En la tierra guitarra
de tu sombra
mi corazón va alzando
su canción inocente.
Desde que fueron
mías tus golondrinas,
desde que en un sueño de
luna me auroraste
la frente.
Casi rota en palomas,
casi voz,
casi nido,
la hora de la ternura
me sorprendió en tus redes
y amanecimos sombras,
y ensangrentamos
albas al acorde del beso
y caminamos cielos
derretidos de ofrenda
hasta aquí
hasta la eterna
claridad de este instante.
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