domingo, 11 de mayo de 2025

Dolores Catarineu. Presentimiento

Ni siquiera el volar
de un pájaro se oía;
se diría que el campo
estaba muerto. 
Y un temblor impreciso 
envolvía el silencio. 
Se hacía de cristal
el firmamento...
En el verde, las gotas
del rocío eran lágrimas
vírgenes de misterio. 
Y una angustia pesada
apretaba mi vida, 
como llegando al término. 
La tempestad del alma
se escondía, 
sintiendo quejumbroso
mi silencio. 
Y mi grito se alzó, 
por mi dolor ingenuo...
le he sentido perderse
en la llanura, 
dejándome más sola
en el misterio. 



De "Nuevos paisajes"
En "Ausencia"
    

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