viernes, 20 de octubre de 2023

Claribel Alegría. Vuelve...

Vuelve
vuelve, mi amor
no importa si es en sueños 
ayúdame conmigo
suaviza mis carencias
búrlate de mis miedos
las caricias del viento
ya me aburren
necesito las tuyas
tus palabras.
(...)



Fragmento de "Amor sin fin"
   

jueves, 19 de octubre de 2023

Concepción de Estevarena. Deseos

Porque miro dolores y miserias
me pesa haber nacido;
yo quisiera ignorar ajenos males,
aun sintiendo los míos.

Quisiera ser la nota que se eleva
al espacio infinito,
quisiera ser el sueño que se forma
en la mente de un niño.

Quisiera ser más grande que el deseo,
más libre que un suspiro:
quisiera ser un ignorado mundo
rodando en el vacío.




En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

miércoles, 18 de octubre de 2023

Leonor de Iciz. Soneto a don Alfonso de Ercilla

Mil bronces para estatuas ya forjados,
mil lauros, de tus obras premio honroso,
te ofrece España, Ercilla generoso,
por tu pluma y tu lanza tan ganados.
Hónrese tu valor entre soldados,
envidie tu nobleza el valeroso,
y busque en ti el poeta más famoso
lima para sus versos más limados. 
Derrame por el mundo tus loores 
la fama, y eternice tu memoria,
porque jamás el tiempo la consuma.
Gocen ya, sin temor de que hay mayores,
tus hechos y tus libros de igual gloria,
pues la han ganado igual la espada y la pluma.



En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVI"


martes, 17 de octubre de 2023

Clara Janés. Alegría

1

El beso de la noche en el mar
que se ensancha y abarca
hasta la hondura
y se llena de corales y estrellas
y algas y peces
y se condensa en la perla del fondo
para abrirse en arco iris
donde giramos
emergiendo luz una y plural...
Y si es violeta
en la caverna oscura
crece el oro de la plegaria,
y si es naranja
la frescura de la inocencia
llena de alegría la copa
donde
ese instante
absoluto
se refleja.



De "Ψ o el jardín de las delicias"
En "Movimientos insomnes"
   

lunes, 16 de octubre de 2023

Circe Maia. Es así

Es como si del marco de una puerta entreabierta
quisieras ver qué ocurre en una inmensa sala
viendo tal vez la esquina de una mesa,
el vuelo de un vestido.
   
Como esos cielos de las calles estrechas
telones desvaídos 
un pedazo flotando, cortado
sobre los ojos miopes, tan lejos.
   
Es así: contemplamos
retazos, trozos, sueltos.
   
Quién sale de su fina ranura, quién se alza escuchando el rumor total: sonido puro
o roto, absurdo ruido?



De "Presencia diaria"
En "Transparencias"

domingo, 15 de octubre de 2023

Casilda de Antón del Olmet. Juventud

Camino por la senda de la vida
con rumbo incierto y vacilante paso;
confía mi inconsciencia en el acaso
al cual se siente por amor unida.

La juventud a divagar convida,
y los rayos del sol en que me abraso
retrasan la venida del ocaso
donde la realidad llega ofendida.

No me importa que extreme su castigo
con el espectro de vejez ruinosa,
mientras que la ilusión está conmigo

quiero ser como leve mariposa,
que el placer de vivir lleva consigo
desdeñando a la muerte rencorosa.



En "Safo en Castilla"

sábado, 14 de octubre de 2023

Carolina Coronado. El amor de los amores

I

¿Cómo te llamaré para que entiendas
que me dirijo a ti ¡dulce amor mío!
cuando lleguen al mundo las ofrendas
que desde oculta soledad te envío?...

A ti, sin nombre para mí en la tierra
¿cómo te llamaré con aquel nombre,
tan claro, que no pueda ningún hombre
confundirlo, al cruzar por esta sierra?

¿Cómo sabrás que enamorada vivo
siempre de ti, que me lamento sola
del Gévora que pasa fugitivo
mirando relucir ola tras ola?

Aquí estoy aguardando en una peña
a que venga el que adora el alma mía;
¿por qué no ha de venir, si es tan risueña
la gruta que formé por si venía?

¿Qué tristeza ha de haber donde hay zarzales
todos en flor, y acacias olorosas,
y cayendo en el agua blancas rosas,
y entre la espuma lirios virginales?

Y ¿por qué de mi vista has de esconderte;
por qué no has de venir si yo te llamo?
¡Porque quiero mirarte, quiero verte
y tengo que decirte que te amo!

¿Quién nos ha de mirar por estas vegas
como vengas al pie de las encinas,
si no hay más que palomas campesinas
que están también con sus amores ciegas?

Pero si quieres esperar la luna,
escondida estaré en la zarza-rosa,
y si vienes con planta cautelosa
no nos podrá sentir paloma alguna.

Y no temas si alguna se despierta,
que si te logro ver, de gozo muero,
y aunque después lo cante al mundo entero,
¿qué han de decir los vivos de una muerta?



De la Antología general de poetisas españolas
Tomo I: hasta 1900

viernes, 13 de octubre de 2023

Carolina Valencia. Mi tumba

Cuando mis breves días acabados,
salga el alma del cuerpo que mantuvo,
y los calcáreos huesos separados
del hálito vital que los sostuvo

bajen al seno de la tierra fría
para dormir el sueño de la muerte
hasta que el alba del postrero día
la trompeta del ángel me despierte.

Quiero una tumba humilde y escondida
en región ignorada y silenciosa,
sin recuerdos del mundo y de la vida,
sin nombre ni inscripción sobre la losa.

Quiérola junto a un bosque colocada
y al lindel solitario de un camino
donde canten las aves la alborada
y al pasar me bendiga el peregrino.

Y a otro lado se extienda con la alfombra
de sus menudos céspedes brillantes
ancho valle al que presten fresca sombra
las copas de los álamos gigantes.

Y con paso tranquilo y perezoso,
retratando en su linfa el bosque umbrío,
sereno, transparente y armonioso,
corra a mis plantas murmurante río

que al ir a visitar tierras ignotas
en la encantada soledad campestre,
arrulle mi pereza con sus notas
de no estudiada música silvestre.

Y en sus ondas de plata rumorosas
se miren las pintadas florecillas,
que se alcen en sus márgenes hermosas
rojas, blancas, moradas y amarillas.

Crezcan allí los lirios perfumados,
la humilde y odorante violeta,
los gentiles narcisos columpiados
al leve soplo de la brisa inquieta;

el pensamiento de hojas afelpadas,
la azucena cuajada de rocío,
el vulgo de amapolas encarnadas
y los blancos nenúfares del río;

y la fragante y encendida rosa,
y los nevados toldos de jazmines
donde suspire el aura bulliciosa
y alten los alegres colorines...

Y cuando el cano invierno con sus lutos
al mundo asome la marchita frente
y el campo no dé ya flores ni frutos
ni tenga luz ni aromas el ambiente,

cuando el bosque de nieve se corone
y con sus hojas se tapice el suelo
y del río las aguas aprisione
maciza cárcel de apretado hielo,

en vez de sus cristales transparentes
me dará gigantescas armonías
la poderosa voz de los torrentes
que arrastren a la mar sus ondas frías.

Y en lugar de los céfiros ligeros
que suspiran de amor en los mimbrales,
arrullarán mis sueños más severos
con su ronco silbar los vendavales.

Cuando mudos los pájaros canoros
se oculten de las peñas en los huecos
a cambio de sus cánticos sonoros
hará pujantes resonar los ecos.

Con su salvaje y áspero graznido
la reina de las aves soberana,
que en altísima roca a mí cercana
junto al disco del sol tenga su nido.

Y que cobije mi sepulcro quiero
una luz pobremente trabajada
que pida una oración al viajero
deteniéndole un punto en su jornada.

Y él, levantando la mirada al cielo,
eleve una plegaria fervorosa
por quien descansa en el florido suelo
sin nombre ni inscripción sobre la losa.






En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"

jueves, 12 de octubre de 2023

Catalina de Zúñiga. Respuesta a la pregunta de don Juan de Borja

El diligente deseo
podría ser de placer
por el dulce devaneo;
mas la fineza de él, creo
que está puesta en padecer,
porque aunque poder cumplirle
en servicio del amado
es el bien más estimado, 
lo que cuesta diferirle 
hace el mérito doblado.
Mayor deudo con lo feo,
no siendo el negro color,
sin saber si es lo mejor,
yo diría, a ley de creo,
que de azul el resplandor.
Subir un hombre vencido
podrá cuando la Victoria 
guste de echar en olvido
al que ayer favorecido
hoy borre de la memoria. 
Mas pensar que el ser amado
con el que ama tiene igual,
eso está averiguado,
por ser caso reservado
para gente de caudal.
Para amado, quién no basta?
Para amar, hay bueno alguno?
A no llamarme importuno
jurara que de esta casta
no ha quedado ninguno.



En "Poéticas. Antología de mujeres del siglo XVI"


miércoles, 11 de octubre de 2023

Carmen Martín Gaite. Flores amarillas

Mi prado estaba lleno
de flores amarillas
y yo las arranqué.
Ya nada tengo.
Por el tallo cortado
sube una áspera savia
hasta mi corazón.
Se hace inmensa la tarde
y todo sabe a lo que pudo ser.



De "Poemas"