara, que quisiera
saber si en algún pecho se ha hallado,
que las más veces la desconfianza 
amortigua la llama que pudiera
obligar con amar lo deseado;
mas nunca tuve por dichoso estado
amar bienes posibles,
sino aquellos que son más imposibles;
a estos ha de amar un alma osada,
pues para más alteza fue criada
que la que el mundo enseña,
y así quiero hacer una reseña
de amor dificultoso,
que sin pensar desvela mi reposo,
amando a quien no veo, y me lastima:
ved que extraños contrarios
venidos de otro mundo y de otro clima.
(...)



En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVII"


jueves, 2 de noviembre de 2023

María Mercedes Carranza. El silencio

-parece verde
-es verde
-es verde?
-sí es verde
-verde
-te gusta el verde?
-me gusta el verde
-cualquier verde?
-no, el verde solamente
-por qué el verde?
-porque es verde
-y si no fuera verde?
-no, solo me gusta el verde
-sólo el verde entonces?
-sí, sólo el verde
-es lindo el verde
-sí, el verde es lindo
-claro, el verde
-sí, el verde



De "Vainas y otros poemas"

miércoles, 1 de noviembre de 2023

Julia Prilutzky Farny. Gris

La lluvia se desplaza sobre el mundo
como un mundo distinto que se ignora.
Es el descubrimiento inesperado
de lo que estuvo siempre, en toda forma,
oculto bajo el sol y el mediodía.
Es sólo una presencia silenciosa
apenas gris, apenas triste, apenas...
Y nadie sabe cómo brota ahora
mi antiguo corazón bajo la lluvia.
Hay que nombrar de nuevo cada cosa:
hasta los seres tienen otro nombre
bajo la niebla que los aprisiona.
Y sobre la ciudad desconocida,
no sé si llueve el corazón, o llora.



De "Comarcas"
En "Antología del amor"