Cómo decir mi corazón dormido,
desnudo de dolor, deshabitado;
cómo decir mi corazón guardado
de cualquier avidez, de todo olvido.
Cómo explicar que ya no importa el ruido
cuando el silencio es el mejor llamado
y cómo revelar lo bien ganado
en este alegre amor de lo perdido.
Cómo decir que el sol está, y es mío;
que el horizonte más allá del río
me destina su espuma perdurable
y una callada urgencia que no afronto.
Cómo decir que soy feliz, de pronto,
feliz de una manera inexorable.
De "Este sabor de lágrimas"
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