Perder hasta el encogimiento
hasta difuminarme con el peso de unas ojeras enormes
acusando una presión sobre la cabeza
que conduce por los paños del aturdimiento.
Perder hasta cambiar
de color
de sabor
de maneras
buscando a la loca que tengo escondida
para que nadie la vea.
Extender los brazos
observar su onda expansiva
y remover un vaso de agua con mejunjes
para llevar la pérdida,
la impotencia
de no saber devolverme en la dosis exacta
entregarme al hilo infructuoso de la soledad.
Caer en la trampa.
Pisar las ramas que la cubrían y
caer
caer
caer
como Alicia
a otro mundo donde vuelvo a reencontrarme
con la que corre de un lado a otro
y sin saber la hora
piensa que llega tarde a todas partes.
De "Bestiary"