sábado, 11 de abril de 2026

Amparo Dávila. Retorno a Pinos

Volveré hasta el pueblo mío, como vuelve el ave
  errante;
  cansada de alturas y de espacios.
   
Volveré con la joyante luz de una atardecida; con el
  último
  rayo, peregrino de sol.
   
Con el último rayo de sol, rodando por las calles
  empinadas
  y culebreantes, recorreré los lugares que me vieron
  niña;
   
y niña seré otra vez, cogida al recuerdo de las cosas!
   
Volveré a ver, la caravana silenciosa de mujeres que
  van 
  por agua al kiosko;
   
cántaros rojos y brillantes, cántaros llenos de agua
  zarca,
  que desfilan en la tarde.
   
Volveré a oír las campanas de la Parroquia que llaman
  para el Rosario; el Rosario que melancólico se
  desgrana
  entre las manos.
   
Y en la noche, iré a sentarme en la Plazuela a beber
  atole.
   
Oh noches de mi pueblo calentadas con atole; atole con
  sabor
  de jarro!
   
Volveré hasta el pueblo mío, como vuelve el ave
  errante,
  a beberme la luna, en el atole de sus jarros. 



De "Salmos bajo la luna"
En "Poesía reunida"

No hay comentarios:

Publicar un comentario