Es necesario inmunizarse contra el chillido
del pájaro que cae del nido en verano y que que-
da, horas y horas, piando en el alcornoque hasta
quemarse del todo.
Es necesario inmunizarse porque Madrid se
llena de chillidos en verano y detrás del primer
chillido se detecta otro y unos pasos más allá
otro y luego la sospecha de la tierna muerte se
hace realidad en el cuerpo, concreto y despan-
zurrado, de un pajarito contra el asfalto o la
tierra.
Para sobrevivir es necesario perder el oído.
Quedarse sorda.
Sentirse
muy mala gente.
De "Amarilla"
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