viernes, 31 de octubre de 2025

Dolores Catarineu. En el oscuro laberinto...

En el oscuro laberinto
de mi vida;
como una clara luz
apareciste...
Se volvió al color
y a la esperanza!
Siempre nueva la vida, 
que era la vida!
Ahora la oscuridad
la dura marcha...
siempre más dura;
sin piedad!
Andar y andar;
la vida. 



Otros poemas 
En "Ausencia"


jueves, 30 de octubre de 2025

Teresa Wilms Montt. IV

   Criaturas: si el dolor no fuera tan ilimitado como el infinito, yo habría roto sus límites.
   Porque más allá de todo lo que la mente pueda imaginar, va mi alma inconsolable, encerrada en su mutismo de duelo.
   Criaturas: las llamo, no con la voz que Dios ha dado al hombre para hablar a los que aman, las llamo con otra voz creada en el fondo de mi ser por la desolación inmensa de mi pena.
   Vivo de vuestros recuerdos, criaturas; cubierto de lágrimas el corazón, lágrimas que fecundan mis bondades, como la lluvia a la tierra que da flores.
   Criaturas: vuestros nombres son la llave de un tabernáculo sagrado ante el cual ofrendo mi alma en holocausto; son el secreto santo de mi vida, jamás lanzado a la profanación.
   Si Dios existe, si no es farsa su justicia y su grandeza, él permitirá en el día de mi muerte que yo lleve sobre mis labios, redimidos por el inmenso dolor de haberlas perdido, la impresión dulcísima de vuestros castos besos; y en mi frente la frescura de vuestras manitas adoradas.



De "Inquietudes sentimentales"

miércoles, 29 de octubre de 2025

Pino Ojeda. Tú siempre!...

Tú siempre!
Por los aires, 
en las horas, 
en la soledad
de mis tardes:
en los blancos 
madrugones 
de mis ojos
con lo exacto. 
-Con la exactitud
de tu encuentro
siempre inexacto-.
En las noches
que me robas...
Te estoy viendo llegar
y voy
desde ti a mí 
haciendo ondas
de acercamiento. 
Me doy cuenta
que te marchas 
si digo a mis ojos
que te contemplen. 
Eres libre!
Tienes la locura 
de los pájaros
en el cerebro. 
Estás mareado 
de vacíos, 
de hojas de árboles
de polen, 
de canciones, 
de besos de luna, 
de guiños de sol...
Soy libre
-tu grito-
soy libre...
Y estás metido
en la carne
de tus palabras. 


De "19 poemas"
En "Yo seguiré aquí"

martes, 28 de octubre de 2025

Silvina Ocampo. Sonetos en las líneas de una mano (II)

Si la verdad se vuelve una mentira,
si se vuelve dolor la dicha aviesa,
si se vuelve alegría la tristeza
con sus falsas promesas cuando expira,

si la virtud a la cual en vano aspira
mi vida frustra la habitual promesa,
si el corazón de odio o de amor me pesa
y al helarse cual mármol, aún suspira.

Si no pude enmendarme al recibir
la ingratitud de los que más he amado
ni pude ensombrecerme al eximir

de mi cariño a los que me han colmado,
será porque los dioses me han herido
del inocente horror de haber nacido.

Variedad de impaciencias

Que pronto llegue lo horrible!
Que lentamente llegue lo maravilloso!



De la "Antología esencial"


lunes, 27 de octubre de 2025

Rosario Castellanos. Límite

Aquí, bajo esta rama, puedes hablar de amor.

Más allá es la ley, es la necesidad,
la pista de la fuerza, el coto del terror,
el feudo del castigo.

Más allá, no.



De "Lívida luz"
En "Poesía no eres tú"
   

domingo, 26 de octubre de 2025

Piedad Bonnett. Vicente Van Gogh mira la noche

y la brillante indiferencia de los astros
Blanca Varela

un caballo azabache colgado de su muerte

los ojos cristalinos detrás de la ventana
su cabeza cortada coronada de estrellas

y la lengua del miedo
    sus papilas rosadas, su aspereza

Quién mastica y mastica detrás de mis oídos?

Quién cocea
y me hunde en el pantano

de mis oscuridades
      donde alumbra
como un pájaro en llamas la conciencia?



De "Los habitados"

viernes, 24 de octubre de 2025

Nuria Parés. XIX

Que quede grabado en mí,
que todo el momento exacto
con su plenitud perfecta
quede en mi interior vibrando...
Que nada se pierda de él,
que no tenga que encontrarlo,
labre limosna, en el sueño
con su perfil deformado.
Que todo ser, blanda cera,
guarde su latido exacto,
pájaro vivo en la malla
de la voluntad apresado,
que toda alma esté alerta
y mi cuerpo esté afilando
sus mil memorias pequeñas
dispuestas a recordarlo.



De "Romances de la voz sola"
En "Colofón de luz"

Natalia Sosa. Confesión

Amor, hoy te he esperado en vano. 
Pensaba que me oirías llamar en el silencio,
que mi voz traspasaría la tarde
y correría hacia ti en brumas del recuerdo.
   
Pensé que sentirías el dolor que me causa
el espacio mortal, el sol que se despide.
Pensé que pensarías: está sola, la quiero,
sufre. Entre sus plantas sufre,
y en la voz de sus perros.
   
Pero todos se fueron,
los pétalos cayeron
y duermen mis perros del cansado día.
-Ah, si vieras cuánto hemos hecho,
qué diáfano el jardín, qué inquieta me he sentido,
qué abierta a la espera de tu palabra muda
y qué conversaciones he tenido
con el pequeño césped-.
   
Pensé, sabrá que mi universo es un frágil castillo,
e intentará salvarme.
Pero vino la noche.
En vano te he esperado.
Pongo dentro del bolso mis sueños con mis libros,
me preparo el ropaje de mañana
e incierta y abrumada
oigo campanas en mi alma herida.
   
Por mi reloj pasa el tiempo preciso.
Ya no vendrás.
Me sentaré a la sombra del rosal del pasado
y entornaré despacio el corazón dolido.



De "Diciembre"
En "Soy éxodo y llegada"

jueves, 23 de octubre de 2025

Angélica Liddell. Qué adelanto con llenar mi casa de terciopelos...

Qué adelanto con llenar mi casa de terciopelos
si alondras nacen de la matriz de tus manos.
Arrodillo mi vanidad frente a los centinelas de tu nombre.
A todos aquellos que han muerto en tu belleza fiera
les digo, cabeza sobre toda cabeza, es mi Amado.



De "Veo una vara de almendro. Veo una olla que hierve"
 

miércoles, 22 de octubre de 2025

Julia Prilutzky Farny. 3

Ya no quiero partir. Estar, apenas,
estar siempre en mi tierra y en mi cielo,
los ojos sin deseos y sin duelo,
los párpados sin alas ni cadenas,

los crueles hombros y las manos, llenas
de olvido y de recuerdos: sin revuelo
de partidas, ni trémulas de suelo.
Manos tan mías. Manos, como ajenas.

Quiero permanecer. El día es breve
y en el poniente se atardece un leve
matiz cuando los cánticos ya cesan

y es mi vida una puerta que se cierra.
Ah, todos los caminos de la tierra
parten del corazón... Y a él regresan.



De "Este sabor de lágrimas"

martes, 21 de octubre de 2025

Julia de Burgos. Canción desnuda

Despierta de caricias
aún siento por mi cuerpo corriéndome tu abrazo.
Estremecida y tenue sigo andando en tu imagen,
Fue tan hondo de instintos mi sencillo reclamo!

De mí huyeron horas de voluntad robusta,
y humilde de razones, mi sensación dejaron.
Yo no supe de edades ni reflexiones yertas.
Yo fui la vida, amando!
La vida que pasaba por el canto del ave
y la arteria del árbol.

Otras notas más suaves pude haber descorrido,
pero mi anhelo fértil no conocía de atajos
me agarré a la hora loca,
y mis hojas silvestres sobre ti se doblaron.

Me solté a la pureza de un amor sin ropajes
que cargaba mi vida de lo irreal a lo humano,
y hube de verme toda en un grito de lágrimas,
en recuerdo de pájaros!

Yo no supe guardarme de invencibles corrientes
Yo fui la vida, amado!
La vida que en ti mismo descarriaba su rumbo
para darse a mis brazos



De la antología "Breviario de los sentidos"


domingo, 19 de octubre de 2025

Juana de Ibarbourou. Raíz salvaje

Si estoy harta de esta vida civilizada!
Si tengo ansias sin nombre de ser libre y feliz!
Si aunque florezca en rosas, nadie podrá cambiarme la salvaje raíz!



De "Raíz salvaje"


Josefina de la Torre. Ay, qué pena tengo, madre...

Ay, qué pena tengo, madre,
de ver las niñas pequeñas
jugando a mujeres grandes!


[h. 1927]



Uno de los poemas inéditos
en "Poesía completa. Volumen I (1916-1935)"

sábado, 18 de octubre de 2025

Marta Sanz. Me sumerjo en la perfección de copo de nieve de...

Me sumerjo en la perfección de copo de nieve de
párrafo
frase
palabra
  
cristalización.
   
Podría ser otra,
pero, hoy, dentro del invernadero,
la máscara de los cristales,
dentro de la palabra,
me acurruco contra
el fuera y la intemperie.
  
El dentro es más oscuro.
   
Me encierro en esta perfección
-amatista, diamante, esmeraldita de plástico-
y acallo al monstruo.
  
Le echo de comer.
Ortigas
y paparajotes.



De "Amarilla"

viernes, 17 de octubre de 2025

Ida Vitale. Sobrevida

Dame noche
las convenidas esperanzas,
dame no ya tu paz,
dame milagro,
dame al fin la parcela,
porción de paraíso,
tu azul jardín cerrado,
tus pájaros sin canto.
Dame, en cuanto cierre
los ojos de la cara,
tus dos manos de sueño
que encaminan y hielan,
dame con qué encontrarme,
dame, como una espada,
el camino que pasa
por el filo del miedo,
una luna sin sombra,
una música apenas oída 
y ya aprendida,
dame, noche, verdad
para mí sola,
tiempo para mí sola,
sobrevida. 



(De Palabra dada, 1953)


En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"

jueves, 16 de octubre de 2025

Gloria Fuertes. La cita

La cita por la cita,
no me dice nada,
me gusta,
porque gozo en los vuelos indecisos,
que hace tu mirada,
y termina cayendo de repente
de besos agobiada,
cayendo jadeante
de bruces en mi alma.



De "Isla ignorada"


miércoles, 15 de octubre de 2025

Clara Janés. Eurídice

La mano en el saúco del leteo 
la sombra sigue insomne
de otra mano,
una mano que nombra,
que desbroza el camino,
que pasa a limpio
los nombres de las cosas. 
Pero el rostro,
que nunca fue,
que no hallará reflejo
en unos ojos
fielmente vueltos ya
para siempre hacia sí mismos,
estalla por encima de los pasos
y deja que la aurora
con el sol lo arrebate y arrastre
por la terrible orilla de los tiempos.
   
Siga el pie ciegamente pues la huella
que ahuyenta
toda la confusión, 
y tú, avanza,
acosada cabeza aún de los abismos,
con el rostro encendido 
y el cabello derramado entre los vientos.
Y los ojos en lágrimas, 
en la paz y el dolor,
teje un lamento
al malhadado y fiel Orfeo,
   
oh pobre, despojada del infierno,
delirante,
ya para siempre solitaria
Eurídice!



De "Kampa"
En "Movimientos insomnes"
    

martes, 14 de octubre de 2025

Ernestina de Champourcín. Tú no sabes aún que he cercado tu orilla...

Tú no sabes aún que he cercado tu orilla,
que sueñas por la noche el color de mis ojos,
que tus manos en sombra
dirigen su tanteo hacia mi soledad.

Ignóralo así siempre!
Yo agolparé tinieblas en el limpio sendero
que hollan las verdades.
Plegaré la inconsciencia como una venda inmóvil
sobre tu laxitud.

Nunca sabrás que en ti la fuerza se desnuda
para erguir hasta el cielo el soplo de mi vida.
Que tus labios se mueven al encuentro de un beso
modelado en mi boca por tu ardiente obsesión.

Ignóralo, y así desechará mi gesto
la rígida cautela que detiene el impulso,
e invadiré gozosa la atmósfera profunda
que arrebata en su cauce lo más puro de ti.



En la "Antología de poetas españolas.
De la generación del 27 al siglo XV"
     

lunes, 13 de octubre de 2025

Elena Garro. Viaje

Miro tu rostro
su dorada geografía 
las pendientes
los minúsculos ríos 
navego sin parar por ellos.
Siempre es otoño,
siempre hay hojas cayendo
y pájaros que se despiden.
Voy de viaje, hermana, 
voy al país abierto, navegable
del rostro de mi amado.


París, 1950



De "Cristales de tiempo"

domingo, 12 de octubre de 2025

Dulce María Loynaz. Eternidad

No quiero, si es posible, que mi
beneficio desaparezca, sino que
viva y dure la vida de mi amigo.
Séneca
    
En mi jardín hay rosas:
Yo no te quiero dar
las rosas que mañana...
Mañana no tendrás.
    
En mi jardín hay pájaros
con cantos de cristal:
No te los doy, que tienen 
alas para volar...
    
En mi jardín abejas
labran fino panal:
Dulzurabde un minuto...
no te las quiero dar!
    
Para ti lo infinito
o nada; lo inmortal
o esta muda tristeza 
que no comprenderás...
   
La tristeza sin nombre
de no tener que dar
a quien lleva en la frente
algo de eternidad...
   
Deja, deja el jardín...
no toques el rosal:
Las cosas que se mueren
no se deben tocar.
   
   

(De Versos, 1938)
   
   
En la antología "Poesía soy yo"
       

sábado, 11 de octubre de 2025

Delmira Agustini. La duda

Vino: dos alas sombrías
Vibraron sobre mi frente,
Sentí una mano inclemente
Oprimir las sienes mías.

Sentí dos abejas frías
Clavarse en mi boca ardiente;
Sentí el mirar persistente
De dos órbitas vacías.

Llegó esa mirada ansiosa
A mi corazón deshecho,
Huyó de mí presurosa
Para no volver, la calma,
Y allá en el fondo del pecho
Sentí morirse mi alma!



De "La alborada"

viernes, 10 de octubre de 2025

Claribel Alegría. Instantes

Es la suma de instantes
la que forja el instante
de nuestras vidas.



De "Otredad"

miércoles, 8 de octubre de 2025

Carmen Conde. Tierra

No puedo separarte de tu destino o misión.
Eres mi cuerpo y seré de tu tierra, mañana.
Amasijo de aves, de flores, de cenizas tibias
que conllevas tú. 
   
Así estoy creada, con los seres minúsculos
que inacabable absorbes, codicia avariciosa
de incorporarse criaturas, las que hiciste
para dejarlas volar, oler, amar y quemarse...
Ah, esas hogueras tuyas que no se acaban nunca
y alimentamos todos.
   
En mis manos hay parte de tu corteza,
de las ya consumidas y dolientes partes
que vientos y lluvias avasallaron... Oigo
vocecillas apenas, gemidos apenas, oigo
la muchedumbre que te puebla. Digo:
esto fue una alondra, esto de flores
consumidas con ansia de volver al origen. Estos
granos son de algún cedro, nogal o ciprés
que lentamente se desmoronaron.



(De La noche oscura del cuerpo, 1980)



En la antología "Poesía soy yo.
Poetas en español del siglo XX (1886-1960)"
    

Alfonsina Storni. Para siempre suspensa

Oh, esta noche, esta noche, me tiraría triste
debajo de la luna y te diría: ven,
oh muerte bienhechora, que para ti me hiciste.
Apágame los ojos y anúlame la sien.

Astros, sistemas, mundos, me pesan en los hombros,
me pesa la amargura, me deshace el dolor.
Mis manos, ofendidas, no tocan más que escombros:
espinas sobre espinas brotaron en mi flor.

Abríos, rosas blancas; volad, volad, palomas;
poneos encarnadas, sabrosísimas pomas;
abejas, haced mieles; derramaos, laúd.

Bajo la noche de oro, con una luna inmensa,
tal vez quede mi vida para siempre suspensa,
muy rubia mi cabeza, muy negra mi inquietud.




De "Irremediablemente"

martes, 7 de octubre de 2025

Alejandra Pizarnik. La enamorada

esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues

hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada, adónde vas?
desesperada nada más!



En su Poesía completa



lunes, 6 de octubre de 2025

Circe Maia. Estas tardes

Estas tardes de paz, de cielo liso
de gritos infantiles en las calles
de ladridos y juegos.
   
Van navegando juntas siempre iguales
con su mismo aire limpio
sus árboles sin viento
sus veredas de idénticas baldosas
y el lento oscurecerse de sus horas
de despacioso tiempo.
   
Y no es posible entrar dentro de ellas
-real, realmente dentro-
antes de haber pasado ya están hechas
de la misma sustancia del recuerdo.



De "Presencia diaria"
En "Transparencias"
    

domingo, 5 de octubre de 2025

Teresa Wilms Montt. XLVII

   Insondables, sombríos misterios de los crepúsculos pálidos que resucitan en el alma lo que ha sido, y dan nostalgias por lo que no ha existido.
   Hora donde ahonda la belleza de la pena, hora que fascina como los ojos de un mago.
   El crepúsculo es el milagro del día, es un prólogo de cosas que se insinúan y flotan en vaguedades por la imaginación del mundo.
   Adoro los tonos violetas y las atornasoladas luces de la tarde, porque visten a la tierra de una languidez enferma de intensidad.
   Un corazón torturado se aviene con los caprichos tristes del sol que agoniza.



De "Inquietudes sentimentales"

viernes, 3 de octubre de 2025

Nuria Parés. Viernes de domingo

Preguntas: "Cómo estás?" Si te dijera
"triste" no diría verdad, que no es tristeza
esta hondura de tiempo, este sentir
el tiempo ya vivido, usada y vieja
ya la tarde, gastadas y raídas
estas horas como una ajada prenda
"de andar por casa"... No estoy triste.
Hoy hoy tengo, justa y clara, la videncia
de esta tarde porque ya la he vivido,
no sé dónde ni cuándo, pero entera.
La conozco. Sé que hoy no habrá sol
y sé que no habrá brisa. Tolvaneras
vendrán de abajo arriba, levantarán
del suelo papeles de meriendas
olvidadas, polvo terroso y ocre
con el aroma de naranjas secas
y llevarán las horas de este viernes
hacia una tarde de domingo inmensa.
Sé que habrá de sonar en algún lado
una campana reidora y terca...
(la campana es un ser contradictorio,
importunando sin cesar la pena
o lastrando de hondura la alegría).
Ya de azafrán el cielo, por las desiertas
calles de la ciudad, doblando las esquinas
a tanteos, irán las horas ciegas.
Hoy me quedaré en casa inventando
quehaceres imprevistos... Si vinieras
podrías ayudarme en tantas cosas!
volveríamos este viernes a su esencia
de día de trabajo. Con nuestras manos
haríamos un nudo a la campana terca
hasta dejarla muda, colgando de la torre 
como un ajusticiado de su cuerda
y, si quedara tiempo aún, me ayudarías
a zurcir esta tarde tan lastimosamente vieja.



De "Canto llano"
En "Colofón de luz"

Natalia Sosa. Fatalidad

Te esperaba. Hacía tiempo que el gris era mi signo,
que una enorme lengua de crepitante fuego
devoraba mis sueños,
ciñéndose los otoños, constantes como inviernos,
sobre mi inquieto pecho.
   
Algo fatal cubría mis ventanas y paredes,
y yo no me oponía. 
Salpicaba la nieve el dolor de mi frente
y en todos los espejos de las calles,
en todos los ecos de los vientos,
aparecía mi sombra como si arribara 
de una ciudad remota y apenas conocida.
   
Me crecían en los ojos raíces de tristezas,
erráticas estrellas cuyos destellos
te reflejaban siempre.
   
Perdí todo contacto con mi propia apariencia.
   
Me olvidé del mar que amaba tanto,
del rincón del café donde tus ojos
se incendiaban a veces como salvajes mares.
Y, ahora mismo, tras un cristal cerrado
donde paso otro día más que marca tu distancia 
pienso en la fatalidad de este sufrir sin nombre
sometiendo al recuerdo
todas las cosas tuyas y mías que conmigo mueren.



De "Diciembre"
En "Soy éxodo y llegada"

jueves, 2 de octubre de 2025

Julia de Burgos. Armonía de la palabra y el instinto

Todo fue maravilla de armonías
en el gesto inicial que se nos daba
entre impulsos celestes y telúricos
desde el fondo de amor de nuestras almas.

Hasta el aire espigose en levedades
cuando caí rendida en tu mirada;
y una palabra, aún virgen en mi vida,
me golpeó el corazón, y se hizo llama
en el río de emoción que recibía,
y en la flor de ilusión que te entregaba.

Un connubio de nuevas sensaciones
elevaron en luz mi madrugada.
Suaves olas me alzaron la conciencia
hasta la playa azul de tu mañana,
y la carne fue haciéndose silueta
a la vista de mi alma libertada.

Como un grito integral, suave y profundo
estalló de mis labios la palabra;
nunca tuvo mi boca más sonrisa,
ni hubo nunca mas vuelo en mi garganta!

En mi suave palabra, enternecida,
me hice toda en tu vida y en tu alma;
y fui grito impensado atravesando
las paredes del tiempo que me ataba;
y fui brote espontáneo del instante;
y fui estrella en tus brazos derramada.

Me di toda, y fundime para siempre
en la armonía sensual que tú me dabas;
y la rosa emotiva que se abría
en el tallo verbal de mi palabra,
uno a uno fue dándote sus pétalos,
mientras nuestros instintos se besaban.




miércoles, 1 de octubre de 2025

Idea Vilariño. Constante despedida

Estos días
los otros
los de nubes tristísimas e inmóviles
olor a madreselvas
algún trueno a lo lejos.
Estos días
los otros
los de aire sonriente y lejanías 
con un pájaro rojo en un alambre.
Estos días
los otros
Este amor desgarrado por el mundo
esta diaria constante despedida.



De "Pobre mundo"
En "Poesía completa"