viernes, 30 de enero de 2026

Natalia Litvinova. Amarilis, a destiempo entendí...

Amarilis, a destiempo entendí 
que eras la menta asiática 
que brotó en mi ventana
   
el escarabajo que se enredó en mi pelo
la ciruela que rodó a mis pies
  
el pájaro carpintero que rozó mi oreja
mientras leía apoyada en el tronco
  
y ahora persigo
como Artemisa a los animales
  
ando con flechas en los ojos



De "Amarilis"

María Mercedes Carranza. Soñar

Con Asenet

Ni sombra ni alma ni sonrisa tiene
ahora es de la región de los sueños,
allí va y viene como por el mundo.
Tan sólo que vuela cuando quiere
como si estuviera en un cuadro
  de Chagall.
Cambia de sitios y de cielos
tocada por la magia del letargo.
  Se esfuma,
  habla sin boca
y atraviesa paredes igual que dios.
Está ella en el sueño
-aunque a veces es otra-
como si fuera por el mundo.
  Al despertar,
quizás todavía en duermevela,
miro al otro lado y sé
que no se ha ido.



De "Los placeres verdaderos (poemas inéditos"
En "Poesía completa"


jueves, 29 de enero de 2026

Concha de Marco. La Sacerdotisa

Exige acatamiento, sumisión,
esparcirá terror con aromas sagrados
pronunciando automática 
las voces caprichosas del oráculo. 
  
Sin saber
Nada sobre el silencio de las márgenes 
Nada sobre lo que en determinado momento fragmenta un mundo 
Nada sobre las horas de los centinelas
Nada sobre el lugar donde a morir van los pájaros 
Nada sobre el invierno de la conciencia
Nada sobre las vastas estancias de la soledad
Nada sobre la desventura que se acepta y nutre
Nada sobre la estremecedora semejanza entre laberinto y desierto 
Nada sobre la forma del tiempo y su espinosa sustancia
Nada sobre lo que ordena el esclavo del destino
Nada sobre el viento que sopla a través de uno mismo
Nada sobre las bacterias de la inmortalidad 
Nada sobre la mentira que no debe decirse nunca
Nada sobre la verdad que hay que ocultar hasta la muerte
Nada sobre el oscuro tiempo de la eternidad 
Nada sobre el espía y torturador interno que fabricamos nosotros mismos
Nada sobre la luna marítima que escribe y borra sin dar tiempo a leer
Nada sobre la virtud de gozar el instante que huye
Nada sobre el hombre que comió carne humana
Nada sobre el que rompió dinero por orgullo
Nada sobre los que son arrastrados por la conciencia de la historia
Nada sobre el impalpable tejido de los sueños
Nada sobre el privilegio de compartir las miserias ajenas
Nada sobre el deseo de evadirse del propio fantasma
Nada sobre los que se encuentran separados de las consecuencias de sus actos
Nada sobre la dicha que se apoya en valorar las cosas mínimas 
Nada sobre los obligados al secreto absoluto
Nada sobre la puerta desconocida y última cuya llave posee el subconsciente
Nada sobre los ídolos ocultos por temor a su influjo
Nada sobre el espectador que se sitúa en escena
Nada sobre el comediante emboscado en él 
Nada sobre la armonía del universo, en que las tragedias de la sangre intervienen hasta en el desequilibrio de los números.
Nada
Nada
Nada.



De "Tarot"

martes, 27 de enero de 2026

F. Jarmouni. XXVIII

Antes de que mis labios me confirmaran que yo te quería,
tú ya lo sabías, querida mía.
Mi mirada penetraba en ti,
hablándote, suplicándote que me quisieras
de la misma manera en la que yo lo hacía.
   
Qué caprichosa es la vida;
mi corazón te pertenecía a ti
y el tuyo, a la poesía. 
Te duele no haber podido corresponderme?
Mi expresión es como la de una flor;
un pájaro se posó en mí con tu voz
y, sin quererlo, se adueñó de mi amor,
dejándome sin vida.
  
Ahora tan solo nos queda un adiós,
un beso, una flor, una noche y una despedida.



 De "Elegía a noches y lirios"

Lorena Acosta Iglesias. A veces

Te levantas.
El mundo rueda ajeno a cualquier esfuerzo.
Suspirar es uno de los últimos reductos
de espontaneidad .-
   
.- Lo sabes.
   
De repente, una mano amiga.
  
La manifestación, como un rayo parte     en dos
el mundo -ese mundo parpadeante en el suspiro-,
tomando forma de justicia, sensible como una 
                                              donación.
   
Solo entonces respirar es descanso:
entre el hombro amigo y la propia convicción 
en el abrazo estrechado
resta continuada nuestra libertad.



De "Llamada del vacío"
    

domingo, 25 de enero de 2026

Piedad Bonnett. II

Ya no me asombro, ya no me pregunto,
por el detrás
  
la fuerza debe estar en otra parte
  
en renacer de mí cada mañana
en hacerme desierto cuando llueve
  
en cerrarme como una adormidera.



De "Los hombres de mi vida"
    

sábado, 24 de enero de 2026

Gioconda Belli. Mujer en estación

Vivaldi en mí. 
Violines doblándome las piernas
clavicordio de ojos ausentes
besos insoportablemente perdidos
manos abiertas tristes
caricias que caen 
otoños de árboles
primaveras que sólo Vivaldi conoce.
  
Habito el frío de tu ciudad de invierno.
Una cama vacía 
una mujer furiosamente piel
maldiciendo la maldita distancia
acostándose con nieve
durmiendo con Vivaldi
soñando con Ulises.



De "Material de lectura"

viernes, 23 de enero de 2026

Marta Sanz. Cuando te atrapa la sombra...

Cuando te atrapa la sombra,
no merece la pena pensar en nada.
Ni bueno ni malo.
   
La sombra es omnipotente.
Solo
sombra y sombra.
Solo la sombra es importante.



De "Amarilla"


jueves, 22 de enero de 2026

Akane Sánchez de Mora Vidal. Día 9 - 2016-12-30 14:09

Catorce horas duró la felicidad. 
   
Quiero compartir mi vida contigo,
me dijo al amanecer.
   
Ahora convivo con la ausencia.
Todo podría ser distinto si
(aquí van tres puntos suspensivos).



De "A orillas del Volga"

miércoles, 21 de enero de 2026

Blanca Eslava. Aurora

Estoy en la junta del día,
estoy en las lindes del sueño,
estoy en la aurora de la luz.
Todo es quietud,
no hay sonidos.
Vengo del silencio
de una larga noche,
los colores comienzan 
a despertar desde el fuego
oculto bajo la tierra.
Linde
       Junta
            Escuadra
La vida comienza ahora
y yo estoy aquí para recibirla.



De "Certeza del amanecer"


martes, 20 de enero de 2026

Amparo Dávila. Ayer y hoy

Se fueron las ilusiones en un revolotear de golondrinas;
  las golondrinas se las llevaron lejos del mundo 
  y del alcance.
   
Las ilusiones de ayer, hoy son una lejanía doliente!
   
El dolor de hoy, realidad palpable!
   
Por qué la dicha dura sólo un instante?
   
Por qué el dolor nos sigue hasta la muerte?
   
En un revuelo de golondrinas se fueron las ilusiones;
  se escaparon de las manos -jaula dorada-, que
  en vano
  trataron de aprisionarlas. 
   
Y no volverán jamás, porque lo que se va no vuelve; las
  manos
  se cansaron de esperar y se marchitaron de
  nostalgia.



De "Salmos bajo la luna"
En "Poesía reunida"
 

lunes, 19 de enero de 2026

Vanessa Díez Tarí. XII.

No puedo tener hijos,
este útero nunca albergó vida,
siento este vacío que me arrastra,
no necesito llorar un cuerpo,
vivo dentro de mí este duelo.
   
He respetado mi silencio,
he pintado mi oscuridad,
he llorado a los hijos no nacidos,
he dejado atrás el negro tiempo,
he respetado a los muertos,
para alcanzar a los vivos.
   
Ahora danzo mi dolor,
mis pies sobre la tierra volcánica, 
me arropa el frío Atlántico, 
los alisios se llevan la muerte,
vuelvo a la vida a coger lo mío 
y quien quiera aquí me encuentre.



De "La luna"

domingo, 18 de enero de 2026

Olga Orozco. Tierras en erosión

Se diría que reino sobre estos territorios,
se diría que a veces los recorro desde la falsa costa hasta la zona del gran fuego central
como a tierra de nadie,
como a región baldía sometida a mi arbitrio por la ley del saqueo y el sol de la costumbre.
Se diría que son las heredades para mi epifanía. 
Se diría que oponen sus murallas en marcha contra los invasores,
que abren sus acueductos para multiplicar mi nombre y mi lugar,
que organizan las grandes plantaciones como colonias del Edén perdido,
que erigen uno a uno estos vivos menhires para oficiar mi salvación. 
Sagrada ceremonia la que urdimos en tierra mis tejidos y yo!
Y sin embargo acechan como tembladerales palpitantes 
esta noche de pájaro en clausura donde caigo sin fin,
remolino hacia adentro,
girando con el cielo cerrado que me habita y no logro alcanzar.
Y de pronto, sin más, sin ir más lejos,
soy como una fisura en esta incomprensible geología, 
como burbuja a ciegas por estos laberintos que no sé adónde dan. 
Me arrastran a mansalva de una punta a la otra
estas negras gargantas que me devoran sin cesar.
Me sofocan con fibras de humedad, 
me trituran entre fauces de hueso como a una mariposa,
me destilan en sordas tuberías y en ávidas esponjas que respiran como los lentos monstruos de la profundidad, 
me empapan en sentinas,
me ligan con tendones y con nervios hasta la desunión, 
me ponen a secar en la negrura de este sol interior,
me abandonan como resaca muerta a la furia de todas las corrientes 
hasta la gran caída y el vértigo final,
siempre inminente,
siempre a punto de trizarme de golpe contra el acantilado de la insufrible luz.
Qué lugar para crecer y para amar!
Tantos derrumbes, tantas fundaciones, tantas metamorfosis insensatas!
Tantas embalsamadas batallas que se animan en un foso del alma!
Tanta carnicería de leyenda levantada en mi honor?



De "Museo salvaje"
En "Poesía completa"

sábado, 17 de enero de 2026

Sara Martínez Navarro. Senderos

Setenta pasos hasta el norte.
Ser, mirar tan solo. Atravesar el mar
sin pensar en la tierra.
Tornarse pájaro, tal vez.
Así lo quiso. De pie sobre el camino
albergo una esperanza envuelta en carne.
El nombre de Alba Longa y un cielo
impasible ante el comienzo de la historia.
Quinientos kilómetros de vida.
Quinientos kilómetros de muerte.
Avanza la certeza buscando nombre
para aquello que se ama. Importa la luz
desde el centro de Cecilia Metella
o el nudo de cipreses milenarios
donde aparcan su vespa los amantes.
En el sendero desde lo comun a lo sagrado,
la vida vegetal triunfa sobre los cuerpos.
La raíz que pisamos sobrevive al destino
y escucho muchas cosas que no pueden saberse.



De "Léxico romano"

viernes, 16 de enero de 2026

Marina Romero. Las siete de la tarde

Silencio horizontal,
y el recordar, adentro.
Que le quiten al día 
las siete de la tarde,
que se me escapa el alma
por las venas abiertas!
Que le nazcan al sol
alas nuevas de pájaro
para que no se quede
rezagado en el aire!
Que se abran los luceros
en repentina danza
para hacerse presentes
en esta noche mía,
y su luz sin cansancio
se vuelque a manos llenas
cual lluvia generosa 
en estío difícil!
Lo que tú necesitas,
como yo,
es cubrir esa hora
con una luminosa compañía, 
y cerrar al pasado
su afán osa insistencia.
A vivir la sorpresa 
de la flor y del agua
como si fueran plena
riqueza adolescente,
y a inventarnos un nombre
de sabor siempre niño,
para que no nos puedan
descubrir el secreto!


(Del libro "Presencia del recuerdo")


En "Mujeres del 27. Antología poética"
    

jueves, 15 de enero de 2026

Miriam Reyes. A menudo se toma...

A menudo se toma
una cosa por otra
o una cosa por nada



De "Con"

miércoles, 14 de enero de 2026

Ainhoa Trueba. V

Hay noches de insomnio
que juegan con los pájaros de mi cabeza,
semillas que se desbordan a cámara lenta
entre pilas de ceniza y juicios.
Un horizonte de abetos sella el sueño.
La lejanía del cuerpo que falta,
la piel que sobra,
alimentan el golpe entre los picos.
Yo nunca quise mirar a otro lado,
descubrir mis hombros,
saciar el hambre,
la sed contenida.
Podré algún día caminar sin recelo?
En la duración de un soplido,
se esparcen las ambiciones por el aire.
No recuerdo cuál era mi nombre
-a Dios no le importa-,
un rumor humo de papeles distraídos. 



De "Noches de insomnio"


martes, 13 de enero de 2026

Melania Guijarro Valentín. Vivir

Disculpa mi ignorancia, solo sé que no sé nada.
Lo que sí sé y a sabiendas te digo,
y escúchame porque esta regla universal nunca falla,
es que tanto tú como yo nos vamos a morir
y ya no vamos a poder calebrar nada.
   
Disculpa mi ignorancia,
sabionda, atrevida, sin saber apenas nada,
pero he vivido lo suficiente para saber
que el que más echa de menos es aquel
que no se atrevió a vivir y besar con el alma,
valiente es aquel o aquella que se levanta
recogiendo sus jirones de vida vivida
y vuelve a la carga sin armadura, con arma-blanda
y con el corazón rojo en llamas.
   
Disculpa mi ignorancia,
pero de qué sirve una vida con retén y sin sustancia?
Cuando te vayas, solo recordarás
el beso o el abrazo que no diste
a ese amigo al que nunca más llamaste,
aquel viaje a París que nunca hiciste,
esa poesía de amor que no regalaste,
aquel te quiero que te callaste,
aquel lo siento que te tragaste
y aquella clase de baile zulú, da igual!, que nunca fuiste
porque te faltaban ganas, colores, vida...
   
Un día te levantarás
y pensarás que es demasiado tarde,
que ya no hay tiempo,
que te fallan las fuerzas
y que quizás mañana.
  
Llenarás de peros tus excusas,
de excusas tus miedos y de miedo tu alma...
Yo solo deseo, desde mi ignorancia,
que, cuando llegue ese día,
recuerdes cuando tu corazón vibraba,
te acuerdes de cuando aprendiste a montar en bici
soltando las amnos, cuando te creías un pájaro sin jaula
o cuando llorabas al ver cualquier peli de mierda que
echaban...
   
Deseo que te acuerdes de tu primer beso
con saber a oxitocina, dopamina, sorotonina y 
adrenalina.
Que te acuerdes de tus manos temblorosas enamoradas,
de aquella canción de fresa
o quizás de la primera vez que tuviste en brazos
a esa personita de caramelo de tres kilos y medio y cómo 
la mirabas...
   
Recuerda que vivir solo se hace una vez
o, quizás hasta donde conocemos, en esta forma...
No desperdicies tu vida quejándote, culpando a los 
demás de lo que solo tú eres responsable o evitando
mojarte bajo la lluvia.
   
Empápate la vida, sal fuera, abraza, besa y viaja,
deja de trabajar tanto, mánchate la ropa y el corazón...
No te pierdas nada, porque a la nada llegarás sin pedir
permiso en un mañana...
   
Así que aprovecha,
aprovéchate de tu y de la vida, de mí y de todo...
Aprovecha,
porque vivir es la única fórmula matemática que,
aunque cometas errores, nunca falla...



De "Mel i Fluo"


lunes, 12 de enero de 2026

Alana S. Portero. XIV

No pretendo hambre de solemnidad, aspiro al
olvido y a los contornos borrados de mi silueta
no pronuncies mi nombre si no vas a comerte
mi corazón
   
piedra volcánica
   aleteo
de rosas marchitas sobre mis años
   vibración
de aguas estancadas que desbordan este cuerpo plegaria
  súplica
de entrañas mal dispuestas
  ficción
en todo lo que he ofrecido hasta ahora.
   
No pretendo el abrazo incondicional de las
masas, solo dejar de huir a lomos de una bestia
moribunda a punto de ser abatida por la tris-
teza
No pronuncies mi nombre si no vas a comerte
mi corazón
   
raíz arrancada
  caricia
de intangibles y pájaros fantasmales
  beso
de vacío, eco, ceguera y rama
  herida
de cuatro décadas de insomnio y sombra
  verdad
de quien pide tres deseos sobre su propio cadáver.
   
No me llevarán mis pasos hasta el campo de 
batalla, elijo la exposición del pecho above-
dado y los cabellos azules, el bautismo de la
nieve, flores en el pelo y laureles en la hoguera,
  dolor
de parto, metamorfosis y holocausto
  frío
de promesas escritas sobre restos de piel mudada
  esperanza
de soledad beatífica ante el espejo.
   
He dicho
que no pronuncies mi nombre.



De "La habitación de las ahogadas"

domingo, 11 de enero de 2026

Patricia Gallego. Abril

Respiro hondo
me enciendo, imprevisible.
Chispas, me ato antes de tiempo,
marcianos de Marte
y las estrellas en el techo.
Giro, me canso, marcho,
se abren nuevas flores.
Estás conmigo, nos movemos con pies descalzos
vuelvo a sentir, 
lo había olvidado.



De "Perro verde, corazón rojo"
    

sábado, 10 de enero de 2026

Vanesa Liñero. Frascos de perfume rotos...

Frascos de perfume rotos.
Luces tenues y sutiles.
Girasoles que no miran al sol.
Párpados cerrados.
Muertes por doquier.
Espuelas de corcel blanco
izando banderas sin color.
Guerras sin sentido
consentidas por la mano
del ego del hombre.
   Nunca habrá Paz
      si no repartimos el pan.



De "Los versos que el viento no se llevó"
    

jueves, 8 de enero de 2026

Ana María Drack. La primavera llega...

La primavera llega
este año
distinta:
Siempre me encuentro gorda
cuando cuelgo el abrigo.
Este año estoy flaca,
tengo flacas las manos,
se me van entre los dedos
sin remisión
su vida.



De "Diario de un año sin luna"

Cristina Rivera Garza. XIL. Una confesión

En vendaval. Eso pasó.
Las noticias. Las imágenes en las noticias. Las lágrimas
de las madres.
Pasó (esto es una narración) el tiempo.
   
El filo pasó sobre el cuerpo. Oh, tan
cinematográficamente!
   
Close Up: el poro abierto, la raíz del vello, el pliegue de
la arruga. La suciedad.
Close Up: el ojo que mira. La sangre que acaba de
   manar
   
la hoja (la guillotina) sobre el estrépito del pájaro
el animal que soy. Una hipnosis.
   
El invierno me da miedo. Miedo de que se vaya.
   
Eso pasó: el día nublado.
La Gran Vidente se la declaró la guerra a Sí Misma.
Y perdió el cuerpo.
Y perdió la aurora (y Aurora [tachado] es nombre de mujer).
Perdió la mano, centrífuga. Las estrellas retraídas. Las uñas.
   
(Un ejercito de muertos danza en la cabeza de un ángel
que tiene un alfiler en el plexo)
   
Perdió el futuro (cosa de tiempo que se deslinda)
   
Todo eso lo vi en las noticias.
   
Y quién creó la planta, la bestia, el vencedor?
Haría frío (y eso también pasó).
   
Yo soy en realidad una periodista.



De "La muerte me da por Anne-Marie Bianco"
En "Me llamo cuerpo que no está. Poesía completa"

miércoles, 7 de enero de 2026

Concha Méndez. A bordo

A Zenobia Camprubí
   
El pozo del corazón
se me llenó de canciones.
Las ensarté en un arpón
y apunté a otros corazones...
   
La noche, ausente de luna.
Yo a bordo. Intenso negror.
La Rueda de la Fortuna
rondaba por estribor...



De "Canciones de mar y tierra"


martes, 6 de enero de 2026

Blanca Varela. Victoria

Volver el rostro,
no por demasiado tiempo.
   
Fue el ocaso de siempre
o un alba dejada atrás?
   
Amor;
paisaje que el tiempo corrige sin tregua.
   
La primavera es breve
a ambos lados del camino.



De "Luz de día"
En "Poesía completa"

domingo, 4 de enero de 2026

Pita Amor. VIII

No es el dolor en su momento mismo.
Es el recuerdo del dolor pasado,
del dolor no olvidado, sepultado,
el de haber visto el fondo del abismo.
   
Es el dolor de cada cataclismo,
el dolor del infierno sentenciado.
Por el recuerdo vil multiplicado.
Es el dolor de recordar mi abismo.
   
Adentro de mi pobre cuerpo abierto.
Al límite cenizo del desierto.
   
Mi abismo hacia la nada tan vacía, 
tan planteada, abismal y fría.
   
El recuerdo me abate hasta el vacío 
y escalo, sola yo, el escalofrío.



De "Pita Amor. Un caso mitológico"
 

Pino Betancor. 2

Ahora que el mundo es claro
y en la tela invisible de la tarde
prenden su voz los pájaros.
   
Ahora que el verde sube a las estrellas
y es un arco de luz y de esperanza
su llamarada fresca.
   
Ahora que el mundo es claro
y es palpable la esperanza rosa 
sobre la abierta mano.
   
Ahora que es el momento de la risa,
el instante del beso ávido y hondo 
de la pasión precisa.
   
Ahora que el mundo es claro
y se abren los caminos de la sangre
para los nuevos cantos.
  
Ahora, amigo, que el mundo se desnuda
y la tierra se llena de raíces 
besada por las lluvias.
   
Ahora que el mundo es claro
y me siento perdida en este día
aunque estés a mi lado.
   
Qué puedo darte en este inmensa hora
que sea como el día, claro y verde,
despojado de sombras?
   
Solo este amor desnudo, desolado;
solo este corazón que no entiende 
tanto esplendor dorado.
 
Ahora que el mundo es claro,
una gran copa de metal vacía,
amor, tiendo a tus manos.



De "Los caminos perdidos"
En "Sombra de rebeldía"
    

sábado, 3 de enero de 2026

Piedad Bonnett. Del reino de este mundo

Hablo
de la muchacha que tiene el rostro desfigurado por el fuego
y los senos erguidos y dulces como dos ventanas con luz,
del niño ciego al que su madre le describe un color inventando palabras,
del beso leporino jamás dado,
de las manos que no llegaron a saber que la llovizna es tibia como el cuello de un pájaro,
del idiota que mira el ataúd donde será enterrado su padre.
Hablo de Dios, perfecto como un círculo, y todopoderoso y justo y sabio.



De "Nadie en casa"
En "Lo terrible es el borde"
    

viernes, 2 de enero de 2026

Teresa Wilms Montt. XIII

   Como se aumentan las ondas del mar a medida que el viento sopla, así aumenta la intensidad de mi dolor cuando, la cabeza entre los brazos, me pongo a recordar.
   Envidio aún a aquellos seres que no tienen pan, pero que poseen lo que toda la riqueza del mundo no me puede dar.
   Alguien que los ame; que escuche con ternura sus quejas a la vida, y comparta maravillado los raros momentos de felicidad.
   En la soledad de mi alcoba jamás encuentro la prueba de que mi existencia sea grata a otro ser; no hay nada que me diga: "Descansa, que vives en otro corazón".
   Si lloro mis lágrimas se congelan. Ya saben ellas que nadie vendrá a enjuagarlas. Si me desespero, yo sola me consuelo, imponiéndome tiránica voluntad.
   Y así vivo; siempre inquieta, siempre sola, engañándome con ilusiones que no tengo, como los niños que juegan con su caballito de palo creyéndolo de verdad.
   Qué le importa al mundo ver a un sonámbulo de dolor? No les toca el corazón. Más bien se entretienen en mirarlo, como a una curiosidad.
   Solo tienen alma aquellos seres que sufren; solo ellos pueden comprender los sollozos de otro ser y estrechar, con honda compasión, la mano huérfana de caricias.
   Son tan repetidas las noches en que, hundida la cabeza entre los brazos, me pongo a recordar...



De "Inquietudes sentimentales"

jueves, 1 de enero de 2026

Pino Ojeda. No, no acudirás a la cita...

I


No, no acudirás a la cita. Te volverás hacia el mar
con tu brazo levantado diciendo adiós a los sueños. 
Camino diciendo adiós a la muerte que se me incrusta
en la carne con un leve cuchillo de espacio. 

No, no vendrás. Volará hacia el espacio la palabra
más tierna, la sonrisa más dulce, la presión
de tu boca no quedará sobre mi carne, quieta allí,
cubierta por tu mirada, con tu mirada como labios,
como sonidos de campanas que tocan al alba. 

Ah, tu mensaje por los aires! Tu quieto mensaje
desde arriba, desde el alto picacho, desde la alta nube, 
la alta quimera, la alta promesa de un futuro. 
Tu mensaje sin cifra quedará sin destino. 

Yo estaré esta noche esperando. No la palabra, 
no el sonido, no el paso de una sombra. Yo estaré
esperando son esperanza la esperanza del tiempo, 
que será nuevo cuando vuelvan los sueños, cuando vuelva
la luna nueva, y la nueva sonrisa. Cuando vuelva
mi corazón a sonreír, a llorar. Cuando Tú vuelvas. 



De "60 poemas de amor y de fe"
En "Yo seguiré aquí"