jueves, 31 de julio de 2025

Melania Guijarro Valentín. Ojalá nunca

Ojalá nunca
te crucen la vida en un suspiro,
dejando los pedacitos de tu corazón
tirados en cualquier arcén. 
   
Ojalá nunca
te arranquen la sonrisa de tus ojos,
la ilusión de tus ganas de comerte el mundo
y a tus poemas se les caiga el amor...
   
Ojalá nunca
nadie te mienta deliberadamente y con alevosía 
una y otra vez, mirándote a los ojos
mientras te promete amor eterno y te pone el anillo en el dedo.
   
Ojalá nunca pases noches enteras en vela
esperando un abrazo con sabor a hogar que nunca llega...
   
Ojalá nunca
se quede tu poesía muda,
a tus manos les falten fuerzas
para agarrarse a la vida
y a tu corazón se le caigan los latidos...
   
Ojalá nunca sientas invierno en verano.
   
Ojalá nunca 
a tu ecuación perfecta 
se le caiga la suma
y la multiplicación...
   
Ojalá nunca nadie a tu hogar, a tu templo,
lo convierta en un campo de guerra sin tregua...
   
Ojalá nunca nadie te lleve muy lejos
y, justo ahí,
te abandone el día de tu cumpleaños.
   
Ojalá nunca a tu peli preferida
le cambien el final del guión
y maten a una de las protagonistas...
   
Ojalá nunca te encuentres a alguien como tú...
   
Ojalá nunca, mi amor...



De "Mel i Fluo"

miércoles, 30 de julio de 2025

Alana S. Portero. IV

En la esquina neutral de mi biología llego a la
mitad del camino de la vida pidiendo clemencia a
las hormonas, como quien eleva una plegaria a
una deidad sin rostro y sin nombre.
Desconozco la liturgia que he de practicar ante
el tocador, peor que la muerte es la expulsión
del paraíso que me muerde la pelvis, la idea de
tener los pies posados sobre pedregales para
siempre,
  
la idea de la hierba sometida al peso de la
carne.
   
Campanas en el viento, dan las dos de la ma-
drugada en el reloj que llevo incrustado en el
corazón, hora bruja y sin luna, hora en la que
los pájaros permanecen erguidos, con el plu-
maje hinchado, tratando de conservar el calor.
Hora de silencio en las habitaciones paternas
y respiraciones mancas en las habitaciones in-
fantiles. Llevo la tonsura de las almas perdidas
y visto camisón clínico, estoy en disposición de
inmolarme. Qué versículo nos ampara a quie-
nes transitamos las dos orillas, azufre y agua
clara, las canciones de nuestras abuelas han
sido borradas de las cortezas de los sicomoros
y no recordamos. Soy una forma comprome-
tida con las emanaciones de toda civilización
sepultada por la arena, soy la vibración del
crótalo desde la cima del zigurat, que atravie-
sa un shamal incesante durante 4 000 años,
hasta caer a los pies del predicador sureño y su
corte de luces estroboscópicas, soy la anciana
que pide al druida que le abra una sonrisa en
el cuello para apaciguar al dios cornudo. Soy
la imposibilidad de contar mi propia historia,
pestilencia tras los muros de Troya mucho
antes de que lleguen los aqueos, la delación
autoinmune de mi espíritu que acumula barro
y cieno para esculpir miembros amputados por
la norma.
  
Si la promesa del bosque no llega, si todo lo
que me espera es una vida de novicia y mutis-
mo, sea la máquina el horizonte, enseñadme la
rutina del vaciado y bautizadme con cromo y
rubidio. Preguntad mi nombre a la lluvia ácida
o buscadlo en los vertederos, grabádmelo en
lugar visible con un código de barras y una
marca a hierro, presentadme ante mis her-
manas, persentadme ante las descartadas, las
taradas, las inútiles, las monstruosas, las cons-
truidas con deshechos, designadme un rincón
discreto en el abrazo festivo de la superpobla-
ción y la miseria iluminada, un espacio para 
habitar callejones sucios en los que siempre
llueve.
   
Dejadme entrar.



De "La habitación de las ahogadas" 

martes, 29 de julio de 2025

María Beneyto. Vent en la tarda*

Viento en la tarde
 
Hojas de rosa a mis pies
en el suelo. Hojas de rosa.
la tarde pierde los pájaros
y al rechazar la sombra, llora.
por qué se ha callado el viento?

El viento nos lanza el olvido
furiosamente a la cara
por atajos sin rincones
donde soñar la esperanza.

Un charco de pétalos frescos*
flotando de alegría pasa
por el eco antiguo del silencio
donde la inquietud se acerca
a la orilla del misterio.
   
Hojas de rosada espuma
van al baile equivocadas.
Y el viento, al final, se aleja
cargado de tiernas alas.



De "Altra veu"


Vent de la tarda

Fulles de rosa als meus peus
a terra. Fulles de rosa.
La tarda perd els ocells
i en refusar l'ombra, plora.
Per qué s'ha callat el vent?

El vent ens llança l'oblit
furiosament a la cara
per dreceres sens racons
on somiar l'esperança.

Un toll de pètals fresquívols
surant d'alegria passa
pel ressó antic del silenci
on la inquietud s'atansa
a la vora del misteri.

Fulles de rosada escuma
van al ball equivocades.
I el vent, a la fi, s'allunya
carregat de tendres ales.


  

lunes, 28 de julio de 2025

Raquel Bernardino. Mi nuevo lenguaje

Inútil decir más.
Nombrar alcanza.
Idea Vilariño

Ya no calla mi mudez. 
Ya no soy un grito afónico,
un llanto a deshora,
ya no guardo en las entrañas
el dolor frío.
   
La palabra fue domesticada 
demasiado tiempo.
Fue primero el ta rtam ude o,
le siguieron el susurro y su sordera,
fue después el eco distorsionado.
   
En defensa propia,
en defensa ajena,
deletreé lo callado.
   
En el campo fértil del abismo,
abrí los ojos
y escuché, por fin,
mi propia voz,
conocida e inédita. 
   
Mi nuevo lenguaje,
su sonido, su silencio.
  
Mi nueva forma de escuchar,
mi nueva forma de hablar al mundo.



De "Voz de espejo"

domingo, 27 de julio de 2025

Olga Orozco. Llega en cada tormenta

Y no sientes acaso tú también un dolor tormentoso sobre la piel del tiempo,
como de cicatriz que vuelve a abrirse allí
donde fue descuajado de raíz el cielo?
Y no sientes a veces que aquella noche junta sus jirones en un ave agorera,
que hay un batir de alas contra el techo,
como entrechocar de inmensas hojas de primavera en duelo,
o de palmas que llaman a morir?
Y no sientes después que el expulsado llora,
que es un rescoldo de ángel caído en el umbral
aventado de pronto igual que la mendiga por una ráfaga extranjera?
Y no sientes conmigo que pasa sobre ti
una casa que rueda hacia el abismo con un chocar de loza trizada por el rayo,
con dos trajes vacíos que se abrazan para un viaje sin fin,
con un chirriar de ejes que se quiebran de pronto como las rotas frases del amor?
Y no sientes entonces que tu lecho se hunde como la neve de una catedral
arrastrada por la caída de los cielos,
y que un agua viscosa corre sobre tu cara hasta el juicio final?
   
Es otra vez el légamo.
De nuevo el corazón arrojado en el fondo del estanque,
prisionero de nuevo entre las ondas con que se cierra un sueño.
Tiéndete como yo en esta miserable eternidad de un día.
Es inútil aullar.
De estas aguas no beben las bestias del olvido.



De "Los juegos peligrosos"
En "Poesía completa"

sábado, 26 de julio de 2025

Pilar Paz Pasamar. Por ellos no pasaste...

Por ellos no pasaste. Bien se advierte
que están secos, con solo la sonrisa.
Van de una cosa a otra tan deprisa
que el agua de la vida se les vierte.
   
Van de acá para allá sin conocerte,
gastados por el soplo de otra brisa,
pero nunca sabrán de la precisa
hora en que el mundo en fuego se convierte.
   
Míralos: desatentos, desalados,
desparramados, secos, sin saberte,
más solos que la luna y ateridos.
   
No supieron ganar y están ganados,
no supieron mirar y están sin verte...
Qué pocos son, amor, los elegidos!



En "Los cien mejores poemas de amor en español"

viernes, 25 de julio de 2025

Teté Casuso. Es mañanita en mi alma

(Esto está algo ibarbouresco, pero es mío, chico)
   
Y la noche oscura, oscura.
Estoy brillante y alegre
como la única estrella de la noche,
por aquel beso tan fuerte, tan fresco como la luna!
   
Me lo diste escondido y me supo mejor
tan luminoso y ardiente
que quemó la noche de sol.
   
Tengo luz en el alma para un año de ausencia!
 


De "Versos míos de la libreta tuya"

jueves, 24 de julio de 2025

Vanessa Pina Castro. 1

Que el dolor es poesía es la verdad
más antigua del mundo.
(Probablemente).
Que el amor es finito:
un paralelismo de recta tangente.
Que la memoria es una metáfora
de la nada.
Que el adiós es un verso
que nunca acaba.



De "Calendarios"



miércoles, 23 de julio de 2025

Lucía Tarín. 4 estaciones

Amar, 
Dejarse llevar.
   
Una risa que estalla,
Una risa contagiada.
   
Un amor de verano,
Un amor de invierno.
   
Un amor para toda la vida
Y un deseo a las estrellas.



De "Versos a la luz de la luna"
    

martes, 22 de julio de 2025

Vanesa Liñero. Yo que soy más de silencio...

Yo que soy más de silencio,
de estarme quieta
e intentar parar el tiempo
aunque este siga su ritmo.
Yo, que soy una mujer
hecha a sí misma,
ya no lloro por el pasado.
Simplemente lo retengo en la mente
para saber quién fui,
y quién no quiero volver a ser.
Yo que fui ave enjaulada, 
ahora soy mirlo blanco
que canta cada mañana,
respirando la savia de cada nuevo
día. Yo que aprendí demasiado
rápido que la vida no es un juego.
Ahora me toca jugar con lo aprendido.
Yo, que resurgí 
cuando caí y toqué la tierra negra,
me quiero así,
sin cambiar nada de ayer.
Y tú, recuerda siempre el valor
de lo importante.
Ámate por encima de todo.
Sé tú mismo, nunca lo dudes.
    Nunca te olvides.



De "Los versos que el viento no se llevó"
     

lunes, 21 de julio de 2025

Ana María Drack. Me gusta que me mires...

Me gusta que me mires
los viernes por la tarde,
que cuando tengo ojeras
me digas que no importa,
que te encanten mis gafas,
mi miedo a los aviones
y el color de mis ojos
cuando escribo un poema.
Lástima que hoy sea martes
y me sienta tan triste.



De "Diario de un año sin luna"
    

domingo, 20 de julio de 2025

Josefina Romo Arregui. Amor

Decís amor? No: amor es deleznable
brizna en polvo, cántaro quebrado,
rueca sin hilo, pájaro enjaulado,
risa que torna llanto, afán mudable.
   
Amor es un dolor con incurable
angustia y sinrazón, y enamorado
es llama en hielo, luz que se ha apagado
o viento en inconstancias incansable.
   
Lo mío es una flor sencilla y pura
que no pregunta a nadie por qué existe
una abeja en su miel enamorada.
   
Es un constante arroyo de ternura,
es el pago del alma que me diste
es un todo nacido de la nada.



De "Cántico de María Sola"

sábado, 19 de julio de 2025

Rosalía de Castro. Del rumor cadencioso de la onda...

Del rumor cadencioso de la onda
  y el viento que muge;
del incierto reflejo que alumbra
  la selva o la nube;
del piar de alguna ave de paso;
del agreste ignorado perfume
  que el céfiro roba
  al valle o la cumbre,
mundos hay donde encuentran asilo
  las almas que al peso
  del mundo sucumben.



En "Una voz dulce resonó en mi oído"

viernes, 18 de julio de 2025

Bibiana Bernal. Hacia el crepúsculo

Entre árboles deshojados anidan sus ojos.
La mirada se le ha ido con las golondrinas.
Atardece y su cuerpo,
avidez en la memoria de las manos,
se convierte en horizonte dejado atrás.
Cómo puede la frontera estar
a tus espaldas y frente a ti?
A dónde va quien aloja
levedad y pesadumbre en sus ojos?
Huye de donde irse y permanecer es imposible.



En "Pájaros de sombra. Diecisiete poetas colombianas (1989-1964)"
    

jueves, 17 de julio de 2025

Francisca Aguirre. Cuando la vida enseña sus pezuñas...

Cuando la vida enseña sus pezuñas,
cuando la realidad muestra su ceño,
su desdeñosa mueca ensangrentada,
cuando alargo la mano y no consigo
rozar el corazón de la esperanza,
cuando llueve desde el presente
un agua turbia que nos deja el vivir
amortizado en monedas de orpobio
sé que debo volver a Brandenburgo.
   
Fue cuando yo era niña y no sabía
cómo vivir el miedo sin morirme,
y cruzaba el pasillo de mi casa
escuchando una música distinta,
una música vasta, sin palabras
y sin embargo llena de consuelo.
   
Oí al final la voz del locutor
diciendo suavemente Brandenburgo
mientras mis trece años deslumbrados
solo podían pensar dónde está Brandenburgo?
   
Yo quería vivir en Brandenburgo,
yo quería vivir en esa música.
   
Mi corazón de entonces, tan perdido,
tan incapaz de hacerse con la vida,
escuchó sin creerse lo que oía,
escuchó desde un sitio inexistente
una música que reía desde el llanto,
que borraba el dolor y la miseria
desde un amor que lo entendía todo.
   
Me enamoré de Bach con trece años
y tardé mucho tiempo en conocerlo,
porque no pude hallarlo en ningún libro,
en ningún diccionario lo encontraba.
Al fin alguien me dijo amablemente
que el apellido Bach no llevaba jota.
   
Me encontré con sus ojos de papel
en una página del diccionario Espasa.
Y desde entonces, cuando no sé cómo vivir,
regreso a Brandenburgo,
a su país de música regreso. Vuelvo
como las golondrinas en verano
a vivir bajo el sol de Brandenburgo,
porque allí todo es patria y armonía,
todo está defendido de la muerte,
y porque allí la muerte desemboca en la vida.
   
Me enamoré de Bach con trece años,
sin saber lo que hacía, sin entender,
me enamoré definitivamente.
Por eso, cuando mi pobre corazón se asorda,
aquella niña vuelve a Brandenburgo.



En "Prenda de abrigo"

miércoles, 16 de julio de 2025

Concha Méndez. Verdes

Al gran José Ortega y Gasset

Ay, jardines submarinos,
quién pudiera pasear
por vuestros verdes caminos
   
hondos de líquines y olas,
radiantes, y estremecidos
de peces y caracolas!
   
Y volver a la ribera:
verdes ojos, verde el alma
y verde la cabellera!



De "Canciones de mar y tierra"

martes, 15 de julio de 2025

Cristina Rivera Garza. Junto al hecho iridiscente

Así que esto era el dolor...
   
(un ella o un él dijo esto).



De "Los textos del yo"
En "Me llamo cuerpo que no está. Poesía completa"

lunes, 14 de julio de 2025

Blanca Varela. IX

El amor es como la música, 
me devuelve con las manos vacías, 
con el tiempo que enciende de golpe 
fuera del paraíso. Conozco una isla,
mis recuerdos,
y una música futura,
la promesa.
   
Y voy hacia la muerte que no existe,
que se llama horizonte en mi pecho.
Siempre la eternidad a destiempo.



De "Ese puerto existe"
De "Poesía completa"

domingo, 13 de julio de 2025

Pino Betancor. Qué buscas?

La rosa de su aroma se desnuda.
El pájaro se olvida de sus alas,
y el árbol quiere cielos que no tengan
el color de la escarcha.
   
Qué buscas, amor mío, por el aire?
Una canción lejana.
   
En el verde tranquilo de la acequia 
hay un leve temblor de luz y ramas,
un arpegio fugaz de resplandores 
que alienta y que se apaga.
   
Qué buscas, amor mío, suspirando?
El corazón del agua.
   
Sobre el abismo de mis propios sueños,
sobre mi propia vida desvelada,
campo de cien jazmines marchitados,
va la noche descalza.
   
Qué buscas, amor mío, sollozando?
Los cuchillos del alba.



De "Cristal"
En "Sombra de rebeldía"
    

sábado, 12 de julio de 2025

Lauren Mendinueta. Diario de visitas en el cielo

(Espectáculo aéreo del grupo Puja, Lisboa, junio 1 de 2011)

Para Guillaume Rambourg

Golondrinas,
      rumor de viajes.
            Golondrinas, andariegas, 
andarinas,      ambulantes,
andadoras,
      golondrinas. 
Una tarde vi a miles girando
como una nube sólida y oscura
bajo el cielo de Lisboa.
Y tan sólo unas horas después:
      El mismo cielo se llenó de funambulistas.
Muchachas que miradas desde abajo
sólo podían ser hermosas.
Bellas mujeres vestidas de blanco,
como golondrinas juguetearon sobre alambres altísimos. 
Miles de funambulistas adornaron el cielo.
         Yo las vi,
sin pretenderlo fui digna de ese privilegio,
yo las sostuve con la mirada,
      yo les escribí un poema.
Bellas funambulistas, muchachas livianas,
   cómo se atrevieron a burlarse de la muerte
bajo el cielo de Lisboa?
En otro cielo 
una niña que fui yo misma también vio
golondrinas de barriga blanca meciéndose 
sobre los vientos alisios.
Hoy, todavía hoy, cuando las recuerdo
un temblor me sube desde las entrañas
y siento miedo de cerrar los ojos,
siento miedo de dejarlas caer,
miedo de llegar a olvidarlas.



De "Vivir tan adentro"


viernes, 11 de julio de 2025

Dolores Catarineu. Cuando me muera...

Cuando me muera 
que lo quemen todo
y lo echen después
a perderse en la tierra. 

Cuando yo muera...
que importará a nadie
mis quejidos 
y los goces soñados 
no vividos. 

Cuando yo muera
tapadme la cara
con versos;
esos que nadie quiso, 
tristes y melancólicos, 
en su forma primera. 

Que ellos me darán
la flor nueva
de su celeste primavera. 

Cuando yo muera
y el corazón se marchite 
entre las estrellas, 
mi ausencia dará
su último grito
como una blanca paloma
prisionera. 



Otros poemas
En "Ausencia"
   

jueves, 10 de julio de 2025

Teresa Wilms Montt. XLV

   Retrato; déjame arrodillarme ante ti y recitar mi oración de recuerdo y de amor.
   Deja que mi ternura suba al cielo, erecta como la nube perfumada de un incensario.
   Retrato, diluye tu mirada en mí, como cascada fresca en un prado desolado.
   Cobra vida, retrato, y extiéndeme los brazos para arrojarme en ellos.
   Háblame. retrato, con la voz musical de clarín que tenía ella, y dime al oído cosas arrobadoras de sentimiento.
   Retrato, por la magia del amor conviértete un instante en ser, y ven a recostarte sobre mi corazón.
   No hay mayor verdad que en la mentira.



De "Inquietudes sentimentales"

miércoles, 9 de julio de 2025

Silvina Ocampo. Injusticia

Ya que la enfermedad puede matar-
la infección o la herida en un momento-
ah, por qué no me mata el sufrimiento
ya que viviendo muero sin cesar!
Dentro del corazón al escuchar
los golpes de la sangre como el viento
siento que la esperanza vanamente
mintiéndome me hace resucitar.



De "Poemas de amor desesperado"


martes, 8 de julio de 2025

Rosario Castellanos. Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas...

Convulsa entre tus brazos como mar entre rocas,
rompiéndome en el filo del gozo o mansamente
lamiendo las arenas asoleadas.
(Bajo tu tacto tiemblo
como un arco en tensión palpitante de flechas
y de agudos silbidos inminentes.
Mi sangre se enardece igual que una jauría 
olfateando la presa y el estrago.
Pero bajo tu voz mi corazón se rinde
en palomas devotas y sumisas.)



De la antología "Breviario de los sentidos"


lunes, 7 de julio de 2025

Pino Ojeda. Míralos sin rencor

Te canto a ti, mar, como si existieras
sólo en mí, y desde mi dominio,
el convulso deambular de unos seres
clamaran mi defensa.
Ellos no son tan deleznables
como viven en tu memoria.
Ni tan inocentes cuando sus pechos
abiertos en las sales de tu vientre
buscan la caricia que tú
alegremente les ofreces.
Oh, cuánta mentira en la hermosa
sonrisa de sus labios que se acercan
frutados, redondos,
buscando el frescor de tu espejo luz.
Míralos sin rencor, mi mar.
Sé que ellos obstinadamente
desplazan barro impuro, indeseado,
donde una flor perece,
y que sólo sutil brisa de altura
podría aún salvarles.



De "Más allá del silencio"
     


domingo, 6 de julio de 2025

Piedad Bonnett. Loca

A esa mujer un nido le crece en la cabeza.
Todos los días allí le nacen pájaros.
Unos tienen tres ojos, otros viven del agua.
Es todo lo que tiene. Y sus pesares.
Con estos últimos los alimenta,
y por esos los bichos son tristones.
Su pecho es una jaula. (Qué ironía)
Y el vientre un odre donde bebe el viento.
El vientre que fue un nido.
El corazón que tantas alas tuvo.
Y la cabeza loca donde crecen parásitas
y donde un cielo triste deposita sus nubes.



De "Los habitados"

sábado, 5 de julio de 2025

Nuria Parés. Perfección

Si nada es inmutable,
si todo es solo tránsito,
si la espiga presiente
su molino y el pájaro
se añora sin la jaula
y el jardín se eterniza en herbolario...
Qué perfección intacta
de este sentir callado
cobijado en su sombra,
sin objeto y sin cambio,
bronco fruto sombrío
de un huerto imaginario
con la conciencia entera
de su regusto amargo!



De "Canto llano"
En "Colofón de luz"
    

viernes, 4 de julio de 2025

Natalia Sosa. El verso, sí fue mi patria

El verso sí fue mi patria
en la agonía sin nombre del exilio.
fue solaz y compañero muchas tardes
de aquella embriaguez de vino que hoy recuerdo.
El verso fue mi techo y mi quimera:
como línea ascendente en el declive,
el verso me ofrendó su primavera
de palabras,
de rosas y de olvidos.
Fue mi patria el verso enamorado de las noches,
y de mi alma crecían y crecían
los habitantes de la tierra nueva.
En él me refugié cuando el destino
me fue empujando por un desfiladero
de desamor,
de angustia y soledades.
Y él me cobijó en los desengaños.
Por él,  que me nutrió con la esperanza,
ajena entre colores, vi la vida.
Él me dio su lenguaje y su medida
y,
en su honda largura
qué poca cosa, para mí, era la pena!,
hallando fui la patria que perdía.
El verso, sí fue un compañero fiel para la intensa espera de la vida.
Si agredida yo fui por las fronteras,
sí, sobre todo,
en el amor desconocida,
mi verso fue muralla y fue mi escudo.
Y, si al exilio las fuerzas me empujaron,
mi verso estaba allí,
también, tendido.



De "Los poemas de una mujer apátrida"
En "Soy éxodo y llegada"

jueves, 3 de julio de 2025

Lucía Sánchez Saornil. Cines

   La ventana pantalla cinemática 
reproduce su película inmortal
en los espejos.

   La cinta se fragmenta a cada paso
y se barajan los episodios
Los actores son siempre distintos.

   Tú y yo actores anónimos 
un día pasaremos ante el objetivo

      La calle llena el cuarto
      Los espejos acuarios 
      fluyen sus aguas turbias.

      Encendemos las baterías.
      El cuarto se va por los espejos

A toda luz mis palabras-reflectores
proyectan en tus ojos
un film sentimental.



En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"
     

miércoles, 2 de julio de 2025

Julia Prilutzky Farny. Viaje sin partida

IV

Este oscuro esperar de lo inaudito,
vigila sin tristeza ni alegría,
impaciente presagio, profecía
incumplida en el tránsito fortuito.

Hora lenta de término infinito,
detenida al azar, hora vacía
suspendida en el tiempo... Todavía
continuará tu espera, como un rito.

Cuándo abrirá el rosal, cuándo la estrella
se dejará caer sobre la huella,
cuándo serán las voces agoreras,

y cuándo su clamor alucinante
ha de hacer olvidar, en un instante,
el cansancio de todas las esperas?



De "Viaje sin partida"
En "Antología del amor"

martes, 1 de julio de 2025

Julia de Burgos. En la tierra guitarra

En la tierra guitarra
de tu sombra
mi corazón va alzando
su canción inocente.

Desde que fueron
mías tus golondrinas,
desde que en un sueño de
luna me auroraste
la frente.

Casi rota en palomas,
casi voz,
casi nido,
la hora de la ternura
me sorprendió en tus redes
y amanecimos sombras,
y ensangrentamos
albas al acorde del beso
y caminamos cielos
derretidos de ofrenda
hasta aquí
hasta la eterna
claridad de este instante.