A Norah Borges, por una deuda antigua
Eché mi corazón al mar
en busca de tu huella.
Eres lo que no se sabe
bruma.
Yo iba abriendo caminos de arco-iris
para alcanzarte
y tras tus pasos
seguían mis antorchas
cuando tu mano de oro
abrió mi costado izquierdo.
Ultra n.⁰ 4
1 de marzo de 1921
De "Corcel de fuego"